Organizar y planificar las comidas para ahorrar tiempo y comer sano

Con los horarios que tenemos y las prisas, a todos nos viene bien una ayuda a la hora de organizar y planificar las comidas. Para conseguir ahorrar tiempo, comer sano y no sucumbir a la rapidez de las comidas precocinadas industriales.

La entrada de hoy del blog es especial. Hoy contamos con la colaboración de María Coronilla, que nos va a explicar cómo se organiza ella. Os dejo con la entrada:

Buenos días, y ante todo mil gracias a Pepa por la confianza depositada en mí.

Soy madre de familia numerosa, trabajadora y apenas tengo  tiempo durante la semana para preparar la comida. La necesidad agudiza el ingenio, por eso quiero compartir mis trucos para salvar las comidas del día a día.



Organizar y planificar las comidas

  • Utilizo mucho el congelador, por lo que es importante recordar que lo que se congela en un alimento es el agua y que tenemos que desengrasar al máximo para evitar que se enrancie la grasa y nos estropee el sabor esperado.
  • Una cosa que nunca debe faltar en casa son las legumbres ya remojadas (excepto las lentejas, que no necesitan remojo). Cuando pongo a remojo los garbanzos, pongo en agua todo el paquete, aunque no vaya a utilizarlos todos de momento. Una vez remojados, se escurren y se ponen en una bolsa en el congelador. Si se apelotonan no hay problema. Se soluciona con algo tan sencillo como dejar caer la bolsa contra la mesa y ya podremos añadir la cantidad que necesitemos directamente a la olla.
  • Siempre tengo cebolla, ajo, puerros, pimientos,etc, cortados y picados, para poder ahorrar tiempo en un momento de apuro.
  • La carne picada preparada en una boloñesa o congelada simplemente con salsa de tomate, congelada y lista para añadir a la pasta cocida, el resultado es muy bueno y rápido de preparar.
  • Un plato que también admite muy bien la congelación son las albóndigas, siempre y cuando las congeles directamente con salsa o las congeles una vez fritas y la salsa se congela aparte.

 

Hay que cocinar más cantidad y congelar

  • Las croquetas las preparo en mucha cantidad. Las congelo por tandas, colocadas sobre un plato o una bandeja pero separadas unas de otras para que no se peguen entre ellas. Deben estar ya empanadas y preparadas para freír (como las que se compran congeladas). Una vez congeladas las pongo en una bolsa y así quedan ideales para simplemente freír las que necesite. Se fríen tal cual, sin descongelar previamente.
  • Los Buñuelos de pescado, se preparan y se congelan igual que las croquetas: en un plato o bandeja listos para freír.
  • Cuando preparo paella o arroz casero, el sofrito lo hago primero y en más cantidad de la necesaria. El que no utilizo en el momento, lo concentro y congelo en porciones. De este modo lo tengo listo para añadir únicamente agua y arroz. Queda ideal de este modo para arroz con pollo, con calamares, con sepia…



  • Los guisos de carne se preparan con antelación con el mismo sistema anterior: preparo más cantidad del sofrito, añado la carne y preparo el guiso. Luego concentro mucho la salsa para que ocupe menos espacio en el congelador (el mío es muy pequeño).  Así luego, simplemente hay que añadir más líquido y unas patatas.
  • Cuando hago empanada de atún preparo siempre el doble. La masa se puede congelar si la receta que usemos lleva levadura. El relleno lo congelo en un tupper para rellenar otra. Otras veces lo cogelo en porciones para hacer pasta con aún y tomate, unas empanadillas, o lo que más nos apetezca. Hay que tener en cuenta que el huevo cocido no admite bien la congelación (su textura varía). Yo los huevos cocidos se los añado al relleno antes de hornear. Nunca los congelo.

Aprovechar los restos

  • Cuando hago pollo y otra carne guisada, y me sobra, hago lo siguiente. Preparo un sofrito con cebolla y la verdura que tenga por el frigorífico y le añado el pollo desmenuzado. Una vez rehogado, añado un poco de líquido. Eso le otorga al pollo jugosidad y hace que congele mucho mejor. Así no queda reseco al descongelar. Cuando lo voy a usar le doy un golpe de calor rápido. De este modo recupera el líquido perdido. Queda ideal para rellenar canelones o acompañar alguna pasta.

Caldos concentrados

  • Con los huesos de jamón (perdonad, tengo la suerte de vivir en Salamanca, y una buena paleta…), hago caldo de jamón. Pongo los huesos en la olla rápida cubiertos de agua y una vez bien concentrado el caldo, al congelador en la cubitera, y luego a la bolsa de congelados. Por supuesto, no olvidar etiquetar de qué son los cubitos y la fecha.
  • Cuando hago caldeirada de pescado siempre reservo el fumet y como muchas veces suelo tener mejillones, gambas u otro marisco, lo aprovecho. Añado las verduras y lo cuezo, luego lo cuelo y lo concentro. Por último, lo congelo en una cubitera. Para que ocupe menos sitio paso los cubitos a una bolsa de congelados y ya tengo mis pastillas de caldo de pescado.




Reglas de oro a la hora de congelar y descongelar:

  • Hay que envolverlo todo bien y utilizar recipientes herméticos. Así se evitan las quemaduras por frío.
  • Las bacterias no se mueren durante la congelación. Hay que extremar las medidas higiénicas antes, durante y después de manipular los alimentos.
  • Lo que se congela de los alimentos es el agua que contienen. Esto significa que lo que se descongela, es también el agua.
  • Tira siempre los líquidos que suelten los alimentos crudos que no has cocinado previamente.
  • Cuando congeles alimentos con caldo o salsas hay que hervirlo al menos durante 5 minutos, para matar a las posibles bacterias.

Y sobre todo, recuerda que lo congelado también caduca, así que si podéis poner la fecha de congelación, y tenerlo en cuenta.

 

Un beso grande a todos.

 

Y hasta aquí los consejos de María para organizar y planificar las comidas, que como ves son muchos y todos muy prácticos. ¿Cuál te resulta más útil? ¿Y tú cómo lo haces?

 

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Organizar el armario de los tuppers

Organizar el armario de los tuppers tiene fama de ser una de las tareas más engorrosas y desagradecidas que podemos hacer en la cocina. Todos tenemos multitud de recipientes de todos los tamaños, formas y colores destinados a guardar de un modo higiénico los restos de comida en la nevera o en el congelador.

organizar los armarios de los tuppers

Son muy útiles

Resultan estupendos para preservar en un envase cerrado los alimentos una vez que abrimos el envase original.

Con ellos evitamos las mezclas de olores y con unas medidas mínimas de higiene, evitamos la contaminación cruzada y dificultamos que proliferen las bacterias.

En las casas con niños en edad escolar son muy útiles para meterles la merienda. Y si por nuestro horario nos vemos obligados a llevarnos el almuerzo al trabajo, resultan verdaderamente imprescindibles.



Organizar el armario de los tuppers y mantenerlos ordenados

Organizar el armario de los tuppers no es imposible si sólo tienes los que realmente necesitas. El problema surge porque acumulamos muchos más de los que realmente utilizamos. Entre los que compramos, los que nos regalan y los que reciclamos de los que nos llegan cuando pedimos comida a domicilio, nos encontramos con armarios llenos de recipientes sin control.

En realidad los tuppers deberian estar llenos de comida en el frigorífico y en en el congelador, o en el lavaplatos, preparándose para una nueva ronda de uso. El armario donde los guardamos debería estar prácticamente vacío, a excepción de los pocos que usamos en ocasiones especiales (por ejemplo, el portatartas o el recipiente grande en el que transportamos la ensalada o las tortillas los días que salimos al campo) . Es curioso pero resulta que esos suelen ser los que están siempre ordenados y sin estorbar.

Se trata del resto, de los de uso diario, los que nos cuesta organizar. Son comunes los armarios tan llenos y tan desordenados que al abrir la puerta siempre se caiga alguno, y además, al estar las tapaderas separadas de los recipientes, es complicado encontrar la pareja. ¿Cuantos tuppers y tapaderas tienes que sacar hasta encontrar lo que necesitas?  Seguro que varios.

 

Lo primero: deshazte de todos los que no tengan pareja.

Para ello haz lo siguiente:

  • Vacía el armario y coloca sobre la mesa de la cocina todas las piezas que tengas. Haz dos montones: uno de bases y uno de tapaderas.
  • Aparta a una bolsa todas las piezas rotas, agrietadas, con mal color, arañadas, viejas, opacas del uso… o que les tengas manía.
  • Forma con lo que queda todas las parejas que puedas de recipiente y su tapadera.
  • Todas las piezas desparejadas… apártalas a la bolsa de los estropeados.

Como excepción, los de la marca tupperware. Aunque cambien los colores, muchos tienen formas y tamaño estándar que no han variado con los años. Si tienes tuppers de su marca sin tapadera, aunque sean antiguos, pregunta a una vendedora porque es probable que las puedas comprar sueltas.



 

Ahora vamos a revisar todos los tuppers que tienes completos.

  • Revisa que sus cierres funcionen bien y sean estancos. Aparta a la bolsa sin remordimientos los que no cumplan.
  • Revisa los tamaños y no guardes los de capacidades que no usas. Céntrate en tamaños multiuso a partir de los 200ml. De menos, generalmente sólo sirven para caerse y estorbar.
  • Si hay alguno que sepas que usa poco por la simple razón de que no te gusta por el motivo que sea, ponlo en La Bolsa. No conserves nada que te produzca rechazo. De todos modos, no lo vas a usar…

 

Para terminar, los colocamos

Ya estamos terminando de organizar el armario de los tuppers, sólo nos queda volver a colocar los que nos quedan en su lugar.

Si hace mucho que no hacías está limpieza, seguro que has quitado muchos inservibles y te queda mucho espacio libregu

Guárdalos en el armario apilados con la tapa puesta y cerrada. 

De este modo, ya no volverás a perder las tapaderas. Si tienen válvula para salida del vapor y no estorba al apilar, déjala abierta. Si no tienen válvula o estorba al abrirla, da igual.

Para que no votan olor a cerrado, lo único que hay que hacer es cerrarlos una vez que estén bien secos.

Mi truco-consejo definitivo para organizar los tuppers.

Cuando veas que necesitas comprar, trata de hacerlo por lotes completos. En lugar de piezas sueltas desparejadas, aprovecha que las marcas sacan su línea con paquetes surtidos de varios tamaños, y coge un modelo que se pueda apilar y recoger fácilmente. Te dejo dos ejemplos de piezas que yo tengo y que me encantan por bonitos y prácticos:

En este enlace tienes un modelo de varios tamaños que se apilan abiertos uno dentro de otros y a la vez las tapas quedan perfectamente ordenadas. Es un diseño ideal porque quedan todos guardados dentro del de mayor tamaño. Además es que son preciosos. Me encantan.

Y un par de últimos apuntes:

Cuando los compres, vigila que en los plásticos aparezca la etiqueta de que están libres de BPA (BPA free)

No reutilices de modo indefinido los baratos que venden como semi-desechables. Tampoco los que llegan a casa procedentes de restaurantes de servicio a domicilio. Aunque tengan una apariencia impecable, sus plásticos son de poca calidad y a no ser que marquen ser libres de BPA, con unos pocos usos comienzan a migrar los compuestos tóxicos a la comida. Nunca los uses para congelar, calentar en el microondas o contener comidas grasas.




En caso de dudas, repón existencias. Mejor que sean nuevos y un poco más económicos que mantener en el armario plásticos antiguos fabricados con químicos dudosos.

 

Y esto es todo. Espero que te sea útil. Escríbeme  un comentario y suscríbete para estar a le día de las novedades.

 

Abrazos.

Pepa Tabero.

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Receta de torrijas sevillanas

En plena Cuaresma no puede faltarnos la receta de torrijas sevillanas. Recetas de torrijas hay muchas. Cada familia tiene la suya propia, y todas están muy ricas.

receta de torrijas sevillanas

De modo que yo os traigo la receta de torrijas sevillanas que se hace en mi casa. No llevan leche y es la torrija clásica que se hace en Sevilla. En ningún otro sitio las he tomado de este modo.

Necesitamos:

  • Pan de torrijas (el que vayas a utilizar, cortado a rebanadas gruesas)
  • Vino blanco de calidad (no sirve el de tetrabrick)
  • Huevos
  • Aceite de oliva (aunque hay quien usa el de girasol)
  • Miel pura de abejas
  • Agua




Puntos importantes:

El pan:

En Sevilla es habitual hacer las torrijas con pan especial de torrijas. Es un pan de molde cuadrado que únicamente se vende en estas fechas. Es mas pequeño que el clásico de sándwich y de miga muy compacta. Aunque viene ya cortado a rebanadas gruesas, no los confundas, porque no tienen nada que ver.

Quien no utiliza el pan de torrijas cuadrado, las hace de pan de Viena, que es un tipo de pan típico sevillano con el mismo tipo de miga compacta y corteza suave.

De cualquier modo, siempre las podrás hacer con pan corriente del que vendan en la zona donde vives. Busca que sea pan blanco, que tenga el tipo de miga densa y que su corteza no sea excesivamente crujiente. No las hagas con pan reciente. Quedarán mucho mejor si dejas el pan reposando un par de días. De este modo evitas que se deshagan las rebanadas al remojarlo.

El vino

El vino es un ingrediente fundamental de la torrija sevillana. Se utiliza vino blanco. En la mayoría de los casos suele ser un vino de solera amontillado, que es un vino blanco muy oscuro y que le da mucho sabor. Como son vinos fuertes, siempre se rebajan con un poco de agua. Si quieres, también puedes usar algún tipo de vino dulce de tu agrado o con el que uses habitualmente para cocinar (que tenga un mínimo de calidad)

La miel

Hay que procurar que la miel sea lo más pura posible. Si utilizamos la que venden en el supermercado, no necesitaremos apenas rebajarla con agua.

 

 

Receta de torrijas sevillanas. Preparación:

Hacer esta receta de torrijas sevillanas es muy fácil. En el vídeo que te he puesto en esta misma entrada, un poco más abajo, podras ver con detalle el paso a paso.

Remojo y rebozado

  1. Pon el vino en un plato, y rebájalo con un poco de agua.
  2. Bate el huevo en otro plato.
  3. Remoja la rebanada de pan en el vino por los dos lados, pero no la dejes remojando dentro para que no se empape demasiado.receta de torrijas sevillanas
  4. Pasa la rebanada de pan mojada en vino por el huevo, por ambos lados, y escurre un poco el sobrante con un tenedor, para que el exceso de huevo no salte al freír.receta de torrijas sevillanas
  5. Según las vas haciendo, ve colocando las rebanadas pasadas por el vino y el huevo en un plato amplio, hasta que estén todas listas.
  6. Este tiempo de reposo es muy importante para que el pan absorba por completo el rebozado.




Ahora las freímos:

receta de torrijas sevillanas

  1. Pon el aceite en una sartén honda y cuando esté caliente, ve friendo las rebanadas hasta que estén doradas.
  2. Ve colocándolas en un plato con papel absorbente para que pierdan el exceso de grasa.

Y les damos el baño de miel:

  1. Pon la miel a fuego suave en una cacerola amplia y rebájala con agua. Si es miel muy pura, añade de agua la mitad de la cantidad de miel. Por ejemplo, si has puesto medio kilo de miel, tendrás que añadir un cuarto de litro de agua. Si es de la miel normal que se compra en el supermercado, añade un poco menos o quedará demasiado aguada.
  2. Cuando esté la miel completamente derretida y comience a burbujear suave, añade las torrijas y déjalas hervir un momento. Vamos a hacer que se empapen bien en esta salsa de miel. Con medio minuto suele ser suficiente.
  3. Ve pasando las torrijas ya bañadas en miel a una fuente honda, donde quedarán enfriando a la espera de que las vayas a consumir.
  4. Una vez pasadas todas las torrijas por la miel y colocadas en la fuente, vuelva la salsa de miel sobrante de la cacerola, sobre ellas. De este modo se mantendrán muy jugosas.

Listas para servir:

Para servirlas una vez frías, añade por encima de la torrija una cucharada de la salsa de miel sacada de la misma fuente.

Aquí te dejo el vídeo con el paso a paso de mi receta de torrijas sevillanas:

 

Si quieres ver otras recetas dulces, en este enlace tienes una receta de mi tarta de galleta irresistible con la que te garantizo que triunfarás en cualquier cumpleaños infantil.

Si prefieres un postre igualmente sencillo pero un poco más sofisticado, mira aquí mi receta de tarta de tocino de cielo con queso y piñones. 

Espero que te haya gustado y me cuentes cuando las hagas. Suscríbete aquí para estar al día de las nuevas publicaciones y poder acceder a los documentos exclusivos y las plantillas imprimibles gratuitas para suscriptores del blog que te ayudarán a llevar a le día las tareas domésticas.

 

Un abrazo.

Pepa Tabero.

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Hacer jabón líquido, gel de baño con una pastilla de jabón

Hoy te voy a enseñar a hacer jabón líquido y gel de baño con una pastilla de jabón comprado. Es una forma estupenda de gastar todas esas pastillas que tenemos dando olor en los armarios y cajones de la ropa. Que no usamos porque nos resulta más práctico el formato líquido.

Cómo hacer jabón líquido y gel de baño con una pastilla de jabón de tocador

Lo primero que hay que hacer es lavar la pastilla del polvillo que le pueda haber salido al estar guardada. Seca bien con un paño. Después, con un rallador del tipo de los de queso, ralla en función de la cantidad de jabón líquido que necesites preparar.




Seguramente si lleva muchos años guardada, esté reseca y huela muy poco. a veces incluso se partirá por la mitad al rallarla. No pasa nada, sólo procura no respirar el polvo que salga, porque podría irritarte un poco. Si tienes, usa una mascarilla. Si no, ponte un paño de algodón tapando la boda y la nariz, o al menos aleja la cara del rallador.

Para que quede con una buena textura de gel, Las proporciones son de 1 litro de agua y 40 gramos de jabón rallado.

Si quieres menos cantidad, por ejemplo para ponerlo en un bote de gel de baño mediano, pon 20 gramos de jabón y 500 de agua. Para un dosificador pequeño de 250ml para el lavabo necesitarás sólo 10g de jabón rallado y 250 de agua.

Haz el cálculo partiendo del tamaño del envase en el que lo vayas a utilizar.

Pon el agua a calentar en un cazo. Cuando comience a hervir añade el polvo de jabón rallado. Baja un poco el fuego para que hierva suave y remueve con una paleta de madera hasta que se disuelva. No agites con fuerza para que no haga mucha espuma. Simplemente necesita disolverse en el agua.

Unos minutos son suficientes. Se hace muy rápido.

Cuando veas que está totalmente disuelto y sin grumos, aparta y deja enfriar. Estará muy líquido, parece agua, pero al enfriarse se espesa.



Notarás que el agua se ha vuelto transparente. Sólo tiene un poco el color de la pastilla de jabón.

Déjalo enfriar en el mismo cazo o pásalo a otro recipiente. Según se enfría, se va espesando y volviendo opaco y adquiriendo una textura gelatinosa.

Parece blandiblu (slime): es normal

Cuando esté completamente frío la textura debe tener un espesor muy parecido al blandiblu (slime) . Cuando eso ocurra estará listo.

Antes de pasarlo al envase definitivo hay que romper esa textura de gelatina. Yo uso unos palillos chinos para batir el jabón. Una vez vuelto a su estado líquido ya podemos envasar y comenzar a utilizar nuestro nuevo jabón de manos o gel de baño.

Te dejo el vídeo con el proceso completo:

¿Quieres aprender a hacer pastillas de un jabón de pueblo totalmente casero con solo tres ingredientes?, visita esta  entrada.

Para hacer el jabón líquido a partir de una pastilla de jabón casero natural, aquí te explico el procedimiento.

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Abrazos.

Pepa Tabero.
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Receta de brownie con nueces

La receta de brownie con nueces es una de las recetas estrella de cualquiera que se considere amante del chocolate.

 

 

Sin perder su esencia, que es la de ser un tipo de bizcocho donde el principal ingrediente es el chocolate, cuanto más puro mejor, lo podemos encontrar en diferentes versiones, adecuadas para satisfaces la exigencia de todo tipo de paladares. Con nueces o cualquier otro tipo de fruto seco o sin ellos, se puede tomar frío, tibio o directamente caliente. Solo o acompañado de salsa de chocolate, sirope, helado o incluso mermelada. Sus texturas también varían. Todos riquísimos, encontramos, desde el brownie más abizcochado, al que encontramos jugoso, con una textura densa que nos recuerda a la tierra húmeda y también hay un tipo que se hace sin levadura y que lleva muy, muy poca harina. Este último se parece mucho a un caramelo blando, tipo toffee. De cualquiera de sus formas está riquísimo. Yo os voy a dar la receta del jugoso, que es el que a mí más me gusta.



Ingredientes de la receta de brownie con nueces

  • Una tableta de chocolate negro postres de 200g
  • 100 g de mantequilla CON sal
  • Una pizca de sal, como media cucharadita pequeña
  • 150g de azúcar blanca.
  • Media cucharadita de esencia de vainilla concentrada (al gusto)
  • 100g de harina corriente
  • Media cucharadita de levadura tipo royal (polvos de hornear)
  • Tres huevos
  • 100g de nueces peladas

 

Preparación de la masa

  1. Lo primero que vamos a hacer, es rallar el chocolate de tableta, bien con una batidora o un rallador de mano. Debe quedar lo más fino posible, para que se funda rápidamente.
  2. Corta la mantequilla a dados pequeños
  3. Mezcla todo en un cuenco amplio, adecuado para el microondas.
  4. Introducimos en el microondas y programamos 30 segundos a potencia máxima.
  5. Remueve bien.
  6. Programa otros 30 segundo y remueve para mezclarlo todo.
  7. Si es necesario, repite las tandas de 30 segundos de microondas hasta que al remover, veas que está perfectamente fundido. Estará listo cuando veas integrada la mantequilla con el chocolate, en una masa lisa y brillante.
  8. Añade el azúcar y remueve bien.
  9. Ahora añade la sal y mezcla de nuevo.
  10. Turno de añadir la esencia concentrada de vainilla
  11. Ve mezclando todos los ingredientes, uno a uno, según los vas añadiendo a la mezcla.
  12. Añade ahora los huevos y bate muy bien. Es muy importante que estén bien integrados en la masa antes de continuar.
  13. Coloca un colador grande sobre el cuenco, pon la harina y la levadura y sacude para tamizar la harina y que se mezcle bien con la levadura.
  14. Integra muy bien la harina tamizada con el resto de la mezcla, con movimientos envolventes. Queda una masa muy densa.
  15. Llego el momento de añadir las nueces peladas. Puedes partirlas en trocitos o dejarlas enteras para que luego los trozos que te encuentres al comerlo, sean más grandes. A mí me gustan grandes.

 



Horneado

  1. Precalienta el horno a 180ºC
  2. El molde no necesita preparación previa. Si alguna vez se ha pegado en otra preparación que hayas hecho o no te fías, puedes enmantecarlo. Si no tienes espray desmoldante, hazlo con un poco de aceite o mantequilla. Sustituye la harina clásica por cacao molido en polvo. No uses harina porque al desmoldar quedará una capa blanca bastante fea. Yo no uso nada y se me desmolda siempre muy bien.
  3. Pon una base de papel de horno en el molde, los mejores moldes para el brownie con nueces son los desmontables, pero poniendo una base de papel de hornear cualquiera sirve.
  4. Vuelca la masa de brownie con nueces en el molde y alisa bien con una espátula.
  5. 20 – 30 minutos de horno son suficientes. Como depende del tipo de horno, tendrás que hacerlo un poco a ojo. Estará listo cuando le veas la superficie doradita y crujiente. Cuidado no se queme.
  6. El truco clásico de pinchar con un palillo en el centro del bizcocho y comprobar que sale limpio, con este brownie de chocolate con nueces no nos sirve. Como dije al principio, esta receta es para un pastel húmedo. Siempre saldrá manchado y si sale seco, eso significa si ha cocido demasiado y probablemente se habrá quemado por fuera.

Y ya está listo para servir nuestro delicioso brownie con nueces

  1. Una vez fuera ya del horno, hay que dejarlo enfriar dentro del molde, que colocamos sobre una rejilla para que se envíe por todos lados y no concentre todo el calor en la base.
  2. Cuando ya no queme, desmoldamos y pasamos a un plato, y ya está listo para servir.
  3. Puedes servirlo frío, pero templado (puedes calentarlo durante unos pocos segundos en el microondas) está riquísimo.

Espero que te guste y lo disfrutes tanto como yo. Aquí te dejo un vídeo para que veas como lo preparo. ¡Es muy fácil!

 

 

Si quieres ver más recetas dulces, mira ésta de una tarta de turrón. Es verdaderamente deliciosa: tarta de turrón tipo babaroise Déjame tus comentarios y suscríbete al blog y al canal de Youtube para no perderte las novedades .   ¡A merendar! Abrazos de Pepa Tabero.

 

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Molinillo de café de muelas o cómo conseguir auténtico sabor a café

No os lo había contado, pero los Reyes me trajeron un molinillo de café de muelas. Hace mucho que tenía ganas de uno, y poder así dejar de comprar café molido para mi cafetera exprés.

molinillo de café de muelas

Podria haber comprado uno corriente, de los clásicos eléctricos de cuchillas de los que hay en cualquier tienda de electrodomésticos, pero teniendo la Thermomix, que muele tan divinamente, me parecía un gasto en un aparato innecesario.



¿Por qué tener un molinillo de café de muelas pudiendo comprar café molido?

Molinillo de café de muelas

Pues por lo mismo que compro las especias siempre en grano y las muelo en el momento de usarlas en un molinillo o con el mortero. Porque me encanta el aroma que tienen recién molidas. Además, estando en la pieza o con el grano entero, se conserva mucho mejor que en polvo.

El no querer molerlo con las cuchillas, es porque los granos se recalientan con el roce al girar en el molinillo y eso hace que se modifiquen sus propiedades y su aroma. (Aquí que no me oye nadie… me he dado cuenta de que me estoy volviendo sibarita con esto del café… quien me ha visto y quién me ve 😉

Bueno, él caso es que partiendo de mi cafetera estupenda, quería probar la diferencia entre el café comprado ya molido y el recién molido en casa, y para eso quería un molinillo de café de muelas. De modo que lo pedí por Navidad. Como llevo dos meses probándolo, ya os puedo contar la experiencia con pleno conocimiento de causa.

¡Me encanta!

Lo peor de los molinillos de café de muelas es su precio. Normalmente son carísimos, tienen un depósito para los granos de café. Por eso hacen mucho bulto a la hora de guardarlos (dos puntos importantes en su contra) pero resulta que buscando un poco, también los hay estupendos, económicos y…. pequeñitos. El mío es de estos últimos. Es un pequeño molinillo de café de muelas manual. Tiene muelas cerámicas cónicas. lo cierto es que es bastante parecido a un molinillo de pimienta… y ocupa más o menos lo mismo. El molido es ajustable. Es muy sencillo graduar la finura con la que quieras que salga el café. Para la expreso yo lo pongo muy fino.

Hay otro sistema que tiene las muelas planas, pero eso hace que el molinillo resulte más voluminoso (y además son más caros)

Para lo que yo lo uso, es el aparato ideal. Tiene un pequeño depósito superior donde cabe el equivalente de granos de café necesario para hacer cuatro tazas. Una vez molido, el polvo cae directamente a un deposito de la misma capacidad. Como normalmente hago café para dos, lo que hago es llenar de granos el depósito y me da para tomar café dos veces. De este modo los granos no se enrancian en el depósito y siempre están frescos y estupendos. Ademas no se mancha nada porque no se derrama el café en polvo. Es muy cómodo.

Te dejo aquí el enlace de donde me compraron mi molinillo maravilloso.

Mantenimiento del molinillo

La palanca que se gira para moler se desmonta. Yo la guardo en el cajón de las cucharas. El molinillo tiene su sitio asignado en el cajón donde guardo los botes de las especias. Ahí lo tengo muy a mano para cuando me apetece tomar un café bien rico.




El mantenimiento es muy simple. Para ajustar la finura de la molienda, se aprieta o se afloja la tuerca que trae en la pieza de las muelas. Cuanto más apretada esté, más fino molerá el grano.

De vez en cuando conviene ajustarla, porque del uso se afloja un poco.

molinillo de café de muelas

Para limpiarlo, es suficiente te pasar el pico de un paño o de una bayeta secos o usar un pincel grueso o una brochita suave por el interior de los depósitos, para quitar el polvo de café. Las muelas de cerámica se limpian desmontando, girando la tuerca que trae para ajustar el grado de finura del café, en la dirección contraria a la de apretar.

Una vez desmontadas, se limpian con el pincel o se lavan a mano con agua fría y un poco de detergente de platos, se encuaja bien y se deja secar al aire.

Cómo limpiarlo

Si únicamente utilizamos el molinillo para los granos de café y usamos siempre los mismos granos, no hace falta limpiarlo apenas una o dos veces al año. Si lo queremos aprovechar para moler otro tipo de semillas, habrá que desmontarlo y limpiarlo a fondo cada vez que lo acabemos de usar y vayamos a cambiar el tipo de grano a moler.

Cuidado con las muelas. Al ser piezas de cerámica se pueden partir si se golpean o con los cambios bruscos de temperatura. Si lo lavas con agua muy caliente, no lo aclares luego con agua muy fría.

 

Y hasta aquí llegamos hoy. Escribeme un comentario y me cuentas si te ha resultado interesante. Y suscríbete para estar al corriente de las novedades.

 

Abrazos de Pepa Tabero.

 

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