No os lo había contado, pero los Reyes me trajeron un molinillo de café de muelas. Hace mucho que tenía ganas de uno, y poder así dejar de comprar café molido para mi cafetera exprés.

molinillo de café de muelas

Podria haber comprado uno corriente, de los clásicos eléctricos de cuchillas de los que hay en cualquier tienda de electrodomésticos, pero teniendo la Thermomix, que muele tan divinamente, me parecía un gasto en un aparato innecesario.



¿Por qué tener un molinillo de café de muelas pudiendo comprar café molido?

Molinillo de café de muelas

Pues por lo mismo que compro las especias siempre en grano y las muelo en el momento de usarlas en un molinillo o con el mortero. Porque me encanta el aroma que tienen recién molidas. Además, estando en la pieza o con el grano entero, se conserva mucho mejor que en polvo.

El no querer molerlo con las cuchillas, es porque los granos se recalientan con el roce al girar en el molinillo y eso hace que se modifiquen sus propiedades y su aroma. (Aquí que no me oye nadie… me he dado cuenta de que me estoy volviendo sibarita con esto del café… quien me ha visto y quién me ve 😉

Bueno, él caso es que partiendo de mi cafetera estupenda, quería probar la diferencia entre el café comprado ya molido y el recién molido en casa, y para eso quería un molinillo de café de muelas. De modo que lo pedí por Navidad. Como llevo dos meses probándolo, ya os puedo contar la experiencia con pleno conocimiento de causa.

¡Me encanta!

Lo peor de los molinillos de café de muelas es su precio. Normalmente son carísimos, tienen un depósito para los granos de café. Por eso hacen mucho bulto a la hora de guardarlos (dos puntos importantes en su contra) pero resulta que buscando un poco, también los hay estupendos, económicos y…. pequeñitos. El mío es de estos últimos. Es un pequeño molinillo de café de muelas manual. Tiene muelas cerámicas cónicas. lo cierto es que es bastante parecido a un molinillo de pimienta… y ocupa más o menos lo mismo. El molido es ajustable. Es muy sencillo graduar la finura con la que quieras que salga el café. Para la expreso yo lo pongo muy fino.

Hay otro sistema que tiene las muelas planas, pero eso hace que el molinillo resulte más voluminoso (y además son más caros)

Para lo que yo lo uso, es el aparato ideal. Tiene un pequeño depósito superior donde cabe el equivalente de granos de café necesario para hacer cuatro tazas. Una vez molido, el polvo cae directamente a un deposito de la misma capacidad. Como normalmente hago café para dos, lo que hago es llenar de granos el depósito y me da para tomar café dos veces. De este modo los granos no se enrancian en el depósito y siempre están frescos y estupendos. Ademas no se mancha nada porque no se derrama el café en polvo. Es muy cómodo.

Te dejo aquí el enlace de donde me compraron mi molinillo maravilloso.

Mantenimiento del molinillo

La palanca que se gira para moler se desmonta. Yo la guardo en el cajón de las cucharas. El molinillo tiene su sitio asignado en el cajón donde guardo los botes de las especias. Ahí lo tengo muy a mano para cuando me apetece tomar un café bien rico.




El mantenimiento es muy simple. Para ajustar la finura de la molienda, se aprieta o se afloja la tuerca que trae en la pieza de las muelas. Cuanto más apretada esté, más fino molerá el grano.

De vez en cuando conviene ajustarla, porque del uso se afloja un poco.

molinillo de café de muelas

Para limpiarlo, es suficiente te pasar el pico de un paño o de una bayeta secos o usar un pincel grueso o una brochita suave por el interior de los depósitos, para quitar el polvo de café. Las muelas de cerámica se limpian desmontando, girando la tuerca que trae para ajustar el grado de finura del café, en la dirección contraria a la de apretar.

Una vez desmontadas, se limpian con el pincel o se lavan a mano con agua fría y un poco de detergente de platos, se encuaja bien y se deja secar al aire.

Cómo limpiarlo

Si únicamente utilizamos el molinillo para los granos de café y usamos siempre los mismos granos, no hace falta limpiarlo apenas una o dos veces al año. Si lo queremos aprovechar para moler otro tipo de semillas, habrá que desmontarlo y limpiarlo a fondo cada vez que lo acabemos de usar y vayamos a cambiar el tipo de grano a moler.

Cuidado con las muelas. Al ser piezas de cerámica se pueden partir si se golpean o con los cambios bruscos de temperatura. Si lo lavas con agua muy caliente, no lo aclares luego con agua muy fría.

 

Y hasta aquí llegamos hoy. Escribeme un comentario y me cuentas si te ha resultado interesante. Y suscríbete para estar al corriente de las novedades.

 

Abrazos de Pepa Tabero.

 

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