Cómo blanquear la ropa blanca y quitar manchas difíciles

En la entrada de hoy te explico cómo blanquear la ropa blanca, quitando las manchas más difíciles. Devolver el blanco a la ropa blanca, es un proceso que hay que realizar de forma periódica. Sobre todo en zonas donde el agua tiene mucha cal.

cómo blanquear ropa blanca

 

Ya sea porque el tejido tenga suciedad incrustada, que no se quita con el simple lavado en la lavadora, o porque simplemente, ha perdido el blanco luminoso que tenía cuando la compramos.

La mayoría de las veces, ese cambio de blanco a gris indefinido ni siquiera lo notamos hasta que comparamos con una prenda nueva. Suele ocurrir cuando al lavar el agua tiene demasiada cal, o mezclamos lo blanco con otros colores  (y no, las toallitas atrapacolores no lo evitan)

Tal vez tiene manchas muy difíciles, que sabes que te van a obligar a frotar a mano… tal vez la tenías guardada y le salieron las clásicas manchas amarillas…

De cualquier modo, con este truco de hoy vas a ver lo fácil que es devolver el blanco a la ropa. Lograrás que vuelva a relucir y desaparecerán esas manchas casi imposibles.

 

Vamos a necesitar:

– Una palangana donde hacer el remojo

– Percarbonato de sodio (¡Ojo! el PERcarbonato, que no es lo mismo que el BIcarbonato)

– Zumo de limón (que puede ser el que venden ya exprimido)

– Agua bien caliente (revisa la etiqueta de la prenda)

Lo puedes encontrar en Amazon

El proceso es MUY sencillo:

Para devolver el blanco a la ropa blanca, primero que vamos a hacer es llenar la palangana de agua caliente.

Vertemos el zumo de limón al agua. Para dos litros de agua aproximados, pon medio vaso.

Ahora añadimos DOS cucharadas del PERcarbonato.

ATENCIÓN: Si tú palangana es muy grande porque quieres blanquear mucha ropa, añade dos cucharadas de PERcarbonato y un cuarto de vaso de zumo por cada litro de agua.

Una vez bien disuelto el PERcarbonato, introduce la ropa en ese agua. Verás que comienza a hacer espuma. Eso es que el percarbonato, en unión del zumo de limón y el agua caliente, está liberando oxígeno. Es este oxígeno liberado el responsable de devolver el blanco y quitar las manchas.

Ve removiendo de vez en cuando la ropa, para que se mantenga todo el tiempo sumergida.

Cuando veas que ya dejo de producirse espuma (tardará como una media hora aproximadamente) , saca la ropa de ese remojo y escúrrela con las manos. Ahí ya notarás bastante el cambio de color y la desaparición de la mayoría de las manchas… y si miras el agua, verás cómo se ha quedado con toda esa suciedad.

Tira ese agua sucia y pon las prendas a lavar en la lavadora, en un ciclo normal de algodón a 40ºC, con tu detergente habitual. Añade DOS cucharadas más de percarbonato junto al detergente. No añadas suavizante, ni vinagre, ni ningún otro aditivo que le suelas poner al lavar. Pon solamente el detergente y el percarbonato.

Cuando termine, tiende la ropa a secar al sol (si puedes, sino, pues seca donde lo hagas habitualmente) Y ya está.

 

En este vídeo te explico el paso a paso del proceso para poner la ropa blanca:

 

Si te resultó interesante revisa también esta entrada en la que te explico cómo solucionar los desteñidos de la colada. Si las manchas son decir tinta de bolígrafo, pincha aquí para ver el mejor modo de limpiarlas 

Espero tus comentarios y sugerencias. Recuerda suscribirte al blog y al canal de YouTube para estar al día de las novedades.

Un abrazo,

Pepa Tabero.

 

2 métodos para limpiar el lavavajillas por dentro

Las máquinas lavavajillas son un básico en la mayoría de nuestros hogares. Además de quitarnos el poco agradable trabajo de fregar a mano, resultan un gran ahorro de agua y energía. En esta entrada de hoy, te voy a explicar de dos formas muy sencillas, cómo limpiar el lavavajillas por dentro.

Lavar a mano la vajilla diaria de una familia de 4 personas, supone un gasto medio de aproximadamente unos 90 litros diarios (desayuno, almuerzo, cena…).

como limpiar lavavajillas por dentro

Una casa en la que se utiliza el lavavajillas a diario, se llena con el menaje que se ensucia a lo largo del día. Se programa después de recoger la cena. El programa ecológico es el que más tiempo dura, pero el que mayor ahorro energético y de agua tiene. En las máquinas modernas este programa realiza todo el proceso de lavado con únicamente unos  12 ó 15 litros de agua.

Es decir, lava todo lo que hay dentro, la vajilla de todo el día, con 12 litros de agua (dependiendo del modelo) . Con sólo ese agua se lavará toda la vajilla del día completo.

En el lavado normal, más rápido, el gasto de agua y energético aumenta, pero siempre queda muy por debajo del gasto que supone lavar a mano.

 

Cómo limpiar el lavavajillas por dentro. Mantenimiento básico.

1. Retira la suciedad más gruesa (trocitos de carne, granos de arroz o maíz…) con una servilleta de papel, pero no aclares los platos bajo el grifo. Los lavavajillas modernos regulan la cantidad de agua en función de la suciedad que detectan en los platos. Si aclaras todo, el sensor de suciedad lo detecta como “limpio” y podría incluso llegar a estropearse

2. La puerta siempre debe estar abierta. Aunque sea una pequeña rendija. Eso evita malos olores y la necesidad de utilizar ambientadores que los disimulen con más o menos eficacia. Dejando la puerta entreabierta, ayudamos a que se mantenga siempre seco. De ese modo evitamos la creación de moho interno en las aspas y los conductos internos.

3. Pasa de vez en cuando una bayeta humedecida en detergente de platos por la goma y el marco de la puerta. No olvides la goma de la parte de abajo de la puerta por dentro. Esa es una zona donde se suele acumular bastante porquería.

4. Desmonta y lava regularmente el filtro. Con un cepillo y un poco de detergente de platos. En el filtro es donde se acumula la suciedad y los restos de comida. Mantenerlo limpio es prioritario para evitar los malos olores por podredumbre de algún resto de comida.

5. Mantén siempre limpias las aspas. Se llenan de grasa que no vemos pero que dificulta el funcionamiento del lavaplatos, porque ¿cómo va a limpiar bien una máquina sucia? Hay modelos en los que las aspas se pueden desmontar para abrirlas por la mitad y limpiarlas cómodamente por dentro. En otros únicamente las podemos desmontar de la máquina. Las limpiaremos pulverizando desengrasante  de Cocina por el agujero central. Se deja reposar unos minutos y se enjuagan con el grifo de agua caliente a presión. De este modo el agua caliente empuja hacia los agujeritos de las aspas la suciedad que tengan dentro. Si es necesario la retiramos con la ayuda de un palillo de dientes.

6. Limpia tambien los conductos internos. Las tuberías internas del lavavajillas también acumulan cal y grasa tras muchos lavados. Para mantenerlos siempre limpios, tenemos diferentes opciones que hay que realizar de forma periódica..

 

Método 1: Hay productos limpiamáquinas comerciales para lavavajillas

 

Vienen ya listos para usar una vez al mes y su uso es muy sencillo. Simplemente hay que seguir las instrucciones del envase: quitar el precinto, colocar en la zona de los platos boca abajo y programar un ciclo largo de lavado, con la maquina vacía.

Resultan una opción muy cómoda pero tienen el inconvenientes del precio, y de que son productos muy contaminantes para el medio ambiente.

Si te decantas por utilizar limpiamaquinas comerciales, mi consejo es que utilices siempre productos de calidad. Procura usar una buena marca, para asegurarte de que cumplen realmente lo que prometen. Los conductos internos son una parte que no se ve. No compres siempre los productos más baratos. Te puedes encontrar la sorpresa de se que provocó un atasco porque no limpiaron tanto como prometía el envase.

 

Hay veces que optamos por limpiadores de los más baratos. Si es tu caso, invierte en un buen limpiamaquinas de marca al menos una o dos veces al año. Sobre todo si compras detergentes económicos y para lavar utilizas programas a baja temperatura (como los ecológicos). Alargarás la vida de tu lavavajillas.

 

Método 2: Cómo limpiar el lavavajillas por dentro de modo ecológico, económico y muy efectivo:

El lavavajillas se puede mantener limpio por dentro de un modo ecológico, no contaminante y muy sencillo de realizar:

Vinagre una vez a la semana:

Programa un lavado largo a la máxima temperatura con el lavaplatos vacío, sin detergente y espera unos minutos. Cuando ya haya cogido toda el agua y esté funcionando, abre la puerta y vuelca un vaso lleno de vinagre en el interior. Vuelve a cerrar la puerta y deja que termine el ciclo. Una vez haya acabado de lavar (cuando ya no suene) puedes saltarte los pasos del secado. Simplemente dale al botón para desconectar el lavavajillas y deja la puerta abierta para que se seque por dentro de modo natural.

El vaso de vinagre ten en cuenta que no se debe poner directamente en el fondo antes de comenzar a lavar, porque hay aparatos que antes de coger agua vacían la que queda residual en los filtros, por lo que el vinagre que pongamos directamente en el fondo, se irá por el desagüe antes de empezar el ciclo de lavado.

 

Una vez al mes, vinagre (y algo más)

Coincidiendo con el día que vayas a hacer el ciclo con el vinagre, añade al cajetín del detergente dos cucharadas soperas de ácido cítrico en polvo. El ácido cítrico en polvo potenciará la labor del vinagre y le ayudará a desprender los restos de cal y grasa que hayan podido quedar acumulados.

El ácido cítrico en polvo es fácil de encontrar en cualquier droguería y muchos supermercado. No es un producto tóxico, aunque conviene usarlo con un mínimo de precaución.

Tendrás siempre el lavavajillas limpio.

Siguiendo estas pautas te garantizo un lavavajillas limpio y reluciente por dentro. Además de lavar mejor, se alargará la vida de la máquina.

Si te ha gustado este articulo, seguro que también te gustará este otro, en el que te explico cómo limpiar la lavadora por dentro y este otro para  limpiar el horno de modo ecológico sin químicos nocivos, fácil y rápido.

 

Un abrazo.

Pepa Tabero.

Preparar un limpiador con oxígeno activo casero

Preparar un limpiador con oxígeno activo

El limpiador con oxígeno activo tiene multitud de utilidades porque el oxígeno es un gran desinfectante. El limpiador con oxígeno activo es también un excelente quitamanchas, neutralizador  olores y además, en tejidos blancos, actúa como blanqueador.

Resulta imprescindible como eliminador de olores domésticos habituales como el del cubo de la basura o de las cortinas oliendo a comida. Muy práctico para refrescar por ejemplo esa chaqueta de vestir que te has puesto un par de veces durante un rato, pero no necesita pasar por la tintoreria: Pulveriza sin miedo, deja secar en una percha en la terraza o ante la ventana abierta (si mojaste el forro, ponla del revés). No hace falta que diga que “refrescar”, no es sustituir al lavado cuando lo necesite 😉

Limpiador con oxígeno activo

Es capaz incluso de eliminar el clásico “olor a gato” y el del pipí de perro. ¡Ojo!, porque no es un repelente, de modo que no evita que marquen con orina el territorio, pero quita de un modo muy eficaz el fuerte olor que queda cuando lo hacen (y que es lo que  les incita a hacerlo siempre en el mismo lugar.

Estoy segura de que te tranquilizará saber que no tiene absolutamente ningún riesgo para los animales. Simplemente hay que limpiar la mancha, empapar bien la zona afectada con el limpiador con oxígeno activo y dejar secar al aire. Para asear sus zonas habituales como areneros, casetas,  rascadores o camas resulta un gran aliado.

 

Vamos a necesitar

Prepararlo en casa es muy sencillo porque lleva pocos ingredientes y todos son muy fáciles de conseguir en cualquier supermercado:

  1. Percarbonato de sodio
  2. Agua caliente
  3. Un bote con pulverizador
  4. Opcional: unas gotas de detergente de fregar los platos a mano o una cucharadita de detergente de la lavadora.

 

percarbonato

El percarbonato se compra en cualquier supermercado. Es un polvo blanco que venden junto a los detergentes de la lavadora, como blanqueador y activador del detergente.

El agua debe estar caliente pero no hirviendo, para evitar accidentes por exceso de temperatura. Puedes utilizar un cazo y calentar el agua al fuego como hago yo en el vídeo, pero como sólo necesitamos un vaso, con calentarlo un minuto y medio en el microondas es suficiente.

Lo puedes encontrar en Amazon

El detergente o el jabón de platos es totalmente opcional. Dependiendo de si lo preparo para limpiar manchas o simplemente para desinfencar.

Si se lo añades, que sea muy poquita cantidad y recuerda que después hay que aclararlo con agua limpia o con un poco de limpiador con oxígeno activo, hecho sin jabón.

Cómo hacer nuestro propio limpiador con oxígeno activo

 

Realizarlo es muy sencillo: únicamente hay que disolver dos cucharadas de percarbonato en el agua caliente, pasar al pulverizador y utilizarlo para  limpiar, desinfectar y desodorizar todo lo que necesitemos.

Se puede utilizar sin riesgos en cualquier color y cualquier tejido, porque no tiene el desagradable efecto de la lejía. El limpiador con oxígeno activo no decolora tejidos, por lo que no estropea la ropa de color ni en caso de que lo utilicemos para limpiar las tapicerías (aquí, como siempre, aplicamos el sentido de prudencia. Si nunca lo has usado antes, haz primero una prueba en un lugar poco visible.

 

Aviso muy importante

El limpiador con oxígeno activo, no se puede guardar. Una vez preparado, hay que usarlo de inmediato y desechar lo que sobre. Por eso es mejor hacer una cantidad pequeña, y si fuera necesario porque se nos acaba, se repite el proceso.

Esto es así porque el percarbonato, al contacto con el agua, libera el oxígeno y eso produce un efecto de efervescencia. Si lo guardas  en un bote cerrado, el oxígeno libre hace que aumente la presión interna del bote y en un frasco abierto se estropea y ya no sirve.

Esto es algo que se ve muy bien en el vídeo que te muestro a continuación, donde tienes el proceso completo de cómo hacer tu propio limpiador con oxígeno activo y así evitas tener que comprarlo.

 

 

 

Suscríbete al blog en este enlace para no perderte las novedades.

Sígueme también en YouTube –pulsa aquí– para ver mis otros vídeos, y ya sabes que espero tus comentarios.

Puedes ver también esta entrada donde explico cómo hacer un estupendo limpiador multiusos, y esta otra donde verás lo fácil que es hacer un jabón casero fantástico (el jabón de Castilla clásico sirve para todo) con sólo tres ingredientes.

Un abrazo.

Pepa Tabero.

Preparar la maleta para el campamento

Preparar la maleta para el campamento es lo siguiente tras terminar el colegio. Ya sea para pasar un fin de semana con amigos o todo un mes de acampada. Os explico en esta entrada cómo organizo la maleta de mis hijos. De este modo casi nunca pierden ropa. Es un método que ayuda a tenerlo todo muy organizado durante los días que pasan fuera de casa.

 

Preparar la maleta para el campamento

 

Si os vais todos de vacaciones seguro que te interesará leer la entrada donde te explico el mejor modo de organizar las vacaciones: Consejos para organizar y planificar un viaje de vacaciones

Sigue la lista de los organizadores

Al formalizar la inscripcion del campamento, te darán una lista con prendas y útiles que va a necesitar durante los días que dure el campamento. Seguirla es la mejor forma de asegurarte de que no le va a faltar nada importante. Si piden una brújula, unos prismáticos o unas gafas de buceo, es importante que lo que lleven sea de calidad como para que resulte útil, pero ajustando el precio de modo que no nos vaya a suponer un drama en caso de que se extravíe. Recuerda que los niños pierden cosas. No les pongas nada en la maleta que no puedan perder.

El tema de al ropa suele ser donde más nos preocupamos, siempre pensando si será suficiente lo que les mandamos, y normalmente siempre enviamos mucha más de la si realmente luego utilizan. Evita los “por si acaso”, porque no lo van a necesitar y sólo sirven para ocupar espacio.

Evita los “por si acaso”

Los niños estando de campamento no suelen cambiarse de ropa tan a menudo como cuando están en casa, y las manchas rara vez les suelen molestar. Es muy habitual que lleven la misma camiseta puesta durante todo el día, aunque se les haya manchado de colacao en el desayuno, por lo que no es necesario enviarles para que tengan tres diarias. Con las calzonas de deporte ocurre igual, los pantalones les aguantan perfectamente dos o tres dias antes de que se planteen cambiarlos por unos limpios.

Si tienes cualquier duda respecto a la cantidad de ropa que necesitarán, guíate por las indicaciones que te van a dar para preparar la maleta del campamento. Si aún así te parece poco, consulta si tienen servicio de lavandería. De este modo puedes reducir las prendas a al mitad. Todo marcado, por supuesto, de modo que sea fácil de localizar al dueño si se extravía alguna prenda. Evita en lo posible que lleven ropa nueva o de marca. De este modo que si la pierden, no os llevaréis un disgusto.

Las únicas prendas que es necesario que lleven para cambio diario y añadirle un par más de reserva, son los calcetines y la ropa interior.

 

Etiquétalo todo

En mi caso, yo etiqueto la ropa de mis hijos con cinta de pegar con la plancha y les pongo los dos apellidos y él numero de teléfono. De este modo, con un solo rollo de cinta, marco la ropa de los tres niños.

Las etiquetas, las puedes encargar en la mercería o por internet (las de la mercería suelen ser más básicas, y mucho más económicas). También hay sellos de tinta especial resistente a los lavados, que estampa el nombre y teléfono directamente en la ropa y rotuladores especiales con los que tú mismo escribes los datos en la misma prenda o en una cinta de tela que luego hay que coser.

En mi caso, utilizo una máquina etiquetadora de cartuchos. Me resulta muy versátil, porque tiene cartuchos de muchos tipos para poner etiquetas en casi todo lo que se te ocurra:  cinta adhesiva metalizada, plástico, papel… de diversos colores. También tiene uno de cinta blanca especial para pegar con la plancha en la ropa. Hace años que lo uso y aguanta muy bien los lavados.

 

 

 

Mis trucos para preparar la maleta para el campamento

Ya tienes la lista, la ropa preparada y todo lo que van a necesitar comprado. Llegó el momento clave de preparar la maleta para el  campamento.

En el vídeo puedes ver cómo lo hago yo. Prepararla de éste modo es la clave para que ellos sepan qué llevan y dónde está en todo momento.

Como verás, lo llevan todo perfectamente empaquetado. Hacerlo de este modo les evita revolver para buscar lo que necesiten y que se les arrugue la ropa limpia.

 

 

¿Tú como lo haces? Cuéntame cómo os organizáis en casa para preparar la maleta para el campamento.
Recuerda que que puedes suscribirte al blog y no perderte ninguna novedad. También puedes suscribirte a mi canal de YouTube

¿Has visto ya mis consejos para ir a la playa con niños? Los puedes leer en estos enlaces: Ir a la playa con los niños Precauciones con los niños en la playa

Abrazos.

Pepa Tabero.

Cómo arreglar las juntas de las baldosas del patio – rejuntar un suelo

Hoy te voy a explicar cómo arreglar las juntas de las baldosas de la terraza, el patio o incluso de dentro de casa. Puede parecer complicado, pero rejuntar un suelo, cuando se trata de pocas baldosas, es muy sencillo de hacer y no es necesario llamar a un albañil. Con este tutorial te enseño cómo hacerlo.

Cómo arreglar las juntas de las baldosas

Para rejuntar el suelo vamos a necesitar:

  • pasta de juntas para baldosas o mortero de rejuntado
  • agua para hacer la mezcla
  • un cubo
  • un palo para remover
  • una llana de goma o un haragán (pulsa encima del nombre para verlos)
  • una esponja suave (sirve un estropajo viejo)
  • Una espátula o un destornillador
  • una brocha o un cepillo suave
  • líquido quitacemento, limpiajuntas o aguafuerte

Cómo se hace:

A continuación te lo explico todo, pero si te quedan dudas, al final de la entrada te dejo un video explicativo hecho por mi con todo el proceso. ¡ Verás qué sencillo y qué pocos medios necesitas !

Lo primero para reparar las juntas de las baldosas, es limpiar bien el suelo, y con la ayuda de la espátula o el destornillador, quitar toda la pasta vieja y la suciedad, que haya entre las baldosas.

Si las baldosas están muy juntas y el espacio entre ellas es muy fino, nos podemos ayudar con el líquido quitacemento o aguafuerte.

Hay que echar el líquido sobre la junta vieja y dejarlo reposar según las instrucciones. De este modo la deshace y luego sólo hay que fregar el suelo para aclararlo y dejar secar. Es muy práctico. El líquido limpiajuntas hace la misma función, sólo que hay que dejarlo actuar un poco más de tiempo, al estar más diluido.

Hay que tener en cuenta el tipo de baldosa. Si es delicada, como las piedras naturales o el barro cocido, este tipo de desincrustantes las estropean. Para gres o azulejos no debería haber problemas (Antes de lanzarte, haz siempre una prueba en un sitio no visible. Así nos ahorrarmos disgustos)

Una vez bien limpia la junta entre las baldosas que queremos reparar, es el momento de hacer la pasta de rejuntado si no la compramos ya hecha.

Cómo y dónde comprar las cosas

La pasta o el mortero lo venden en cualquier almacén de bricolaje y suelen ser productos baratos. A la hora de optar por pasta ya hecha o mortero para preparar con agua, necesitas únicamente fijarte en dos cosas importantes:

  1. El color, que sea el mismo que lleva el resto del suelo.

  2. El grosor de las juntas para la que está fabricada. Para eso, mide la distancia entre tus baldosas. Así ya sabes cuál es el rango de anchura que debes buscar.

    Si las baldosas están muy juntas, es muy cómoda la pasta que ya viene hecha. En cambio, si están separadas, es más práctico el mortero.

    En caso de duda de qué llevar, pregúntale al dependiente (parece algo obvio pero muchas veces no lo hacemos 😉 )

Haz la mezcla en un cubo siguiendo las instrucciones del envase de la pasta de rejuntado y rellena entre las baldosas.

Para extender la pasta ya hecha, verás que en lugar de una llana de goma cuadrada yo uso un haragán de los de secar el suelo. Da igual usar uno que otro. Lo importante es que te resulte cómodo para extender la pasta y quede la junta bien rellena.

 

A partir de aquí, lo mejor es que visualices el vídeo que he preparado. Está totalmente subtitulado y tiene carteles explicativos, para que no haya dudas de ningún tipo.

Se ve muy claro cómo lo hago y el resultado final verás que es totalmente profesional.

 

Cómo arreglar las juntas de las baldosas – vídeo

 

 

Y hasta aquí el tutorial de hoy en el que te enseño cómo arreglar las juntas de las baldosas del suelo del patio. Espero que te sirva mi explicación de cómo reparar el suelo, y de paso te ayude a ahorrar, al aprender a hacer nosotros mismos estas pequeñas reparaciones de mantenimiento.

Lee también mi entrada (con vídeo de todo el proceso),  dónde te enseño de un modo muy fácil a hacer jabón casero: cómo hacer jabón casero.

Y esta otra donde aprenderás a fabricar tú mismo de forma muy sencilla un limpiador multiusos estupendo: cómo hacer y usos del TripleA

No dejes de suscribirte al blog y a mi canal de YouTube, para no perderte las novedades. ¡Cada día somos más!

Si tienes cualquier duda al respecto o te gustó y me lo quieres contar, déjame un comentario.

Saludos.

Pepa tabero.

 

Cómo hacer jabón líquido casero en unos minutos

Hoy vamos a hacer jabón líquido casero partiendo de una pastilla o un taco de jabón de Castilla (el que se hace con aceite de oliva).

Cómo hacer jabón líquido casero


Receta para hacer jabón de Castilla en tacos (con vídeo)

Si no sabéis hacer el jabón de Castilla clásico, aquí tenéis la receta completa.


 

Una vez el jabón de Castilla está hecho y curado, llegó el momento de transformarlo de sólido a líquido, para poder usarlo con mayor comodidad.

Para hacer jabón líquido casero hay varias recetas. Hay quien lo hace con una receta en la que queda directamente líquido. Yo prefiero hacerlo en dos pasos por un motivo muy simple:  es muchísimo más práctico guardar en un armario varios tacos de jabón duro y seco, que un barril lleno de gel.

Pasar las pastillas duras a jabón líquido es un proceso muy sencillo. Como vais a comprobar, se hace en un momento. No merece la pena tener cubos y cubos de jabón líquido casero acumulados en casa.

Si la botella en la que lo vas a guardar es de gel de baño de un litro, sólo necesitas hacer ese litro de jabón líquido. Si reciclas una botella de detergente líquido de 2 litros, prepara sólo eso. Cuando se acabe, como tienes las pastillas guardadas, pues haces más. No hace falta acumular. Acostúmbrate a liberar espacio siempre que puedas.

También está la cuestión de que para terminar el proceso de saponificacion y neutralización de la soda cáustica necesitamos (como mínimo) un mes de reposo del jabón. Si lo hacemos directamente líquido no le estamos dando la oportunidad de que este proceso ocurra.

En fin, que yo veo que es mucho más práctico guardarlo en tacos y preparar el líquido según nos vaya haciéndo falta. Aquí os voy a explicar cómo lo hago.

 

Proceso para hacer jabón líquido casero

Lo primero que hay que hacer es lavar la pastilla del polvillo blanco que le pueda haber salido al estar guardada. Seca bien con un paño. Después, con un rallador del tipo de los de queso, ralla en función de la cantidad de jabón líquido que necesites preparar.

Para que quede con una buena textura de gel, Las proporciones son de 1 litro de agua y 100 gramos de jabón rallado.

Si quieres menos cantidad, por ejemplo para ponerlo en un dosificador en el lavabo y usarlo como jabón de manos, pon 20 gramos de jabón y 200 de agua.

Pon el agua a calentar en un cazo. Cuando comience a hervir añade el polvo de jabón. Baja un poco el fuego para que hierva suave y remueve con una paleta de madera hasta que se derrita y cambie a un color dorado nacarado. No agites con mucha energía para que no haga mucha espuma.

Unos minutos hirviendo son suficientes. Se hace muy rápido.

Cuando veas que ya tiene el agua un color dorado aparta y deja enfriar. Estará muy líquido, parece agua, pero al enfriarse se espesa.

Notarás que se ha vuelto completamente transparente. Esto es porque es un jabón que tiene mucha glicerina (por eso resulta ideal para la piel) .

Según se va enfriando se va espesando y poniendo translúcido, aunque ya sin perder el tono dorado.

Cuando esté completamente frío la textura debe tener un espesor muy parecido a los geles comerciales. Cuando eso ocurra, habrá llegado el momento de pasarlo a un dosificador si lo vas a usar para higiene corporal, o a una botella grande si lo vas a usar como detergente para la lavadora o el suelo.

 

Al enfriarse pueden pasar tres cosas:

  • Que haya quedado ideal para tu gusto, de modo que ya lo pasamos a su recipiente definitivo para empezar a usarlo.

 

  • Que la textura haya quedado cuajada y sea parecida a una gelatina en lugar de quedar fluida y espesa. Esto es porque ha hervido con el fuego muy alto y se ha evaporado demasiada agua o porque echaste demasiado jabón rallado. Se soluciona muy fácil, volviendo a calentar y añadiendo un poco (muy poco) más de agua, removiendo para que quede bien integrada.

 

  • Que haya quedado demasiado líquido y no acabe de espesar: esto es porque o bien ha hervido poco, o porque tenía menos jabón del necesario. Se arregla volviendo a calentar y dejando hervir un rato, o añadiendo un poco (muy poco) más de jabón. Yo te aconsejo dejar hervir un ratito más y que se evapore el agua.

 

En caso de que parezca que ha quedado muy líquido, conviene esperar a  que se enfríe por completo antes de solucionarlo, para asegurarnos de que realmente está muy líquido y no va a espesar más. Lo ideal es dejarlo tapado y esperar de un día para otro.

 

Usos del jabón líquido casero

No lleva ningún tipo de aditivo y al ser un jabón líquido natural,  no huele apenas. El aroma, muy suave, es simplemente “a jabón”. Otra cosa que también notarás es que hace muy poca espuma.

 

Para la higiene diaria

Como estamos acostumbrados a que los jabones y geles comerciales que usamos para la higiene diaria huelan mucho y hagan mucha espuma, podría dar la sensación de que limpia menos, pero no es así. De hecho  si lo usas para lavarte las manos, notarás que a pesar de su poca espuma, las manos quedan muy limpias y sobre todo muy suaves. Esto es por la glicerina natural que tiene.

De cualquier modo la cantidad de espuma también está directamente influida por la dureza de la agua que usemos para hacer el jabón o lavarnos las manos. A más dureza, menos espuma.

 

Para la lavadora o los suelos.

El que sea un jabón que no tenga apenas espuma en este caso es una ventaja.

  • En la colada lo ponemos directamente en las manchas antes de lavar. Con  la mano o una cuchara, frota un poco para que se impregne bien en el tejido que tiene la mancha. Para la colada normal se pone directamente en el tambor con un dosificador cualquiera de detergente o en un vasito de plástico resistente.

 

  •  El suelo y demás superficies lavables se limpian disolviendo una cucharada de nuestro jabón líquido casero en un cubo de agua caliente. Lo que sería el equivalente a un tapón de botella, tal como hacemos con cualquier otro limpiador comprado. De este modo no hace falta aclarar después y usándolo como único limpiador, saca un brillo muy bonito a los suelos de piedra natural como el mármol.

 

Y eso es todo. Y así de sencillo es hacer jabón líquido casero a partir de un taco de jabón que tengamos en casa. Ya sea hecho por nosotros o regalado, seguro que en formato líquido te resulta mucho más sencillo de utilizar. Aquí os dejo un video que he hecho explicando todo el proceso. Es muy cortito y rápido de ver. Espero que os guste.


Si te ha gustado la entrada, suscríbete al boletín y al canal de YouTube para recibir las novedades antes que nadie y ya sabes que espero tus comentarios contándome tu experiencia o si te quedó alguna duda o sugerencia.

Abrazos.

Pepa Tabero.