Como planchar una camisa perfecta en 6 pasos

Cómo planchar una camisa perfecta

 

Planchar una camisa perfecta es más fácil de lo que pueda parecer en un principio. No hay que tenerle miedo a la plancha. Con estos 6 sencillos pasos, podrás vestir de forma impecable y lucir un aspecto pulcro y aseado.

Te voy a explicar mi forma de planchar una camisa, y verás que es algo rápido de hacer. Si nunca has cogido una plancha, tal vez lo veas complicado. No te preocupes porque siguiendo este paso a paso, con un poquito de práctica conseguirás un resultado estupendo.

Antes de planchar una camisa hay que hacer varias cosas

Antes de poner la plancha a calentar, comprueba que la base esté perfectamente limpia. para que se deslice perfectamente y no manche tu camisa. Si no desliza bien por la tabla, la tocas áspera o directamente le ves algún pegote quemado o pegado, debes limpiarla. Te dejo en este enlace el mejor modo de limpiar la base de la plancha.

Llena el depósito de agua para no quedarte sin vapor en mitad del planchado. Hay planchas que utilizan agua destilada y otras, agua del grifo. Si no lo tienes claro cuál lleva tu plancha, revisa las instrucciones del fabricante.

Repasa visualmente la tabla de planchar. La funda no debe tener manchas. Si no la sueles utilizar a diario, pásale un paño húmedo bien escurrido . Así evitarás que el polvo que pueda tener la tabla se quede pegado a tu camisa.

¿No tienes tabla de planchar?

Si no tienes tabla de planchar puedes también hacerlo sobre una mesa estable. Pon una manta de algodón o una toalla gruesa y cubre con una sábana de algodón. De este modo protegerás la mesa del calor generado por la plancha. Si es tu situación, nunca utilices vapor porque podrías estropear la mesa,. En su lugar, utiliza un bote con agua de la que normalmente bebas en casa, que pulverizarás sobre la prenda antes de pasar la plancha.

Considera seriamente comprar una tabla de planchar. Son extraordinariamente útiles y hay modelos muy económicos. Los tienes incluso sin patas. Se colocan sobre la mesa y son estupendas si tienes muy poco espacio en casa para una tabla de planchar estándar.


 

 

 

Las tablas de planchar tiene una forma especial. Su base perforada, facilita la salida del vapor y su forma se adapta a cualquier prenda.

Pasa un paño húmedo para quitarle el polvo que pueda tener. Una vez limpia, puedes planchar una camisa, una camiseta, tus pantalones favoritos… lo que necesites.



Antes de planchar, siempre hay que leer las etiquetas de la prenda

Las etiquetas, nos indican mucho más que la temperatura de lavado. También nos dicen cómo hay que planchar cada una de ellas dependiendo del tejido. Comprueba en este artículo los símbolos que aparecen en la etiqueta de tu camisa.

Si la camisa que vas a planchar es de algodón o lino, pon la plancha en tres puntos (temperatura alta) y con el vapor a tope

Los tejidos sintéticos y las mezclas se planchan con la temperatura media o baja. Coloca el regulador de la plancha en dos puntos y utiliza siempre un pañuelo fino de algodón. De este modo la plancha no entrará en contacto con el tejido y no lo quemará. También debes utilizar el pañuelo de algodón para planchar sobre aplicaciones, adornos, o bordados que tenga tu camisa.

Los tejidos de licra, elásticos o símil cuero no se planchan porque el calor de la plancha, incluso a temperatura mínima, los quemaría.

Planchar una camisa perfecta en 6 pasos

1º paso:

Comienza desabrochando todos los botones y sacudiendo bien la camisa desde el cuello. Así se elimina cualquier doblez que pueda tener, y que las costuras se coloquen en su sitio de forma natural. La camisa la vamos a planchar siempre por el lado derecho, el que se ve.

2º paso:

Primero planchamos el canesú, que es la parte alta de la espalda que lleva doble tela. Coloca la camisa sobre la tabla sujetando esa zona bien estirada.

3º paso:

Del canesú pasamos a planchar el cuerpo de la camisa por este orden. La pieza delantera en la que están los ojales, la espalda y acaba planchando la delantera en la que están los botones. Estira bien la tela sobre la tabla y plancha desde los faldones hacia el cuello de la camisa (sin planchar el cuello). Hazlo por el derecho y con vapor o humedeciendo con el pulverizador de agua; Una vez planchada la pieza de los ojales, pasamos a la espalda. Es la pieza de tela más grande y la más sencilla. Se plancha igual que el delantero. Con vapor o humedeciendo con agua, bien estirada sobre la tabla y de abajo hasta el canesú, que ya está planchado. Si tiene pinzas o pliegues, dales forma con los dedos cuidando de no quemarte.
Por último, planchamos la pieza delantera de los botones. Aunque planchamos siempre por el derecho, no vamos a planchar por encima de los botones. Si son de plástico se podrían estropear, incluso derretir y manchar la plancha. La plancharemos del revés dándole la vuelta a la tira en la que van cosidos los botones. El resto del delantero se plancha del derecho.

4º paso:

Dejamos para el final las mangas con los puños y el cuello. Las mangas se pueden planchar de dos formas, con raya y sin ella. La raya es simple cuestión de moda y gustos. Tan elegantes son unas como las otras. Si las planchas con raya, coloca la manga con los botones del puño hacia arriba. Elimina con las manos todas las arrugas, tanto de la tela superior como de la inferior. Utiliza como guía para la raya la costura inferior de la manga que sube hacia el canesú. También puedes guiarte por la raya de plancha que ya esté marcada por planchados anteriores.
Si en cambio, eres fan de planchar las mangas sin raya, coloca la manga que modo que tenga la costura hacia arriba, justo en el centro de la manga. Pasa la plancha con cuidado de no tocar los bordes. Plancha únicamaente sobre la costura. Una vez planchado el centro de la manga, gírala de modo que la costura quede en el lateral y vuelver a pasar la plancha justo por el centro de la manga. De esta forma, quedará perfecta y sin rayas. También puedes utilizar un plancha mangas. Es un accesorio con la misma forma de la tabla de planchar. Tiene un tamaño ideal para las mangas y también lo puedes utilizar para planchar prendas pequeñas o costuras complicadas.



 

 

 

5º paso:

Los puños se planchan estirados, metiendo la punta de la plancha hacia dentro de la manga. Presta atención a las pinzas y costuras para alisarlas bien.

6º y último paso para planchar una camisa perfecta:

Finalizamos planchando el cuello de la camisa. Bien estirado sobre la tabla, primero por detrás. Plancha de los picos hacia el centro para no generar arrugas. Por delante es suficiente una sola pasada que hará que quede bien tieso. Una vez planchado el cuello, coloca las ballenas.



Así de fácil es planchar tu camisa

Ya sólo queda pasar la camisa recién planchada a una percha para que se enfríe, antes de colgarla en el armario o doblarla. Si lo hicieras en caliente corres el riesgo de que se le fije cualquier arruga o doblez y tendrás que plancharla de nuevo.

Si la cuelgas en el armario, recuerda abrochar el segundo botón comenzando por arriba, y los botones de los bolsillos, si es que los lleva. De este modo, el cuello mantendrá su forma natural y los bolsillos no se arrugarán. Los botones de puños y mangas es mejor dejarlos desabrochados.

Si la vas a guardar doblada, es mejor abrochar todos los botones, incluidos los puños y los del cuellos, si es que los tiene. Para tardar menos cuando cuando te la vayas a poner, abrocha la tira de botones delanteros de forma alterna. Procura que siempre queden cerrados los dos primeros del cuello y el botón de abajo que cierra el faldón de la camisa.

¿Te gustaría doblar las camisas…

¿…pero no sabes cómo hacerlo para que queden sin arrugas? No te preocupes, que aquí te dejo un vídeo muy cortito en el que te muestro la forma de doblar una camisa de vestir para que quede perfecta.

Una imagen vale más que mil palabras. En el siguiente vídeo verás cómo planchar tu camisa de vestir de forma fácil, y que quede perfecta:

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¿Y tú, prefieres planchar las camisas con raya en las mangas, o sin raya?

Besos.

Pepa Tabero.

Secar y desinfectar la ropa al Sol. Ecología poquito a poco.

secar y desinfectar la ropa al sol

Hoy retomo el blog para animarte a secar y desinfectar la ropa al Sol. Además, si la pones bajo el sol directo (esto hazlo sólo con ropa blanca), hay manchas como las de tomate o puré, que aunque no hayan salido con el detergente en la lavadora, al recoger la ropa del tendedero descubrirás que han desaparecido. La ropa de colores vivos y la oscura, es mejor tenderla a la sombra, porque entre las muchas cualidades del sol, es que “se come” los colores, por lo que si tiendes tu ropa oscura al sol, lo más probable es que acabe por decolorarse. Para evitarlo, además de tender la ropa de color a la sombra, lo mejor es hacerlo con las prendas del revés.

En esta época que vivimos, nos estamos acostumbrando cada vez más a usar aparatos tecnológicos y olvidando lo natural. Los rayos del Sol, tienen poderes incluso desinfectantes. Está demostrado que es un germicida fantástico. Los rayos UV, eliminan los ácaros de cualquier superficie que pongamos bajo el sol directo (desde ropa de cama a filtros de aspiradora). Bajo los rayos del sol desaparecen también hongos y gérmenes nocivos para la salud.

Está demostrado que desintegra muchos tipos de virus. Ahora están investigando el efecto sobre el Coronavirus Covid19. Si los estudios indican que el sol desintegra también el Covid19, podremos ahorrarnos las altas temperaturas al lavar la ropa y el uso de detergentes especiales desinfectantes.



Secar y desinfectar la ropa al sol: coste cero y beneficios.

El primero, es que evitamos el uso de la secadora. Yo soy incondicional de este electrodoméstico cuando hace mal tiempo, sin embargo, me he dado cuenta de que si te acostumbras, tender al aire cada vez te cuesta más trabajo. La verdad es que sacar la ropa de la lavadora, y tal cual, meterla directamente en la secadora que está al lado, es lo más cómodo del mundo. Y encima, te aseguras de que estará seca en poco rato. Tenderla en cambio, tiene algunos pasos más: sacar la ropa de la lavadora, ponla en la cesta, tiéndela, usa pinzas… y recuerda que tienes que estar revisando para ver cuándo está seca y recogerla…

Tender la ropa puede parecer (y es) un trabajo extra si lo comparas con la secadora, pero se compensa con los beneficios de los rayos solares sobre las prendas.

Beneficios de tender la ropa

  • Tiene COSTE CERO: no gastas electricidad, no tienes agua sobrante que acaba en el alcantarillado…
  • es un acto totalmente ecológico
  • no tiene efectos negativos para nuestra piel
  • es respetuoso con el entorno y con nuestras prendas mas delicadas
  • los tejidos blancos tendidos a peno sol relucen como nuevos de un modo natural, sin necesidad de añadir productos químicos
  • la ropa oscura, queda genial cuando se tiende a la sombra
  • si hace un poco de brisa y la ropa está bien tendida (yo tiendo mucho directamente en perchas), las arrugas desaparecen y excepto prendas MUY puntuales, puedes olvidarte de la plancha.
  • es gratis… y para siempre

Beneficios de la secadora

  • directa de la lavadora a la secadora
  • el clima le es indiferente. No necesitas esperar a que haga sol para lavar.
  • Puedes lavar y secar a las horas del día (o de la noche) que mejor te vengan
  • tu ropa estará limpia y seca seca siempre que la necesites
  • no tienes que esperar a que se seque de forma natural
  • puedes aprovechar la humedad de la ropa para regar las plantas (si tu secadora es de condensación)

Yo me reconozco fan de la secadora… Llevo usándola todo el invierno, y ahora que llegó el buen tiempo, he revisado… y tal y como me temía, me toca comprar tendederos nuevos. Los míos, después de todo el invierno abandonados a la intemperie, están para tirar.

Sólo se salvan los cordeles que tengo para las sábanas, porque les puse cuerdas nuevas el año pasado y todavía aguantan bien.



Revisa tus tendederos porque vamos a empezar a secar y desinfectar la ropa al sol

Si llevas mucho usando secadora, seguramente tus tendederos estarán como los míos, en unas condiciones bastante mejorables. Si no tienes secadora o tiendes la ropa de modo habitual, los ves a diario y a lo mejor no te has percatado del estado en el que están.

Revisa que se vean en buenas condiciones. Que no tengan cordeles oxidados o sucios. Si son de suelo, que mantengan la estabilidad.

Lo mejor es que se adapten perfectamente al lugar en el que tiendes. Si te es más cómodo, no dudes en poner tendederos de pared. Pueden ser simples cordeles sujetos con alcayatas que estarán siempre a la vista. O, si no te gusta la idea de estar caminando entre cordeles, pon uno desmontable. Cabe muchísima ropa y cuando no lo usas, lo recoges y desaparece la vista de una forma de lo más elegante.

Si tienes césped, a mí me encantan los tendederos giratorios de estilo nórdico. Son muy comunes en el norte de Europa. A mí me encantan porque además de la gran cantidad de ropa que se puede poner, las cuerdas giran, de modo que no hace falta moverse del sitio para tender tu colada completa, y si hace viento, con la ropa tendida también da vueltas, por lo que la ropa se seca mucho antes.

Estos tendederos son ideales… para quien tiene dónde ponerlos. A los que tenemos es un piso o una casa, con su terraza, cualquier tendedero más pequeño nos sirve, ya sea portátil o fijo en la pared. Lo importante, es que a tu ropa le de el sol y el aire fresco y las prendas se sequen de modo natural.

La ecología del poquito a poco

Vamos a intentar ser un poco más ecologistas. Yo lo llamo “ecologistas de andar por casa” porque para empezar, no hace falta eliminar del ropero todo lo que no sea algodón ecológico ni de la despensa todo lo que no tenga etiqueta “BIO”. La Ecología del poquito a poco es ir mejorando tal y como el nombre indica, una mejoría de “a poquitos”.

Todos tenemos mucho que mejorar, y seguro que muchos, no cumplimos ni la mitad de lo que se supone que debería ser un hogar ecológico. Si por lo que sea, no cumples el criterio “X”, (por falta de espacio, por falta de costumbre… por lo que sea) Aquí nadie te va a decir que resulta imprescindible tener “desde ya” 4 contenedores diferentes de residuos en tu mini cocina, porque es imprescindible reciclar… Y sí, reciclar es importante, pero no es lo único que puedes hacer para tener un hogar un poquito más sostenible, ecológicamente hablando.

Por eso, vamos a ir poquito a poco, un paso detrás de otro. Iremos implementando diferentes ideas y trucos para que nuestro hogar se vaya transformando, sin que apenas nos demos cuenta, en un hogar cada vez un poquito más ecológico… Y a ver hasta donde llegamos!

Dar un paso hacia la ecología, no es de volverse de repente ermitaños y tirarnos a vivir en medio del monte en una casa hecha de ramas.

Voy a ayudarte a ir modificando tu hogar de forma que se vayan produciendo pequeños cambios, algunos más drásticos, pero otros serán más imperceptibles. Lo que vamos a hacer juntos, es cambiar lo que podamos para, poco a poco, volvernos todos cada vez un poquito más ecológicos.

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Si te queda cualquier duda, o me quieres contar alguna cosa… para eso están los comentarios un poquito más abajo 😀

Abrazos.

Pepa Tabero.

Hacer detergente casero para lavadora con jabón sin sosa

Envase con detergente casero concentrado para lavadora

Hacer detergente casero para la lavadora con esta receta es muy sencillo. Con jabón, sin aceite y sin utilizar sosa caústica.

El jabón líquido para la lavadora siempre me ha parecido un desperdicio de espacio porque obliga a guardar decenas de litros en casa. Por eso, mi receta, no es de jabón líquido, sino para hacer detergente casero para la lavadora concentrado. Limpia genial y se guarda en muy poco espacio.



Ventajas hacer detergente casero para lavadora en crema.

Con el detergente casero para la lavadora concentrado:

  • Ganas espacio de almacenaje: Al ser concentrado, necesita muy poco espacio para guardarlo.
  • Súper rápido: Lo puedes usar el mismo día de la preparación.
  • Ahorras tiempo: No necesitas añadir agua a diario porque no espesa.
  • Menor gasto de agua: El agua para disolverlo, la pone la lavadora.
  • Menos dosis en cada lavado.
  • ¡Deja la ropa estupenda!

Piensa que si lavas la ropa con jabón líquido normal (es decir, aguado) necesitas añadir mucha cantidad de producto (y la lavadora utilizará para lavar, la misma cantidad de agua).

Utilizando un detergente concentrado, es la lavadora la que añada el agua necesaria en su proceso normal de lavado.

Cuando tenemos que lavar los platos a mano nos damos cuenta rápidamente: ¿A que no cunde igual el lavavajillas concentrado que el “normal”?

El lavavajillas concentrado necesita mucha menos cantidad.

Con la ropa, ocurre exactamente lo mismo. No almacenes grandes cantidades de jabón líquido o detergente casero porque necesites utilizar grandes dosis. Puedes fabricarlo concentrado. Ocupará menos espacio y necesitarás menos producto.

¿Porqué es mejor el detergente casero concentrado que el jabón líquido?

Muchas veces me habéis pedido una receta de detergente para la lavadora y no la había hecho hasta ahora. El motivo es muy simple: No puedo recomendar una receta que obliga a preparar y guardar 40 ó 50 litros de detergente líquido.

Este tipo de almacenamiento, va totalmente en contra de los principios de la organización profesional y la distribución eficaz de espacios en el hogar.

Aunque puedas hacer una receta con menos cantidad, la dosis necesaria para un buen lavado sigue siendo la misma. Esto te exige fabricarlo cada semana.

Aprovechar el espacio, Huir del almacenamiento compulsivo y Aprender a Optimizar tu tiempo libre: 3 CLAVES de la Vida en Armonía de la casa limpia y ordenada

Pepa Tabero

En las viviendas modernas necesitamos trucos para provechar al máximo los pocos metros que tenemos disponibles, semejante idea de almacenaje es todo un despropósito.

Ese es el peligro del detergente líquido. Sin apenas darte cuenta, le estás dando un espacio en tu casa que tal vez podrías ocupar con algo que realmente sea más útil, o simplemente dejar ese hueco vacío.

No satures tu hogar de trastos pudiendo evitarlo.

Pepa Tabero

Mi receta para hacer detergente casero para lavadora


La cantidad que voy a hacer es para varias semanas de lavado. Como puedes comenzar a utilizarlo el mismo día que lo prepares y ocupa muy poco espacio al guardarlo, resulta mucho más práctico guardar los ingredientes por separado y prepararlo de nuevo cuando lo necesites.

Llevo un tiempo probándolo en mis lavados y puedo decir que me gusta mucho como limpia la ropa.

Realización

Necesitamos:

  • Una báscula
  • Agua
  • Limpión (un aditivo en polvo quita grasas muy potente)
  • Percarbonato de sodio
  • Jabón natural de pastilla (el clásico de lavar la ropa (tipo lagarto, zote… da igual el color)
  • Un recipiente con tapadera de poco más de 1 litro de capacidad para guardar el detergente ya hecho
  • Abrillantador del que se usa para el lavavajillas
  • Una cuchara

Primer paso:

Pesar las cantidades de los productos. Es importante respetar estas medidas.

  • 80 gramos de percarbonato
  • 40 gramos de limpión
  • 50 gramos de abrillantador de lavavajillas
  • 100 gramos de jabón rallado de la pastilla o comprado ya en escamas
  • Un litro de agua

Lo puedes encontrar en Amazon

    Realización

    1er. paso:

    1. Pon el jabón rallado en un recipiente resistente al calor. Puede ser de plástico o una cacerola amplia.
    2. Hierve el agua y añádela al recipiente en el que está ya el jabón.
    3. Remueve con unas varillas hasta que se disuelva bien el jabón. Ten cuidado para que no salga demasiada espuma.

    2º paso:

    Importante:

    Hay que dejar enfriar el agua con el jabón disuelto.

    Todos jabones industriales, incluidos los que venden como naturales, quedan con una textura gelatinosa al enfriarse el agua.

    Hay que esperar a que comience a espesar y que la textura sea similar al slime o blandiblub



    Para finalizar

    Una vez fría el agua y formada la gelatina de agua y jabón, es el momento de añadir los aditivos que formarán el detergente para la lavadora.

    Ve añadiendo los aditivos sin dejar de remover. Puedes hacerlo a mano, o con una batidora eléctrica de varillas a velocidad mínima.

    • En primer lugar, se añade del percarbonato. Comprobarás que no se disuelve. Queda en forma de grumos. Es así como debe quedar.
    • Tras el percarbonato, se añade el Limpión, que tampoco se disuelve.
    Hacer detergente casero para lavadora
    • Por último, incorpora el abrillantador de lavavajillas.

    Cuando hayas incorporado todos los ingredientes, tendrás tu detergente casero para lavadora ya preparado y listo para utilizar.

    Guarda tu detergente casero para lavadora, en el recipiente en el que lo vayas a guardar.

    Características principales de este detergente casero

    • La crema de detergente concentrada tiene, como te expliqué un poco más arriba, la ventaja de que necesitas muy poca dosis para realizar una colada normal.
    • Se pone dentro del bombo, sobre la ropa en un dosificador o un vasito de plástico resistente. Una cucharada sopera colmada, o un tapón del tamaño de una botella de suavizante es suficiente para una colada completa de tamaño normal. Mi lavadora es de 10kg y cuando la lleno a tope, pongo el equivalente a dos tapones tamaño suavizante. Depende del tipo de ropa y lo sucia que esté.
    • Este detergente casero para lavadora apenas huele porque yo lo he preparado sin aromas, pero puedes añadirle algún aceite esencial cuando hayas incorporado todos los ingredientes. Hazlo justo antes de ponerlo en el envase en el que lo vayas a guardar y tápalo.
    • La temperatura de lavado mínima debe ser 40ºC para que se active el percarbonato.

    Aclaraciones finales

    • El PERcarbonato no es lo mismo que el BIcarbonato.
    • El Limpión, es un producto químico quita grasa. Su nombre químico es “ortofosfato trisodico dodecahidratado”. Se compra en cualquier supermercado o droguería. Lo envasan varias marcas, en bolsas de plástico o cajas de cartón pero todas le llaman limpión.
    • El abrillantador de lavavajillas hace la función de tensoactivo o surfactante. Sirve para que el agua y el oxígeno activo liberado por el percarbonato penetren con mayor facilidad entre las fibras los tejidos.

    Aquí te dejo el vídeo del paso a paso…

    Y una consecuencia de lo que puede suceder si no sigues bien las instrucciones.

    Pepa Tabero – La Casa Limpia y Ordenada

    Si prefieres utilizar jabón líquido casero para la lavadora, sigue mi receta de jabón casero, y una vez que haces las pastillas podrás fabricar tu propio jabón líquido. Luego en la lavadora, únicamente tendrás que poner un vasito con el jabón líquido dentro del bombo y añadir los aditivos en polvo (el percarbonato…) en el cajetín del detergente.

    Espero que te sirva mucho esta receta de detergente casero para la lavadora porque a mí me está dando un resultado estupendo. Cuéntame en comentarios qué te parece

    Un saludo.

    Pepa Tabero.

    Cómo lavar las corbatas en casa. Muy fácil.

    Lavar las corbatas en casa es algo que puede parecer complicado porque tienen un diseño que no se parece a ninguna otra prenda. Además, están confeccionadas a mano en tejidos delicados como la seda.

    Seguramente las llevas a la tintorería, porque confías que allí las limpiarán mejor y como temes estropearlas si las lavas en casa, dejas el servicio en manos de profesionales. Es normal, pero con el procedimiento que se voy a enseñar, podrás hacerlo en casa de un modo muy sencillo.

    Los resultados son los mismos que cuando las llevas al tinte y al ahorrarte el desplazamiento y el servicio de limpieza, resulta más mas cómodo y económico.



    El valor de la experiencia

    Yo llevo muchos años sin lavar las corbatas a la tintorería. Antes las llevaba siempre que lo necesitaban, y me iba bien hasta que me estropearon una. Al reclamar no se hicieron cargo y el resultado fue que terminó en la basura. Bueno, en la basura no, en el contenedor de ropa usada. Se trataba de una corbata buena, con una pequeña mancha de grasa. No me atreví a limpiarla en casa por temor a estropearla… Cuando la llevé mostré la manchita, especifiqué que era de grasa, y recalqué los cuidados especiales que marcaba la etiqueta. Por su parte, me aseguraron que eran expertos y la mancha desaparecería. Y cumplieron. La manchita inicial desapareció… a cambio de dejar en su lugar un enorme cerco descolorido. Cuando reclamé al recogerla, su respuesta fue: “le hemos quitado la mancha”… Sin comentarios….

    Estoy segura de que tuve muy mala suerte, porque me consta que en el gremio hay grandísimos profesionales, pero desde entonces comencé a lavar las corbatas en casa. Si se me estropean, al menos me ahorro tener que pagar la tintorería.

    Lo cierto es que desde que lo hago de esta forma, nunca he tenido ningún disgusto. Las corbatas se me quedan siempre impecables. Da igual que sean de seda, de lana o de poliéster.

    El principio de no-responsabilidad

    Te estoy explicando el modo como lo hago yo en mi casa, y aunque a mí, como ya digo, siempre me ha ido bien, no me puedo hacer responsable de que nunca se vaya a estropear una corbata por lavarla de este modo. No me puedo hacer responsable si se estropea.

    Si en tu casa siempre las habéis llevado a la tintorería y os va bien, seguid llevándolas. Siempre puedes hacer una prueba de mi método de limpieza con una corbata vieja que no importe jubilar, o que esté tan manchada que la des por perdida.

    Dos normas básicas para cuidar las corbatas.

    • Nunca guardes una corbata con el nudo hecho porque es lo que más las deforma y estropea. Las corbatas son prendas fabricadas a mano y que hay que cuidar con delicadeza. Deben colgarse en una percha especial. Si las vas a guardar en un cajón, dóblalas por la mitad y enróllalas sin apretar. Así no quedarán marcas del doblez. Guardarlas con el nudo estropea el tejido y al ponerla y ajustarlo, siempre se nota que es un “nudo viejo”. Esto produce muy mala impresión sobre quien la lleva.
    • Si no sabes hacerte el nudo y no tienes quien te lo haga, lo mejor es que utilices unas especiales, que se llaman “corbatas de seguridad”. Son las que suelen utilizar quienes trabajan en la seguridad privada. Como el nudo de la corbata puede ser peligroso para estos profesionales, ellos utilizan unas que tienen el nudo cosido. Se sujetan al cuello de la camisa con unos clips o un elástico y no se nota diferencia al llevarla puesta.

    Qué necesitamos para lavar las corbatas en casa

    1. Lo primero, obviamente, la corbata o corbatas que vayamos a lavar. No es necesario que estén especialmente sucias o con manchas. La mayoría de las veces hay que lavarlas porque la zona del nudo, que es la que más se toca, queda oscurecida por el simple roce de las manos al anudarla.
    2. Jabón de platos especial con ph neutro (la marca da igual, pero es importante que en el envase ponga que sea “delicado para las manos”)
    3. Detergente para prendas delicadas
    4. Un calcetín blanco (Ideal para reutilizar los desparejados)
    5. La lavadora …. porque ya que la tenemos… nos vamos a ahorrar el trabajo de lavar las corbatas a mano ¡usa la tecnología!


    ¿Cómo preparamos las corbatas para que se laven y queden impecables?

    Primero, revisar el revés.

    • Lo primero, es colocar la corbata en una superficie plana. Repasa la parte trasera para comprobar que la costura está perfecta. Si se ha descosido o se ha partido el hilo, tendremos que coser a mano con cuidado. Utiliza hilo del mismo color que el original. Si tiene una presilla para introducir el extremo más fino de la corbata, comprueba que esta presilla también esté bien cosida. De este modo la apariencia al vestir será impecable.
    • No te preocupes si no sabes coser, porque es algo realmente sencillo. Une los pliegues del tejido igual que ves que está el resto. Haz un nudo en el extremo del hilo para que no vuelva a descoserse. Si realmente se te hace un mundo pero necesitas lavarla, usa la grapadora. No es muy ortodoxo, pero una grapa de aluminio te sacará del apuro. Eso sí, recuerda llevarla a que te la cosan.

    Ahora, revisar el derecho.

    • Una vez comprobada la costura trasera, toca comprueba el estado de la parte delantera. Repasa bien toda la superficie. Busca manchitas o sombras en el tejido. En cada una de ellas, pon “una” gota del jabón de platos Pasa con suavidad el dedo, para que el tejido lo absorba. Hazlo suavemente, sin frotar y siguiendo la dirección del hilo.
    • La zona del nudo es fácil de localizar porque suele estar un poco arrugada. Aunque aparente que está limpia, conviene poner también unas gotas de jabón de platos sobre esa parte. Se suele manchar simplemente con la grasa de las manos al hacer el nudo. De esta forma quedará perfecta.
    • Si tiene alguna mancha importante, rasca la suciedad que puedas eliminar con un cuchillo sin filo. Siempre en la dirección del hilo, quita todo lo que puedas. Frota un poco con el jabón, de modo que cubra toda la mancha y se impregnen bien las fibras. Recuerda no añadir agua.
    • Una vez repasadas todas las manchas, dobla la corbata por la mitad. Una vez doblada, forma un rulo, que no debe quedar apretado.
    Lavar corbatas en casa – Imagen de Wokandapix en Pixabay
    • Este rulo se introduce dentro del calcetín.

    Me gusta que el calcetín sea de color blanco para comprobar si la corbata destiñe. En ese caso, el algodón blanco del calcetín absorberá ese tinte y lo sabremos enseguida.

    A veces el calcetín toma un poco de color, pero la corbata no se estropea. Como está enrollada sobre sí misma, el mismo tinte que suelta la vuelte a teñir. Es probable que lo peor que le ocurra es que el tono quede un poco más suave.

    • Si no quieres usar un calcetín, puedes comprar este accesorio especial para lavar las corbatas. hace la misma función:

    Lo puedes encontrar en Amazon

      Y ahora, a la lavadora

      En efecto, vamos a lavar la corbata en la lavadora, aprovechando que tenemos que lavar otras prendas delicadas.

      Coloca las corbatas (pretratadas y cada una dentro de su calcetín o en el accesorio especial para lavarlas), junto a los jerséis de lana y otras prendas delicadas. Utiliza el programa “lavado a mano” de tu lavadora.

      Programa siempre el lavado en gua fría (a 30º), sin centrifugar y con la mitad de detergente que indica el envase. Como para lavar las corbatas hemos añadido jabon neutro a las manchas, no será necesario poner apenas detergente.



      Ya terminó el programa y se paró la lavadora

      Es el momento de sacar las prendas. Estrujaremos un poco los calcetines que tienen el rollo de corbata para evitar que goteen. Las sacamos del calcetín, y las extendemos sobre una superficie lisa para que se sequen. Nunca pongas a secar una corbata colgada porque el peso del agua puede hacer que las fibras se estiren y la corbata se deforme.

      Una vez seca, se estira la corbata sobre la tabla de planchar. Para plancharla, necesitamos utilizar el vapor al máximo, pero la plancha no debe tocar la prenda. A la corbata debe llegarle únicamente el vapor. De este modo, las fibras se reajustarán y el tejido recobrará el brillo.

      Y esto es todo, ya están las corbatas listas para ser colgadas en una percha o dobladas en su cajón, a la espera de volver a utilizarse de nuevo.



      También puedes lavarlas a mano

      Si no te fías de meterlas en la lavadora, puedes lavarlas a mano siguiendo este otro tutorial. Así es como lavo yo las prendas de seda en casa, ahorrando en tintorería. Puedes lavar las corbatas también de este modo: Lavar en casa seda y prendas delicadas de lavado en seco.

      Si está toda tu ropa perfecta y el único que te queda ya por limpiar son los zapatos, mira cómo limpiar los zapatos y las botas de ante o de piel vuelta. Quedan impecables.


      Escríbeme un comentario más abajo con cualquier cuestión que te surja o duda que tengas. Estaré encantada de responderte.

      ¿Tienes tendencia al caos?

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      Limpiar un abrigo de lana o paño en casa. Muy fácil.

      Limpiar un abrigo en casa es mucho más sencillo de lo que parece. Aunque sea de lana y la etiqueta recomiende lavado en seco, la mayoría de las veces podremos limpiarlo en casa.

      Vaya por delante que con este truco no es para eliminar manchas profundas, como por ejemplo manchas de café o de vino. Sí que te ayudará a renovar la prenda tras su uso, eliminando olores, manchas superficiales y devolverle el apresto y la sensación de limpieza. Si lo sigues sólo necesitarás llevarlo a la tintorería una vez al año, cuando termine la temporada.

      abrigos limpios en el armario. limpiar un abrigo
      limpiar un abrigo – pixabay

      Aunque en esta entrada me centro en la limpieza de abrigos, este consejo se puede aplicar también a otras prendas: un chaquetón, un traje de vestir… en definitiva, a cualquier prenda exterior que tras su uso necesite “refrescarse” antes de ser guardada.

      Limpiar un abrigo de esta forma es muy sencillo y la mayoría de las veces nos evitará el gasto de la tintorería.



      Para limpiar un abrigo en casa necesitamos:

      • Una palangana con agua tibia
      • Amoniaco perfumado sin detergente
      • Un cepillo suave, especial para ropa
      • Un paño, o esponja, blanco o del color de la prenda.
      • Una percha gruesa (olvida las de alambre o plástico fino)

      Lo puedes encontrar en Amazon

        Procedimiento:

        Para limpiar un abrigo o refrescarlo si ha cogido olores que queremos eliminar (tabaco, perfume, corporales…) . Lo hacemos del siguiente modo:

        1. En la palangana con agua, ponemos un vaso de amoniaco sin detergente.
        2. Colocamos la prenda sobre una superficie plana y estable (una mesa, la tabla de la plancha…)
        3. Introducimos el cepillo en el agua con amoniaco. Quitamos el exceso de agua, y vamos cepillando la prenda desde los hombros hacia abajo.
        4. Una vez bien cepillado por fuera, damos la vuelta a la prenda.
        5. Con el paño o la esponja húmeda y escurrida del agua de la palangana. Frotamos de hombros hacia abajo por todo el forro
        6. Hay que insistir un poco más en la parte del cuello, axilas, puños y centro de la espalda. Son las zonas por donde más se transpira y suelen ser las partes más rozadas.

        Terminamos:



        Para terminar de limpiar el abrigo y asegurarnos de eliminarle todos los olores, hay que colgarlo en una percha. Primero se cuelga del revés, con el forro hacia fuera, para que se seque bien. Si es posible, lo mejor es colgarlo a pleno sol.

        Lo puedes encontrar en Amazon

          Una vez seco el forro, terminamos de limpiar el abrigo dándole la vuelta. Así se secará por la parte exterior. En esta ocasión es mejor ponerlo a secar a la sombra. De este modo el sol no perjudicará el color de la prenda

          Cuando está ya seco, se vuelve a cepillar, esta vez con un cepillo seco, y ya está listo para guardar.

          A veces, una vez limpiado de este modo (y completamente seco y bien cepillado), le vemos alguna mancha puntual. Si ocurre frota la mancha con la esponja impregnada de un poco de agua jabonosa. Aclara con agua limpia y deja secar siempre colgado en la percha. Después se cepilla de nuevo la prenda a fondo.

          Limpiar un abrigo en casa
          Limpiar un abrigo en casa – Pepa Tabero




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          ¿De verdad funcionan los detergente para blanquear la ropa blanca?

          En el mercado puedes encontrar muchos tipos de productos que aparentemente tienen una finalidad muy parecida pero, ¿sirven todos para lo mismo? ¿tienen todos el mismo efecto en la ropa? La respuesta es no, y en este artículo te voy a explicar las diferencias.

          Cuando compres un detergente para blanquear la ropa blanca, tienes que saber que no puede ser el mismo que te ayude a conservar los colores brillantes en las prendas oscuras o negras, por mucho que te lo vendan así.

           

          Dentro de los detergentes, los fabricantes incluyen una serie de aditivos que son los que diferencian unos de otros. En función de los aditivos podemos clasificar los detergentes en: 

          1. Detergente para ropa oscura y de colores vivos, con protectores del color.

          2. Especial para colores claros y ropa blanca (sin protectores del color).

          3. Productos blanqueadores generales, que incluyen lejía (cloro), percarbonato o similares.

          4. Blanqueadores “ópticos” que potencian los blancos.

           

          En este artículo te voy a hablar de los dos últimos apartados: blanqueadores ópticos y blanqueadores generales.

           

          ¿Qué producto debemos utilizar?

          Dependiendo del tipo de prendas que vayamos a lavar, necesitaremos uno u otro, porque como he dicho más arriba no todos sirven para lo mismo.



          Últimamente es muy habitual leer etiquetas de detergente que dicen que sirven para cualquier color (claro, oscuro o blanco), pero párate un momento a pensar:  el mismo producto que hace relucir aún más el blanco no es posible que sirva a la vez para proteger y avivar los colores más oscuros. Al final estos producto se quedan a medias. Lavan la ropa, pero en cuanto se refiere no terminan de conseguir plenamente su objetivo.

          Dependiendo de nuestra colada, usaremos un detergente para lavar nuestra ropa blanca y de colores claros, para blanquear ropa blanca con blanqueadores ópticos, o uno especial para ropa de colores oscuros, con protectores del color.

          Detergente para blanquear la ropa blanca.

           

          ¿Qué son los productos blanqueadores?

          Los productos blanqueadores son aditivos que se añaden a los detergentes. El objetivo es que la ropa, aparte de estar muy limpia por haberla lavado, tenga (y mantenga) un blanco reluciente.

           

          Los colores se producen por el reflejo de la luz, solar, o artificial. La ropa blanca, según se lava, va perdiendo el blanco puro inicial y cogiendo un color entre grisáceo y amarillento.

           

          Esto es, porque rara vez lavamos únicamente la ropa blanca con blanca. Tendemos a mezclarla con ropa clara. Incluso a veces metemos toda la ropa en la misma colada sin prestar atención a la separación de colores.

          De este modo, por mínima que sea la cantidad de tinte que pueda soltar una prenda de color. Poco a poco nuestro blanco se va tiñendo y perdiendo el brillo y la blancura.

          Evitarlo que eso ocurra y mantener una blancura impoluta es muy sencillo. Hay una serie de pasos que hay que seguir:

          • No mezclar nunca la ropa blanca con la de otros colores.
          • Utilizar siempre un detergente para blanquear la ropa blanca (y hay que comprobar que lo ponga en la etiqueta)
          • Conocer los distintos tipos de blanqueadores y cómo se usa cada uno de ellos.
          • Normalmente, los detergentes en polvo son los más efectivos para lograr los blancos más brillantes sin estropear el resto de colores.



          Blanqueadores generales.

          En este grupo nos encontramos detergentes que contienen  lejía o cloro (hipoclorito sódico), perborato de sodio, percarbonato de sodio… 

          Los tejidos naturales como el algodón, el lino, la lana… responden muy bien a los tratamientos blanqueadores con estos producto. Si estando aun mojados, se ponen a secar directamente al sol, este actúa potenciando los blancos.

          De cualquiera modo, estas fibras naturales tienden a oscurecerse con el tiempo y los lavados, sobre todo si lo que se utiliza para blanquearlos es la lejía (hipoclorito sódico). También pierden el blanco si se secan siempre en secadora de modo que no les de nunca directamente el sol.

          Los tejidos artificiales, por el contrario, responden de formas distintas en función del producto que usemos para mantenerlos blancos.

          La lejía y el sol son enemigos acérrimos de las prendas técnicas o acrílicas. Para ellas, lo mejor es emplear percarbonato y ponerlos a secar a la sombra. De esta forma también se protegen tanto el color, como las fibras elásticas que conforman este tipo de tejidos.



          Blanqueadores ópticos: los que “blanquean”.

          Los blanqueadores ópticos actúan a nivel de ilusión óptica en las prendas blancas. Lo que hacen este tipo de blanqueadores, es preparar el tejido para que refleje la luz y lograr un efecto de blanco brillante.

          Juegan con las ilusiones ópticas del color azul sobre todo, aunque también aplican un mínimo de verde, o incluso rojo (en cantidades imperceptibles). Estos productos, aplicados en dosis mínimas, consiguen anular los amarillos y los tonos grisáceos que, con los lavados, salen de modo natural a las fibras de los tejidos. De este modo, potencian el brillo del blanco sin afectar a los colores claros.

          El tipo de detergente específico para lavar la ropa blanca y colores claros que venden habitualmente en el supermercado, basa su poder blanqueador en este tipo de blanqueadores.

          Azul añil o azulete.

          El azul añil o azulete, es un aditivo que se añade además del detergente.

          Lo puedes encontrar en Amazon

            El azulete es un blanqueador óptico sumamente efectivo que da un ligerísimo tono azul que potencia de modo extraordinario el color blanco de la prenda.

            Hay que tener mucho cuidado con la dosificación. Si se pone más de lo necesario, puede llegar a teñir la prenda directamente de azul. De cualquier modo, este efecto desaparece con los lavados. Si en lugar de blanco brillante, te quedó la ropa azul, no te preocupes porque con lavarla varias veces se soluciona.

            Para evitar que la ropa se tiña de azul es preferible no aplicarlo nunca de forma directa en la lavadora. Lo mejor es disolver unas gotas del azul añil en un barreño con agua. Después de lavar la prenda, se pone a remojo en este agua y, tras unos minutos, tenderlo a secar cómo se hace normalmente.

            Blanco nuclear.

            El blanco nuclear es otro blanqueador óptico de uso muy habitual que se vende en sobres. Es un producto en polvo muy económico que se añade junto al detergente directamente en la lavadora. Es muy común utilizarlo para lavar las cortinas, las toallas o en las coladas de paños de limpieza de color blanco.

            Lo puedes encontrar en Amazon

              Los inconvenientes de este tipo de blanqueadores ópticos, es que son muy poco ecológicos y a largo plazo hacen que los tejidos se estropeen antes. De cualquier modo en la sociedad de consumo en la que vivimos, los tejidos que compramos vienen con la duración determinada de fábrica. Esto hace que apenas se note el desgaste que producen en las fibras este tipo de productos.

              El sol también blanquea.

              Como os comentaba más arriba, en los tejidos naturales podemos conseguir un blanco aún más radiante si los ponemos a secar directamente al sol.

              El sol es un blanqueador natural, acaricida, fungicida y tiene un resultado maravilloso por ejemplo para eliminar manchas amarillas. Ya te explicaba en otra entrada cómo eliminar la orina de un colchón y parte de la solución consistía en utilizar la luz solar.

              Nuevas tecnologías aplicadas a la colada diaria.

              Los laboratorios de productos químicos constantemente están investigando nuevos productos blanqueadores ópticos para los nuevos tejidos técnicos que se fabrican.

              Trabajan para lograr que el detergente para blanquear la ropa blanca sea cada vez más efectivo. Su objetivo, es que los tejidos blancos brillen cada vez más blancos, siguiendo las exigencias de la sociedad actual que exige blancuras cada vez más perfectas y relucientes.

              Investigan las nuevas fibras artificiales que van saliendo. Los tejidos técnicos, fabricados con estas nuevas fibras, están muy lejos de los naturales.

              Necesitamos detergentes y tratamientos específicos para mantener su blancura original (que cada vez es más blanca y más brillante)

              Estoy segura de que te va a resultar interesantes estos artículos que te dejo a continuación:

               

              Espero que te haya resultado interesante.

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              Abrazos de Pepa Tabero.