Como planchar una camisa perfecta en 6 pasos

Cómo planchar una camisa perfecta

 

Planchar una camisa perfecta es más fácil de lo que pueda parecer en un principio. No hay que tenerle miedo a la plancha. Con estos 6 sencillos pasos, podrás vestir de forma impecable y lucir un aspecto pulcro y aseado.

Te voy a explicar mi forma de planchar una camisa, y verás que es algo rápido de hacer. Si nunca has cogido una plancha, tal vez lo veas complicado. No te preocupes porque siguiendo este paso a paso, con un poquito de práctica conseguirás un resultado estupendo.

Antes de planchar una camisa hay que hacer varias cosas

Antes de poner la plancha a calentar, comprueba que la base esté perfectamente limpia. para que se deslice perfectamente y no manche tu camisa. Si no desliza bien por la tabla, la tocas áspera o directamente le ves algún pegote quemado o pegado, debes limpiarla. Te dejo en este enlace el mejor modo de limpiar la base de la plancha.

Llena el depósito de agua para no quedarte sin vapor en mitad del planchado. Hay planchas que utilizan agua destilada y otras, agua del grifo. Si no lo tienes claro cuál lleva tu plancha, revisa las instrucciones del fabricante.

Repasa visualmente la tabla de planchar. La funda no debe tener manchas. Si no la sueles utilizar a diario, pásale un paño húmedo bien escurrido . Así evitarás que el polvo que pueda tener la tabla se quede pegado a tu camisa.

¿No tienes tabla de planchar?

Si no tienes tabla de planchar puedes también hacerlo sobre una mesa estable. Pon una manta de algodón o una toalla gruesa y cubre con una sábana de algodón. De este modo protegerás la mesa del calor generado por la plancha. Si es tu situación, nunca utilices vapor porque podrías estropear la mesa,. En su lugar, utiliza un bote con agua de la que normalmente bebas en casa, que pulverizarás sobre la prenda antes de pasar la plancha.

Considera seriamente comprar una tabla de planchar. Son extraordinariamente útiles y hay modelos muy económicos. Los tienes incluso sin patas. Se colocan sobre la mesa y son estupendas si tienes muy poco espacio en casa para una tabla de planchar estándar.


 

 

 

Las tablas de planchar tiene una forma especial. Su base perforada, facilita la salida del vapor y su forma se adapta a cualquier prenda.

Pasa un paño húmedo para quitarle el polvo que pueda tener. Una vez limpia, puedes planchar una camisa, una camiseta, tus pantalones favoritos… lo que necesites.



Antes de planchar, siempre hay que leer las etiquetas de la prenda

Las etiquetas, nos indican mucho más que la temperatura de lavado. También nos dicen cómo hay que planchar cada una de ellas dependiendo del tejido. Comprueba en este artículo los símbolos que aparecen en la etiqueta de tu camisa.

Si la camisa que vas a planchar es de algodón o lino, pon la plancha en tres puntos (temperatura alta) y con el vapor a tope

Los tejidos sintéticos y las mezclas se planchan con la temperatura media o baja. Coloca el regulador de la plancha en dos puntos y utiliza siempre un pañuelo fino de algodón. De este modo la plancha no entrará en contacto con el tejido y no lo quemará. También debes utilizar el pañuelo de algodón para planchar sobre aplicaciones, adornos, o bordados que tenga tu camisa.

Los tejidos de licra, elásticos o símil cuero no se planchan porque el calor de la plancha, incluso a temperatura mínima, los quemaría.

Planchar una camisa perfecta en 6 pasos

1º paso:

Comienza desabrochando todos los botones y sacudiendo bien la camisa desde el cuello. Así se elimina cualquier doblez que pueda tener, y que las costuras se coloquen en su sitio de forma natural. La camisa la vamos a planchar siempre por el lado derecho, el que se ve.

2º paso:

Primero planchamos el canesú, que es la parte alta de la espalda que lleva doble tela. Coloca la camisa sobre la tabla sujetando esa zona bien estirada.

3º paso:

Del canesú pasamos a planchar el cuerpo de la camisa por este orden. La pieza delantera en la que están los ojales, la espalda y acaba planchando la delantera en la que están los botones. Estira bien la tela sobre la tabla y plancha desde los faldones hacia el cuello de la camisa (sin planchar el cuello). Hazlo por el derecho y con vapor o humedeciendo con el pulverizador de agua; Una vez planchada la pieza de los ojales, pasamos a la espalda. Es la pieza de tela más grande y la más sencilla. Se plancha igual que el delantero. Con vapor o humedeciendo con agua, bien estirada sobre la tabla y de abajo hasta el canesú, que ya está planchado. Si tiene pinzas o pliegues, dales forma con los dedos cuidando de no quemarte.
Por último, planchamos la pieza delantera de los botones. Aunque planchamos siempre por el derecho, no vamos a planchar por encima de los botones. Si son de plástico se podrían estropear, incluso derretir y manchar la plancha. La plancharemos del revés dándole la vuelta a la tira en la que van cosidos los botones. El resto del delantero se plancha del derecho.

4º paso:

Dejamos para el final las mangas con los puños y el cuello. Las mangas se pueden planchar de dos formas, con raya y sin ella. La raya es simple cuestión de moda y gustos. Tan elegantes son unas como las otras. Si las planchas con raya, coloca la manga con los botones del puño hacia arriba. Elimina con las manos todas las arrugas, tanto de la tela superior como de la inferior. Utiliza como guía para la raya la costura inferior de la manga que sube hacia el canesú. También puedes guiarte por la raya de plancha que ya esté marcada por planchados anteriores.
Si en cambio, eres fan de planchar las mangas sin raya, coloca la manga que modo que tenga la costura hacia arriba, justo en el centro de la manga. Pasa la plancha con cuidado de no tocar los bordes. Plancha únicamaente sobre la costura. Una vez planchado el centro de la manga, gírala de modo que la costura quede en el lateral y vuelver a pasar la plancha justo por el centro de la manga. De esta forma, quedará perfecta y sin rayas. También puedes utilizar un plancha mangas. Es un accesorio con la misma forma de la tabla de planchar. Tiene un tamaño ideal para las mangas y también lo puedes utilizar para planchar prendas pequeñas o costuras complicadas.



 

 

 

5º paso:

Los puños se planchan estirados, metiendo la punta de la plancha hacia dentro de la manga. Presta atención a las pinzas y costuras para alisarlas bien.

6º y último paso para planchar una camisa perfecta:

Finalizamos planchando el cuello de la camisa. Bien estirado sobre la tabla, primero por detrás. Plancha de los picos hacia el centro para no generar arrugas. Por delante es suficiente una sola pasada que hará que quede bien tieso. Una vez planchado el cuello, coloca las ballenas.



Así de fácil es planchar tu camisa

Ya sólo queda pasar la camisa recién planchada a una percha para que se enfríe, antes de colgarla en el armario o doblarla. Si lo hicieras en caliente corres el riesgo de que se le fije cualquier arruga o doblez y tendrás que plancharla de nuevo.

Si la cuelgas en el armario, recuerda abrochar el segundo botón comenzando por arriba, y los botones de los bolsillos, si es que los lleva. De este modo, el cuello mantendrá su forma natural y los bolsillos no se arrugarán. Los botones de puños y mangas es mejor dejarlos desabrochados.

Si la vas a guardar doblada, es mejor abrochar todos los botones, incluidos los puños y los del cuellos, si es que los tiene. Para tardar menos cuando cuando te la vayas a poner, abrocha la tira de botones delanteros de forma alterna. Procura que siempre queden cerrados los dos primeros del cuello y el botón de abajo que cierra el faldón de la camisa.

¿Te gustaría doblar las camisas…

¿…pero no sabes cómo hacerlo para que queden sin arrugas? No te preocupes, que aquí te dejo un vídeo muy cortito en el que te muestro la forma de doblar una camisa de vestir para que quede perfecta.

Una imagen vale más que mil palabras. En el siguiente vídeo verás cómo planchar tu camisa de vestir de forma fácil, y que quede perfecta:

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¿Y tú, prefieres planchar las camisas con raya en las mangas, o sin raya?

Besos.

Pepa Tabero.

Limpiar la plata facilísimo y cómo realzar su belleza

Limpiar la plata nunca había sido tan fácil. La plata, es un metal que, de una forma u otra, tenemos en todos los hogares. La encontramos, en artículos tan variados como unos sencillos pendientes que guardamos en un joyero (que también puede ser de plata) ; en objetos grandes, como cuadros, las clásicas cuberterías o juegos de merienda heredados de la abuela… Incluso en la modernísima bandeja de las llaves que va a juego con los candelabros de diseño donde pones unas velas aromáticas en el recibidor de casa.

En todas las épocas, estos han sido el lujo doméstico más habitual. En todas las épocas, el como limpiar la plata ha sido un problema de esfuerzos y paciencia, porque aunque se deje brillante y reluciente, para mantenerla así, hay que pulirla cada cierto tiempo de forma rutinaria.



Forma básica para limpiar la plata

Es lo primero que hay que hacer para limpiarla, y seguramente sólo haciendo esto, será suficiente para mantener tus joyas en perfecto estado durante muchos años.

Se trata de lo más simple: limpiarla con agua y jabón, preferentemente del que usas para lavar los platos a mano. Con un cepillo de diente MUY suave, un poco de agua y unas gotas de jabón, frota bien tu cadena, pulsera, pendientes… hasta que queden bien limpios. Esta limpieza básica, eliminará todo el polvo, grasa de la piel, restos de maquillaje, crema corporal, perfumes… que ha ido acumulado poco a poco, mientras la llevabas puesta.

Una vez bien limpia, aclara con agua y seca con un paño muy suave, de algodón o franela. También puedes usar una bayeta de microfibra nueva o un pañito de los que se usan para limpiar las gafas. Lo importante es que no arañe la plata, porque esos micro arañazos “invisibles”, acabarán haciendo que pierda mucho brillo. Llegado ese punto, el único remedio es llevarlo a una joyería para que un profesional los elimine.

No uses pasta de dientes abrasiva ni la frotes con sal, azúcar ni arena, por muy fina que sea. La plata se araña con mucha facilidad y es una lástima estropearla pudiendo limpiarla sin riesgos de estropear su superficie pulida y brillante.

¿Y qué hago cuando la plata está limpia, pero se ha puesto negra?

¿Y qué pasa si se deja pasar mucho tiempo sin pulirla y se nos pone negra? Esa suciedad es la que no se va con agua y jabón o frotando en seco con un paño.

Devolverle el blanco brillante a la plata ennegrecida suele ser un trabajo bastante tedioso, pero te voy a enseñar un truco con el que la cuidaremos a la vez que se limpiará sin necesidad de frotar.

Únicamente nos tocará sacarle un poco de brillo al final, pero el esfuerzo de quitarle lo negro, nos lo ahorramos por completo.



Necesitamos:

  • Papel de aluminio
  • Sal de cocina
  • Agua
  • Una cazuela en la que calentar el agua
  • Un recipiente del tamaño adecuado al objeto que queremos limpiar

Procedimiento para limpiar la plata y dejarla como nueva:

El primer paso, el que va a eliminar por completo todo el óxido negro que tanto afea la plata, lo haremos sumergiendo el objeto en agua. Para ello, forra por dentro, con el papel de aluminio, el recipiente en el que lo vayas a sumergir. Da igual poner el lado brillante del aluminio para arriba o para abajo. El lado del aluminio es algo que no le afecta al proceso de limpiar la plata.

Llena la cazuela de agua, y ponla a calentar hasta que hierva. Aparta del fuego y vuelca el agua en el recipiente forrado en papel de aluminio. Ahora, echa la sal en el agua caliente y remueve para que se disuelva.

La proporción, es de dos cucharadas soperas bien colmadas por cada litro de agua, y una más “de regalo”, es decir, si tienes 2 litros de agua, pondrás 4 cucharadas + 1 de regalo… en total serán 5 cucharadas colmadas de sal las que añadirás al agua caliente.

Remueve bien con una cuchara para que se disuelva la sal y llegó el momento de introducir, con cuidado de no quemarte, el objeto que quieras limpiar.

Y esta es la parte fácil de limpiar la plata

Cuando lo pongas dentro del recipiente forrado con el papel de aluminio y el agua salada, lo primero que vas a notar es que el agua comienza a reaccionar y va poniéndose turbia. Es la reacción normal.

Deja reposando y reaccionando durante varios minutos, y cuando el agua esté ya fría o al menos, tibia, sácalos y verás el resultado. Sólo tienes ya que secarlo muy bien con un paño suave, y pulirlo con un producto adecuado, para acentuar al máximo el brillo. Los pulimentos específicos para plata como este que te pongo más abajo, o el que te enseño en el vídeo, además de brillo, ofrecen una protección adicional que hace que tarden más en ponerse negros.

Te dejo un vídeo para que veas el paso a paso de todo el proceso. Se hace igual con cualquier objeto que tengas de plata.

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¿Tú tienes muchas cosas de plata? ¡Cuéntame cómo las limpias!

Besos.

Pepa Tabero.

Secar y desinfectar la ropa al Sol. Ecología poquito a poco.

secar y desinfectar la ropa al sol

Hoy retomo el blog para animarte a secar y desinfectar la ropa al Sol. Además, si la pones bajo el sol directo (esto hazlo sólo con ropa blanca), hay manchas como las de tomate o puré, que aunque no hayan salido con el detergente en la lavadora, al recoger la ropa del tendedero descubrirás que han desaparecido. La ropa de colores vivos y la oscura, es mejor tenderla a la sombra, porque entre las muchas cualidades del sol, es que “se come” los colores, por lo que si tiendes tu ropa oscura al sol, lo más probable es que acabe por decolorarse. Para evitarlo, además de tender la ropa de color a la sombra, lo mejor es hacerlo con las prendas del revés.

En esta época que vivimos, nos estamos acostumbrando cada vez más a usar aparatos tecnológicos y olvidando lo natural. Los rayos del Sol, tienen poderes incluso desinfectantes. Está demostrado que es un germicida fantástico. Los rayos UV, eliminan los ácaros de cualquier superficie que pongamos bajo el sol directo (desde ropa de cama a filtros de aspiradora). Bajo los rayos del sol desaparecen también hongos y gérmenes nocivos para la salud.

Está demostrado que desintegra muchos tipos de virus. Ahora están investigando el efecto sobre el Coronavirus Covid19. Si los estudios indican que el sol desintegra también el Covid19, podremos ahorrarnos las altas temperaturas al lavar la ropa y el uso de detergentes especiales desinfectantes.



Secar y desinfectar la ropa al sol: coste cero y beneficios.

El primero, es que evitamos el uso de la secadora. Yo soy incondicional de este electrodoméstico cuando hace mal tiempo, sin embargo, me he dado cuenta de que si te acostumbras, tender al aire cada vez te cuesta más trabajo. La verdad es que sacar la ropa de la lavadora, y tal cual, meterla directamente en la secadora que está al lado, es lo más cómodo del mundo. Y encima, te aseguras de que estará seca en poco rato. Tenderla en cambio, tiene algunos pasos más: sacar la ropa de la lavadora, ponla en la cesta, tiéndela, usa pinzas… y recuerda que tienes que estar revisando para ver cuándo está seca y recogerla…

Tender la ropa puede parecer (y es) un trabajo extra si lo comparas con la secadora, pero se compensa con los beneficios de los rayos solares sobre las prendas.

Beneficios de tender la ropa

  • Tiene COSTE CERO: no gastas electricidad, no tienes agua sobrante que acaba en el alcantarillado…
  • es un acto totalmente ecológico
  • no tiene efectos negativos para nuestra piel
  • es respetuoso con el entorno y con nuestras prendas mas delicadas
  • los tejidos blancos tendidos a peno sol relucen como nuevos de un modo natural, sin necesidad de añadir productos químicos
  • la ropa oscura, queda genial cuando se tiende a la sombra
  • si hace un poco de brisa y la ropa está bien tendida (yo tiendo mucho directamente en perchas), las arrugas desaparecen y excepto prendas MUY puntuales, puedes olvidarte de la plancha.
  • es gratis… y para siempre

Beneficios de la secadora

  • directa de la lavadora a la secadora
  • el clima le es indiferente. No necesitas esperar a que haga sol para lavar.
  • Puedes lavar y secar a las horas del día (o de la noche) que mejor te vengan
  • tu ropa estará limpia y seca seca siempre que la necesites
  • no tienes que esperar a que se seque de forma natural
  • puedes aprovechar la humedad de la ropa para regar las plantas (si tu secadora es de condensación)

Yo me reconozco fan de la secadora… Llevo usándola todo el invierno, y ahora que llegó el buen tiempo, he revisado… y tal y como me temía, me toca comprar tendederos nuevos. Los míos, después de todo el invierno abandonados a la intemperie, están para tirar.

Sólo se salvan los cordeles que tengo para las sábanas, porque les puse cuerdas nuevas el año pasado y todavía aguantan bien.



Revisa tus tendederos porque vamos a empezar a secar y desinfectar la ropa al sol

Si llevas mucho usando secadora, seguramente tus tendederos estarán como los míos, en unas condiciones bastante mejorables. Si no tienes secadora o tiendes la ropa de modo habitual, los ves a diario y a lo mejor no te has percatado del estado en el que están.

Revisa que se vean en buenas condiciones. Que no tengan cordeles oxidados o sucios. Si son de suelo, que mantengan la estabilidad.

Lo mejor es que se adapten perfectamente al lugar en el que tiendes. Si te es más cómodo, no dudes en poner tendederos de pared. Pueden ser simples cordeles sujetos con alcayatas que estarán siempre a la vista. O, si no te gusta la idea de estar caminando entre cordeles, pon uno desmontable. Cabe muchísima ropa y cuando no lo usas, lo recoges y desaparece la vista de una forma de lo más elegante.

Si tienes césped, a mí me encantan los tendederos giratorios de estilo nórdico. Son muy comunes en el norte de Europa. A mí me encantan porque además de la gran cantidad de ropa que se puede poner, las cuerdas giran, de modo que no hace falta moverse del sitio para tender tu colada completa, y si hace viento, con la ropa tendida también da vueltas, por lo que la ropa se seca mucho antes.

Estos tendederos son ideales… para quien tiene dónde ponerlos. A los que tenemos es un piso o una casa, con su terraza, cualquier tendedero más pequeño nos sirve, ya sea portátil o fijo en la pared. Lo importante, es que a tu ropa le de el sol y el aire fresco y las prendas se sequen de modo natural.

La ecología del poquito a poco

Vamos a intentar ser un poco más ecologistas. Yo lo llamo “ecologistas de andar por casa” porque para empezar, no hace falta eliminar del ropero todo lo que no sea algodón ecológico ni de la despensa todo lo que no tenga etiqueta “BIO”. La Ecología del poquito a poco es ir mejorando tal y como el nombre indica, una mejoría de “a poquitos”.

Todos tenemos mucho que mejorar, y seguro que muchos, no cumplimos ni la mitad de lo que se supone que debería ser un hogar ecológico. Si por lo que sea, no cumples el criterio “X”, (por falta de espacio, por falta de costumbre… por lo que sea) Aquí nadie te va a decir que resulta imprescindible tener “desde ya” 4 contenedores diferentes de residuos en tu mini cocina, porque es imprescindible reciclar… Y sí, reciclar es importante, pero no es lo único que puedes hacer para tener un hogar un poquito más sostenible, ecológicamente hablando.

Por eso, vamos a ir poquito a poco, un paso detrás de otro. Iremos implementando diferentes ideas y trucos para que nuestro hogar se vaya transformando, sin que apenas nos demos cuenta, en un hogar cada vez un poquito más ecológico… Y a ver hasta donde llegamos!

Dar un paso hacia la ecología, no es de volverse de repente ermitaños y tirarnos a vivir en medio del monte en una casa hecha de ramas.

Voy a ayudarte a ir modificando tu hogar de forma que se vayan produciendo pequeños cambios, algunos más drásticos, pero otros serán más imperceptibles. Lo que vamos a hacer juntos, es cambiar lo que podamos para, poco a poco, volvernos todos cada vez un poquito más ecológicos.

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Si te queda cualquier duda, o me quieres contar alguna cosa… para eso están los comentarios un poquito más abajo 😀

Abrazos.

Pepa Tabero.

Cómo desinfectar la casa y la ropa (Covid-19)

Saber cómo desinfectar la casa y la ropa estos días que estamos en alerta y cuarentena por el Coronavirus Covid-19 y que también nos va a servir para desinfectar la casa si algún miembro de nuestra familia tiene cualquier otra enfermedad contagiosa.

Qué hay que saber antes de desinfectar la casa

Lo primero y muy importante, es que los virus y las bacterias son bichos distintos. Esto significa que un desinfectante antibacteriano eliminará a las bacterias, pero a lo mejor no tiene el mismo efecto con los virus. Lee la etiquetas del fabricante para saber exactamente el grado de desinfección del producto desinfectante que vayas a usar y qué tipo de gérmenes elimina.

Según las recomendaciones sanitarias en España, para desinfectar la casa y eliminar el virus Coronavirus Covid-19, hay que desinfectar usando los siguientes productos:

Productos recomendados para desinfectar la casa

Esta es la lista de los productos que debes usar para desinfectar la casa y la ropa. No son difíciles de encontrar, pero si no los localizases, basta con usar agua y jabón… y aclarar con agua limpia después.

  1. El alcohol va a ser nuestro limpiador de referencia. El mejor para desinfectar es el de farmacia, de 96º.
  2. Hipoclorito sódico – Lejía/cloro/lavandina : Añade al agua un poco de jabón de platos y pon un vaso de lejía siempre en el cubo con agua fría, porque el agua caliente evapora el cloro y pierde poder desinfectante.
  3. Utiliza para tu higiene el jabón de manos que uses normalmente. Puede ser en pastilla, jabón líquido o en formato gel.
  4. No olvides llevar siempre ancima un frasquito de gel hidroalcohólico especial para las manos. Recuerdad que debe ser “de farmacia”. No sirven los de tipo cosmético (que huelen muy bien, pero suelen llevar menos alcohol del recomendado por las autoridades sanitarias). Y nunca fabriques tu propio gel desinfectante de manos siguiendo un tutorial de youtube de dudosa confianza, ni tampoco improvises “recetas caseras”. Usando un producto no farmacéutico corres el riesgo de que no desinfecten lo necesario y sólo sirva para crearte una peligrosa sensación de falsa seguridad.
  5. Si no encuentras el gel desinfectante en la farmacia, compra alcohol de 70º y úsalo en su lugar, o lávate con agua y jabón.


Partes que hay que limpiar para desinfectar la casa

  1. La puerta de la calle por fuera y por dentro, manillas y pomos incluidos. También el pulsador del timbre. La mirilla y alrededor de la misma.
  2. El buzón.
  3. Las manillas de las puertas interiores de paso, los interruptores de la luz… todas las superficies que se tocan con las manos: importante la mesita del recibidor donde dejamos las llaves… Y no olvidar las llaves, tanto de casa, como del coche.
  4. El bolso, sobre todo el cierre y las asas, y el monedero por fuera.
  5. Las suelas de los zapatos se pueden limpiar con alcohol, aunque si no entran del recibidor al interior del domicilio, tampoco es imprescindible hacerlo. – estos días, usa el mismo par de zapatos cada vez que salgas de casa y límpialos como haces normalmente (si habitualmente no suelen limpiarlos… es un buen momento para empezar con la costumbre)

Cómo desinfectar la casa a fondo para estar tranquilos

  1. El suelo se desinfecta poniendo un vaso de lejía en 5 litros de agua fría. Añade un poquito de jabón de platos.
  2. Todo lo que no sea el suelo, límpialo con alcohol de farmacia y una bayeta limpia que ira directamente a la lavadora, a 60ºC.
  3. Pon junta toda la ropa que necesites desinfectar y puedas lavar a la vez. Recuerda separar por colores o poner toallitas anti trasferencia de colores en el bombo, junto a la ropa. Haz un lavado normal con tu detergente habitual, subiendo la temperatura hasta los 60ºC

Extrema la higiene si te toca trabajar fuera de casa 

Al salir de trabajar procura no pararte más de lo que sea mínimamente imprescindible. Si aprovechas el regreso para hacer alguna compra evitarás tener que volver a salir.

Al llegar a casa debes hacer lo siguiente:

  1. Deja los zapatos en la entrada.
  2. Ten siempre gel desinfectante hidroalcohólico o alcohol en la entrada de casa, para desinfectarse las manos nada más llegar de la calle.
  3. Pasa directamente a cambiarte de ropa y lavarte después las manos y la cara con agua y jabón. En ese primer lavado después de volver conviene secarte con papel y tirarlo a la basura.
  4. La ropa “de la calle” puedes lavarla a mínimo 60ºC, en la lavadora y con detergente. El ciclo de lavado puede ser el normal, sólo aumenta la temperatura. Procurar usar prendas que admitan altas temperaturas, para que no se estropeen demasiado: ropa vaquera, prendas resistentes de algodón, blanco o de colores sólidos.
  5. Si la ropa es imposible lavarla en la lavadora (caso de trajes de vestir o prendas especiales), la puedes “cepillar” con una bayeta empapada en alcohol. Una vez hecho esto, saca la ropa a la terraza colgada de una percha. Si es posible, ponla un rato al sol y si no al menos déjala junto a la ventana para que se ventile bien.



Y si tienes perro

No te quedará más remedio que salir varias veces de casa, pero durante el paseo no te pares a charlar con nadie, ni dejes tampoco al perro relacionarse con otras personas o animales.

Al regresar hay que hacer lo siguiente:

  1. Los zapatos siempre se dejan en la entrada
  2. Desinféctate las manos con el alcohol de la mesita del recibidor.
  3. Límpiale al animal la patas (y si lo tiene largo, el rabo) con una toallita desechable empapada de alcohol o con un poco de agua y jabón, y sécale bien con un pañuelo de papel desechable.
  4. Si usas alcohol, revisa que no se le resequen demasiado las almohadillas, no sea que le salgan grietas. Lo puedes evitar poniéndole crema hidratante o un poquito de vaselina (que aunque se lo chupen, no es tóxica) una vez seco el alcohol.
  5. Después de limpiar al perro, ve directamente a lavarte las manos y la cara con agua y jabón y sécate con una servilleta de papel, que irá a la basura.

Recuerda desinfectar también el coche

El coche también hay que desinfectarlo cuando volvemos, pero no te preocupes porque es muy fácil. Usa una bayeta lavable o una toallita desechable mojada con alcohol de “como mínimo” 70º por el volante, la palanca de cambios, la manillas de puertas y ventanas… Pasa la bayeta por todas las superficies que tengan contacto con las manos.

Y sobre todo… Mantén la calma. Ya sabes cómo desinfectar la casa

Ten en cuenta (y no olvides), que si estás en casa guardando la cuarentena y no sales a la calle, no hace falta desinfectarlo todo cada día. Si tienes en casa algún enfermo o de alto riesgo, esta persona deberá mantenerse aislada en un dormitorio. Esta es la única estancia que es imprescindible limpiar, desinfectar y ventilar bien a diario. Mejor si lo haces con guantes y mascarilla, para evitar sustos.

Estas pautas en las que te explico cómo desinfectar la casa, son para quien se tiene que saltar la cuarentena de no salir porque no le queda más remedio por trabajo, a sacar al perro, o a una compra imprescindible. Si en tu casa de momento no tenéis necesidad real de salir, lo mejor es que os quedéis todos dentro. En ese caso, no hace falta desinfectarlo todo a diario. Con la limpieza habitual del polvo y quitar los churretes habituales del suelo es más que suficiente.

Si no te queda más remedio que ir al médico, puedes hacerlo así

Ya sabes que sólo debes acudir al médico hacerse por verdadera necesidad, y siempre llamando antes para pedir confirmación de horario. No pases más tiempo del necesario en el centro de salud. Si sólo necesitas recetas, lo mejor es que llames a tu médico y le preguntes cómo puedes conseguirlas sin tener que desplazarte.

A tu regreso, sigue los pasos siguientes junto a los recomendados en el apartado “Si te toca trabajar fuera de casa”: 

  • Entra directamente a darte una ducha y desvístete sin sacudir la ropa.
  • Desinfecta con lejía y alcohol el cuarto de baño completo al terminar de ducharte, incluida la superficie donde hayas dejado la ropa que te acabas de quitar.
  • Pon la ropa en la lavadora y
  • Lávate las manos con agua y jabón

Resumen de las recomendaciones para desinfectar bien la casa

Ya tienes claro el mejor modo de desinfectar tu casa a fondo, y la mejor forma de hacerlo, así que aquí te lo dejoresumido en sólo 6 puntos:

  1. Para desinfectar la casa, lo mejor es usar alcohol de mínimo 70º en superficies de contacto
  2. Limpiar el suelo con lejía en proporción de un vaso de lejía por cubo de agua fria, añadiendo al agua un poquito de jabón de platos.
  3. Deja los zapatos en la entrada, no pises con las suelas de la calle dentro de casa
  4. Limpia bien las patas de tu perro al entrar de su paseo.
  5. Lávate las manos con agua y jabón, y usa alcohol cuando lo necesites
  6. Mantén la calma y ten paciencia… todo pasa, esto también.

EDITO PARA AÑADIR enlace a un documento que ha publicado el Ministerio de Sanidad, con una lista de productos de uso autorizado para desinfectar. Aunque la mayoría son de uso exclusivo profesional, también hay alguna marca que se puede encontrar en el supermercado. Hay que prestar una atención especial al apartado “modo de empleo” recomendado, para que sean realmente efectivos.

Pincha aquí para ver el listado de desinfectantes aprobados por Sanidad.

Por cierto, si quieres hacer el jabón líquido a partir de una pastilla de jabón de tocador, aquí te explico cómo hacerlo.

Si te han gustado estas recomendaciones, suscríbete al boletín y al canal de YouTube para recibir las novedades antes que nadie y ya sabes que espero tus comentarios contándome tu experiencia o si te quedó alguna duda o sugerencia..

Abrazos,

Pepa Tabero

Hacer detergente casero para lavadora con jabón sin sosa

Envase con detergente casero concentrado para lavadora

Hacer detergente casero para la lavadora con esta receta es muy sencillo. Con jabón, sin aceite y sin utilizar sosa caústica.

El jabón líquido para la lavadora siempre me ha parecido un desperdicio de espacio porque obliga a guardar decenas de litros en casa. Por eso, mi receta, no es de jabón líquido, sino para hacer detergente casero para la lavadora concentrado. Limpia genial y se guarda en muy poco espacio.



Ventajas hacer detergente casero para lavadora en crema.

Con el detergente casero para la lavadora concentrado:

  • Ganas espacio de almacenaje: Al ser concentrado, necesita muy poco espacio para guardarlo.
  • Súper rápido: Lo puedes usar el mismo día de la preparación.
  • Ahorras tiempo: No necesitas añadir agua a diario porque no espesa.
  • Menor gasto de agua: El agua para disolverlo, la pone la lavadora.
  • Menos dosis en cada lavado.
  • ¡Deja la ropa estupenda!

Piensa que si lavas la ropa con jabón líquido normal (es decir, aguado) necesitas añadir mucha cantidad de producto (y la lavadora utilizará para lavar, la misma cantidad de agua).

Utilizando un detergente concentrado, es la lavadora la que añada el agua necesaria en su proceso normal de lavado.

Cuando tenemos que lavar los platos a mano nos damos cuenta rápidamente: ¿A que no cunde igual el lavavajillas concentrado que el “normal”?

El lavavajillas concentrado necesita mucha menos cantidad.

Con la ropa, ocurre exactamente lo mismo. No almacenes grandes cantidades de jabón líquido o detergente casero porque necesites utilizar grandes dosis. Puedes fabricarlo concentrado. Ocupará menos espacio y necesitarás menos producto.

¿Porqué es mejor el detergente casero concentrado que el jabón líquido?

Muchas veces me habéis pedido una receta de detergente para la lavadora y no la había hecho hasta ahora. El motivo es muy simple: No puedo recomendar una receta que obliga a preparar y guardar 40 ó 50 litros de detergente líquido.

Este tipo de almacenamiento, va totalmente en contra de los principios de la organización profesional y la distribución eficaz de espacios en el hogar.

Aunque puedas hacer una receta con menos cantidad, la dosis necesaria para un buen lavado sigue siendo la misma. Esto te exige fabricarlo cada semana.

Aprovechar el espacio, Huir del almacenamiento compulsivo y Aprender a Optimizar tu tiempo libre: 3 CLAVES de la Vida en Armonía de la casa limpia y ordenada

Pepa Tabero

En las viviendas modernas necesitamos trucos para provechar al máximo los pocos metros que tenemos disponibles, semejante idea de almacenaje es todo un despropósito.

Ese es el peligro del detergente líquido. Sin apenas darte cuenta, le estás dando un espacio en tu casa que tal vez podrías ocupar con algo que realmente sea más útil, o simplemente dejar ese hueco vacío.

No satures tu hogar de trastos pudiendo evitarlo.

Pepa Tabero

Mi receta para hacer detergente casero para lavadora


La cantidad que voy a hacer es para varias semanas de lavado. Como puedes comenzar a utilizarlo el mismo día que lo prepares y ocupa muy poco espacio al guardarlo, resulta mucho más práctico guardar los ingredientes por separado y prepararlo de nuevo cuando lo necesites.

Llevo un tiempo probándolo en mis lavados y puedo decir que me gusta mucho como limpia la ropa.

Realización

Necesitamos:

  • Una báscula
  • Agua
  • Limpión (un aditivo en polvo quita grasas muy potente)
  • Percarbonato de sodio
  • Jabón natural de pastilla (el clásico de lavar la ropa (tipo lagarto, zote… da igual el color)
  • Un recipiente con tapadera de poco más de 1 litro de capacidad para guardar el detergente ya hecho
  • Abrillantador del que se usa para el lavavajillas
  • Una cuchara

Primer paso:

Pesar las cantidades de los productos. Es importante respetar estas medidas.

  • 80 gramos de percarbonato
  • 40 gramos de limpión
  • 50 gramos de abrillantador de lavavajillas
  • 100 gramos de jabón rallado de la pastilla o comprado ya en escamas
  • Un litro de agua

Lo puedes encontrar en Amazon

    Realización

    1er. paso:

    1. Pon el jabón rallado en un recipiente resistente al calor. Puede ser de plástico o una cacerola amplia.
    2. Hierve el agua y añádela al recipiente en el que está ya el jabón.
    3. Remueve con unas varillas hasta que se disuelva bien el jabón. Ten cuidado para que no salga demasiada espuma.

    2º paso:

    Importante:

    Hay que dejar enfriar el agua con el jabón disuelto.

    Todos jabones industriales, incluidos los que venden como naturales, quedan con una textura gelatinosa al enfriarse el agua.

    Hay que esperar a que comience a espesar y que la textura sea similar al slime o blandiblub



    Para finalizar

    Una vez fría el agua y formada la gelatina de agua y jabón, es el momento de añadir los aditivos que formarán el detergente para la lavadora.

    Ve añadiendo los aditivos sin dejar de remover. Puedes hacerlo a mano, o con una batidora eléctrica de varillas a velocidad mínima.

    • En primer lugar, se añade del percarbonato. Comprobarás que no se disuelve. Queda en forma de grumos. Es así como debe quedar.
    • Tras el percarbonato, se añade el Limpión, que tampoco se disuelve.
    Hacer detergente casero para lavadora
    • Por último, incorpora el abrillantador de lavavajillas.

    Cuando hayas incorporado todos los ingredientes, tendrás tu detergente casero para lavadora ya preparado y listo para utilizar.

    Guarda tu detergente casero para lavadora, en el recipiente en el que lo vayas a guardar.

    Características principales de este detergente casero

    • La crema de detergente concentrada tiene, como te expliqué un poco más arriba, la ventaja de que necesitas muy poca dosis para realizar una colada normal.
    • Se pone dentro del bombo, sobre la ropa en un dosificador o un vasito de plástico resistente. Una cucharada sopera colmada, o un tapón del tamaño de una botella de suavizante es suficiente para una colada completa de tamaño normal. Mi lavadora es de 10kg y cuando la lleno a tope, pongo el equivalente a dos tapones tamaño suavizante. Depende del tipo de ropa y lo sucia que esté.
    • Este detergente casero para lavadora apenas huele porque yo lo he preparado sin aromas, pero puedes añadirle algún aceite esencial cuando hayas incorporado todos los ingredientes. Hazlo justo antes de ponerlo en el envase en el que lo vayas a guardar y tápalo.
    • La temperatura de lavado mínima debe ser 40ºC para que se active el percarbonato.

    Aclaraciones finales

    • El PERcarbonato no es lo mismo que el BIcarbonato.
    • El Limpión, es un producto químico quita grasa. Su nombre químico es “ortofosfato trisodico dodecahidratado”. Se compra en cualquier supermercado o droguería. Lo envasan varias marcas, en bolsas de plástico o cajas de cartón pero todas le llaman limpión.
    • El abrillantador de lavavajillas hace la función de tensoactivo o surfactante. Sirve para que el agua y el oxígeno activo liberado por el percarbonato penetren con mayor facilidad entre las fibras los tejidos.

    Aquí te dejo el vídeo del paso a paso…

    Y una consecuencia de lo que puede suceder si no sigues bien las instrucciones.

    Pepa Tabero – La Casa Limpia y Ordenada

    Si prefieres utilizar jabón líquido casero para la lavadora, sigue mi receta de jabón casero, y una vez que haces las pastillas podrás fabricar tu propio jabón líquido. Luego en la lavadora, únicamente tendrás que poner un vasito con el jabón líquido dentro del bombo y añadir los aditivos en polvo (el percarbonato…) en el cajetín del detergente.

    Espero que te sirva mucho esta receta de detergente casero para la lavadora porque a mí me está dando un resultado estupendo. Cuéntame en comentarios qué te parece

    Un saludo.

    Pepa Tabero.

    Adolescentes organizados: cómo implicarlos en la casa

    Adolescentes Organizados
    Foto: Kevin Phillips – Pixabay

    Podría ser una utopia pensar en adolescentes organizados en una sociedad que nos los venden como unos “desastres con piernas”. Pero no es cierto. Uno no llega a ser adolescente de la noche a la mañana, sino que al igual que ocurre al pasar a la edad adulta, son cambios progresivos que no ocurren en un instante.

    Cómo implicarlos en la casa

    Es toda una aventura conseguir cambiar a nuestro hijo adolescente en uno de esos adolescentes organizados, así como implicarlo en la casa y en las tareas.

    Es una etapa en la que sus capacidades crecen, a la vez que sus cuerpos, por lo que también deben hacerlo sus responsabilidades.

    Entran en una etapa pasajera, en la que se mezclan las reclamaciones adultas con las exigencias infantiles. Volvemos a las rabietas de un bebé de 2 años en el cuerpo de 13-14-15 años… pero esta vez, alternadas con los chistes y carcajadas de cualquier tontería que les llega al Whatsap…

    Es probable que nuestro adolescente sea de los muchísimos que han disfrutado de una vida infantil en la que se le ha dado todo hecho. Ahora que nos pide espacio y privacidad, ha llegado el momento de enseñarle a hacerse cargo de su parte de la casa.

    ¿Adolescentes? ¿organizados?

    A la vez que piden intimidad y que les dejemos ser responsable de “sus cosas”, se olvidan de mantenerlas limpias y ordenadas. Es un mundo nuevo para ellos. Por eso necesitan que les expliquemos con paciencia cómo funciona el mundo “de los mayores”.

    Tienen que entender que entre “sus cosas”, también están incluidas la vida familiar. Ascender en el escalafón y pasar al espacio de los adultos, implica una colaboración en casa, a nivel adulto. Mantener el orden, la organización y la participación en las tareas domésticas, también son tarea suya.

    Ya saben que la ropa no se lava sola y llega al cajón del armario de forma mágica. Si ellos no lo hacen, y se limitan a abrir su cajón para encontrar sus camisetas, tienen clarísimo que es porque alguien les ahorró el trabajo de lavarla, tenderla, y colocarla en su sitio.

    Pero son listos. A todo lo que no les interesa, le aplican la ley del mínimo esfuerzo: mientas haya quien lo haga por mí, trabajo que me ahorro.

    Los adolescentes organizados existen

    Pepa Tabero

    Hay muchas formas de vivir esta etapa porque la adolescencia es un periodo que pasamos, sufriendo y disfrutando, toda la familia.

    En muchas casas, los adolescentes viven (temporalmente) de un modo tan caótico como sus hormonas les dictan. Pero no no es igual en todas. Hay familias en las que viven adolescentes organizados que aunque tengan recaídas, tienen asumidas y cumplen con sus tareas. Y por supuesto, existen adolescentes organizados de nacimiento… aunque son los menos.



    Adolescentes organizados: Las 3 reglas del dormitorio

    1. La cama se hace a diario.
    2. Su ropa sucia, al cesto.
    3. Hay que guardar la ropa limpia.

    Estos tres primeros pasos son la clave para convertir a nuestros chicos (y chicas, faltaría más) en adolescentes organizados, implicados en las tareas de la casa. No podemos pretender que cambien de repente. Bastantes cambios tienen ya sus vidas…

    No sirve de nada exigir o esperar que cumplan las tres reglas a la vez, y además es imposible que lo hagan de hoy para mañana. Aunque lo intenten (cosa que no todos harán, porque más de uno intentará escaquearse), al principio no cumplirán ninguna y exigírselas sólo servirá para frustrarnos nosotros y que ellos se sientan todos muy agobiados (el agobio les entra a todos, por distintos motivos, pero les entra). Encima, los pobres que lo intentan, se sienten además de agobiados, un poco inútiles por no ser capaces.

    En resumidas cuentas, exigiendo por las bravas que cumplan con todo, no conseguiremos nada más que disgustos. Es mejor ir poco a poco y de una en una.

    Cómo comenzar a enseñarles

    Lo primero es hablar tranquilamente con ellos. Hay que explicarles, hablando como se habla con un adulto, todos los cambios que vamos a implementar en la limpieza y organización de la casa.

    Ellos nos piden más libertad y privacidad, y eso es algo lógico y bueno. Han dejado de ser niños y necesitan espacios propios. A cambio, deben demostrar ser merecedores de los nuevos privilegios, comportándose como adolescentes organizados. Esperamos de ellos un comportamiento adulto (en formación).

    Lo primero es comenzar a colaborar en casa. Hay que explicarles con buenas palabras que este cambio de hábitos no lo hacemos para fastidiar. Nunca será un castigo. Al contrario, les ayudamos a valerse por sí mismos cuando se independicen.

    Hacerse la cama a diario

    Es cierto que se levantan muy temprano para ir a clase, pero eso no es excusa para salir de casa con la cama sin hacer. Al que se le peguen las sábanas un día puntual, le podemos dar el margen de hacerla a medio día. Si le pasa siempre, que adelante el despertador cinco minutos.

    Por nuestra parte, les facilitaremos la tarea usando edredones nórdicos, que simplemente tengan que estirar sobre el colchón. Ya habrá tiempo de pulir el aspecto de “cama perfecta” añadiendo mantas, colchas o cojines si a ellos les gusta, pero eso será cuando tengan bien integrado el concepto “cama siempre hecha”

    adolescentes organizados. cama juvenil hecha por adolescente.
    Adolescentes Organizados

    Es muy importante respetar sus gustos, por lo que por muy lindos que nos parezcan los almohadones decorativos sobre la cama, si son ellos los que la van a hacer, son ellos los que deben decidir si los quieren.

    Pepa Tabero
    Adolescentes Organizados

    La ropa sucia, al cesto

    El asunto de la ropa es un quebradero de cabeza cuando no nos toca en suerte tener adolescentes ordenados en casa.

    Se tarda menos en tirar la ropa al suelo, que en colocarla sobre una silla. Ya ni mencionamos el trabajo de llevar la ropa sucia a la cesta del cuarto de baño, o guardar la que no hace falta lavar…

    Para facilitarles este paso son casi imprescindibles las perchas de pared tras la puerta. Un perchero con varios colgadores en la que colgarán la ropa que se quitan y todavía no necesita lavarse. Así aprenderán a no mezclarla con la limpia del armario.

    Ojo con las perchas

    Porque son estupendas, pero tienen un riesgo muy alto: Con los días, toda su ropa acabará colgada tras la puerta. El armario estará vacío, y no tendrán nada limpio que ponerse.

    Las perchas hacen que se vayan poniendo la ropa y que en lugar de echarla a lavar, la vuelven a colgar.

    El truco para minimizar esto, es colocar un cesto de ropa sucia exclusivo para ellos. Idealmente en su dormitorio y cerca de la percha. De este modo, echar la ropa a lavar no se les olvidará con tanta frecuencia. Las instrucciones pueden ser: se lava cada 3 puestas.

    Existe también el riesgo de los que se quitan la ropa y la ponen directamente a lavar. Tardan menos en tirarla al cesto que en colgarla.

    Tenemos que estar pendientes e insistir en que no hagan eso. Todos suelen estar bastante concienciados a nivel ecológico. Puede sernos de mucha ayuda hablarles del despilfarro de agua que supone lavar ropa todavía limpia.

    adolescentes organizados: un perchero de pared con ropa colgada
    Adolescentes Organizados
    Foto: luntan6644 – Pixabay

    Una vez a la semana revisaremos la ropa colgada porque seguramente habrá prendas que usen menos y que podrían pasar semanas cogiendo polvo.

    Hay que recordar siempre que estamos tratando con “adultos en formación”.  No son niños, ni tampoco son adultos. No son perfectos, ni hacen (o no hacen) para molestar. Están aprendiendo y nos toca a nosotros enseñarles

    Pepa Tabero
    Adolescentes Organizados


    La ropa limpia, hay que guardarla

    Al recoger la ropa del tendedero, lo habitual es ir separando por miembro de la familia. Se dobla, se plancha lo que sea necesario, y se van haciendo montones con la ropa de cada uno.

    Para nuestros aprendices de adolescentes organizados, este es un magnífico momento para que vean el trabajo que supone tener siempre ropa limpia en sus cajones y armarios.

    Es muy útil tener una bandeja en la que colocar su ropa doblada y la dejamos sobre su cama si ya está hecha, o encima la mesa de estudio. De este modo, en cuanto lleguen al dormitorio, no les quedará otro remedio que guardarla para devolver la bandeja vacía.

    Puede ser necesario poner una nota sobre la ropa doblada. Algo sencillo y cariñoso tipo: “aquí te dejo la ropa para que la guardes. Por favor, trae la bandeja al lavadero cuando termines. Besos”

    Nos toca controlar que efectivamente coloquen la ropa en su sitio del modo adecuado. Los primeros días necesitarán que estemos con ellos y lo guardemos juntos. Aprovecharemos el momento para charlar de algo intrascendente mientras les explicamos el mejor modo de colocar cada prenda. Debe ser un momento agradable para ellos. Poco a poco lo irán haciendo solos.

    adolescentes organizados, armario juvenil organizado
    Adolescentes Organizados
    Foto: moritz320 – Pixabay

    Es muy importante que su armario esté organizado de forma cómoda para ellos, y que sus prendas favoritas tengan fácil acceso.

    Pepa Tabero
    Adolescentes Organizados

    El doblado en vertical es de gran ayuda para ellos

    El doblado vertical en los cajones les va a resultar práctico para localizarlo todo sin tener que rebuscar. Además, como lo han guardado ellos, saben perfectamente el lugar de cada prenda. ¿Has visto? No es tan difícil tener adolescentes organizados.

    adolescentes organizados: armario juvenil organizado
    Adolescentes Organizados
    Foto: Inmnagengast – Pixabay

    Si tienen pocos cajones, ayuda a tus adolescentes organizados colocando unas baldas dentro de su armario. La ropa se guardará en cajas sin tapadera sobre esas baldas.

    Para un aspecto organizado, utiliza cajas iguales. Deben ser opacas para que no se vea el interior, y de color liso. Pueden llevar un letrero que detalle el tipo de prenda que contiene cada una.

    Lo puedes encontrar en Amazon

      Las chaquetas, faldas, vestidos, camisas y pantalones es mejor colgarlos en perchas.

      Para terminar

      Para evitar olvidos y distracciones, coloca letreros. Todos los que hagan falta. Siempre es mejor que lean un cartel, que pasar el día escuchando el recordatorio de todo lo que todavía no han hecho.

      Adolescentes Organizados
      Foto: OpenClipart-Vectors-Pixabay

      Estos letreros, pueden ir desde post’its de colores y formas llamativos colocados en lugares estratégicos, hasta cartelería grande, tamaño folio. Los letreros les ayudan mucho a nuestros adolescentes organizados a no olvidar lo que deben hacer y nos evitan la sensación de pasar el día regañando, dando y recibiendo órdenes.

      Recuerda siempre terminar los recordatorios/instrucciones con una frase de ánimo. Usa rotuladores gruesos. Puedes usar para los carteles cartulina y rotuladores de colores, metalizados, de purpurina, pegatinas… Recuerda que son jóvenes y están aprendiendo. Las palabras de ánimo y los colores llamativos les ayudan a tomar el aviso como un recordatorio cariñoso, en lugar de pesadas órdenes que deben cumplir.

      Aquí te dejo un vídeo en el que enseño mi modo de doblar la ropa en vertical. Seguro que a tus hijos les parecerá todo un reto.

      Adolescentes Organizados
      Reto: Camisetas perfectas en dos segundos – Pepa Tabero

      También te dejo un enlace donde te explico cómo lavar la ropa oscura, para que los colores se mantengan… y mi método infalible para eliminar de las camisas, blusas o camisetas, los cercos de desodorante o sudor en los cuellos, puños o axilas.

      Escríbeme un comentario más abajo con cualquier cuestión que te surja o duda que tengas. Estaré encantada de responderte.

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      Saludos.

      Pepa Tabero.