Manchas de la ropa: Como quitar 3 de las más difíciles

manchas en la ropa mantel

Las manchas de la ropa

Se nos cae el mundo encima cuando tenemos puesta nuestra prenda favorita, y nos cae una mancha de esas ¿imposibles? de eliminar. En este artículo te voy a explicar cómo eliminar las 3 manchas de la ropa más habituales, para que cuando tengas que lavar una prenda con ese tipo de mancha, lo hagas con la tranquilidad de que volverá a quedar estupenda y sin rastro del accidente.

Quitar manchas de tomate frito

El tomate frito es una de las peores manchas que nos podemos encontrar en la ropa, sobre todo si es de color o no le podemos echar lejía. Para estas manchas complicadas, podemos proceder de dos formas:

Con lejía o cloro:

Si la prenda admite lejía, como más rápido se quita esta mancha es poniendo en remojo con agua fría y un chorrito de lejía. Con diez minutos suele ser suficiente.

Una vez remojada, lava en la lavadora con tu detergente habitual. Seguramente con el remojo y posterior lavado la mancha ya habrá desaparecido, pero aunque no hubiera sido así, pon la prenda a secar de modo que el sol le de directamente a mancha, o a la zona en la que ésta estaba. El sol es realmente mágico para sacar este tipo de manchas casi imposibles.

Sin usar lejía o cloro:

Si no quieres usar lejía, o la prenda no la admite, hay algunos quitamanchas en el mercado que pueden ayudarte a quitar manchas de tomate. Aunque la lejía pueda parecer mágica, ten en cuenta que con el tiempo puede amarillear la ropa. El percarbonato y otros productos basados en el oxígeno activo dan resultados estupendos sin dañar los tejidos ni estropear los colores.

Si quieres optar por un remedio casero, pon agua a calentar a la máxima temperatura que admita la prenda (debe estar a una temperatura mínima de 40ºC) Añade al agua caliente el zumo de medio limón, tres cucharadas soperas colmadas de percarbonato e introduce la prenda manchada ayudándote de una paleta de madera, para no tocar el agua con las manos y no quemarte.

Comenzará a producirse espuma. Mantén la prenda sumergida en ese agua espumosa con la ayuda de la paleta, y cuando el agua se enfríe y la espuma desaparezca, lava en la lavadora como haces normalmente, añadiendo al detergente una cucharada de percarbonato. Por último, tiende la prenda al sol, y la mancha desaparecerá por completo.

Quitar manchas de sangre

Las manchas de sangre como mejor salen es con agua fría y agua oxigenada. Si puedes poner un poco de agua oxigenada (la normal de farmacia) directamente sobre la mancha de sangre, verás cómo de forma automática la sangre roja se decolora. A veces queda un rastro ligeramente amarillento que sale sin problemas en la lavadora.

El agua oxigenada sirve igual con la mancha de sangre fresca o seca. Si está reseca, tendrás que poner un poco más de agua oxigenada para ablandarla.

Cualquier otro producto quitamanchas que tenga oxígeno activo como el percarbonato, el bicarbonato y cualquier quitamanchas del mercado con oxígeno en su composición, quita las manchas de sangre estupendamente.

Si no tienes ninguno de estos productos, lava simplemente en agua fría con un poco de jabón o detergente. Las de sangre es un tipo de manchas que suele quitarse muy bien, siempre y cuando no la intentes lavar con agua caliente, porque la temperatura alta, fija la sangre a la prenda.

De todos modos, si ya has intentado con agua caliente y tienes la mancha incrustada, ponla a remojo con agua bien caliente y un par de cucharadas colmadas de algún producto para ropa basado en oxígeno y desaparecerán.

Quitar manchas de la ropa: aceite

Si te salpica aceite, lo mejor es actuar con rapidez.

Espolvorea polvos de talco o un poco de maicena o harina sobre la mancha y cuando haya absorbido el exceso de aceite, elimina los restos con una cuchara o el canto de un cuchillo de fuera hacia dentro de la mancha.

Cuando puedas lavar la prenda, pon un poco de jabón de platos en la mancha y frota con los dedos para que penetre bien en la trama del tejido.

Las manchas de aceite pueden ser muy difíciles de eliminar. Para facilitar la tarea, pon la prenda a remojo un par de horas en agua tibia. Añade un vaso de amoniaco (mejor con detergente) y el detergente que uses habitualmente para lavar la ropa. Recuerda comprobar antes que la prenda no destiña.

Cuando haya pasado el tiempo del remojo, mete la prenda en la lavadora y pon tu programa habitual. Programa una duración media y una temperatura de 40ºC (revisa la etiqueta para verificar que se puede lavar a esa temperatura. En caso contrario, ponlo a la máxima que admita)

Una vez limpia, ponla a secar al aire. Nunca metas una prenda manchada de grasa en la secadora sin comprobar antes que las manchas se han quitado. Si lo haces, la mancha podría fijarse y ser mucho más difícil de quitarse.



Vamos por orden. Lo primero es pretratar las manchas de la ropa

Cuanto antes se trate la mancha una vez caída en la ropa, más posibilidades hay de que salga fácilmente. Si no le damos tiempos a incrustarse, será mucho más sencillo de eliminar.

No siempre podemos lavar la prenda de inmediato. Si estamos fuera de casa cuando nos manchamos, tendremos que esperar a llegar para poder cambiarnos de ropa, pero sí hay algunas cosas básicas que podemos hacer y que son útiles en cualquier tipo de mancha.

Elimina los restos sólidos

Hay ciertas manchas, de comida, barro… que pueden dejar restos sólidos sobre el tejido. Lo primero que hay que hacer para limpiar este tipo de manchas de la ropa, es quitar toda la parte sólida.

Raspa con una cuchara o el canto de un cuchillo (la parte que no corta), desde la parte de fuera hacia dentro de la mancha y retira todo lo que puedas.

Procura no frotar la tela, para que no se incruste en la trama del tejido más de lo que ya lo haya hecho. Si es posible, pon la zona de la mancha bajo el chorro de agua fría, sin frotar. Sostén el tejido del revés, con el lado en el que ha caído la mancha hacia abajo, para que el agua arrastre hacia fuera de la tela todo lo que sea posible.. En caso de dificultades para hacerlo, retira como te he explicado todo lo que puedas con una cuchara y espera a llegar a casa.



Y si las manchas de la ropa son de algún líquido

Para manchas sin restos sólidos porque ya se los hemos eliminado en el paso anterior, o porque es de un líquido (vino, zumo, aceite, refresco…) intenta eliminar lo que puedas poniendo un pañuelo de papel a cada lado del tejido. Presiona con los dedos para que el papel absorba el máximo de líquido de la mancha, pero nunca frotes para no incrustarlo más. Sólo procura que el papel absorba el máximo posible.

Al llegar a casa, ya podremos lavarla.

Una vez llegamos a casa, para quitar esas manchas de la ropa con facilidad, o mejor es poner la prenda manchada a remojo durante la noche. Pon la ropa que se ha manchado en un recipiente con agua fría en la que has disuelto un poco de detergente de lavadora. Pon un poco de detergente también directamente sobre la mancha y frota un poco con los dedos para que penetre en el tejido.

Antes de hacer esto, es importante asegurarse de que la prenda no destiñe.

Por la mañana, aprovecha para poner la lavadora con prendas de colores similares a la que dejaste en remojo y haz una colada normal. Las manchas habrán desaparecido pero si quedase algún resto, sólo tienes que repetir el proceso.

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Un saludo

Pepa Tabero.

Como doblar camisas con solo 5 pasos fáciles

Como doblar camisas y dejarlas impecables es muy facil

como doblar camisas
Camisa Doblada – Pepa Tabero – La casa limpia y ordenada

Aunque a primera vista pueda parecer complicado, el como doblar camisas para que queden perfectamente ordenadas en un armario, un cajón o la maleta, es algo realmente muy sencillo.

La mejor forma de guardar las camisas para que no le salgan arrugas, es colgarlas en perchas, pero hay ocasiones en las que debemos doblar. Puede ser porque salgamos de viaje y haya que doblarlas para ponerlas en la maleta. En otras ocasiones, nuestro armario se diseñó de forma que las camisas se colocarían apiladas una sobre otra, dobladas. En ese caso, tras plancharlas, habrá que doblarlas bien y colocarlas en un cajón o una estantería.

Si necesitas doblar tus camisas y no tienes mucha idea de cómo hacerlo, no te preocupes que en este paso a paso vas a comprobar lo fácil que es. Te van a quedar perfectas, y por si te queda alguna duda del proceso, al final del artículo te dejo un vídeo en el que tienes el paso a paso.

Lo primero que hay que hacer para que la camisa no se arrugue, es, como es lógico, plancharla. Te dejo este vídeo de mi forma de planchar las camisas.



Sigue estos pasos para aprender como doblar camisas impecables 

Paso 1:

Una vez la camisa planchada, hay que colgarla en una percha y esperar unos minutos a que el tejido se enfríe. De este modo, al doblarla en frio, las marcas de los dobleces no se quedarán tan marcadas cuando te la vayas a poner.

Cuando ya está fría, lo primero que hay que hacer es abotonarla por completo y colocarla con los botones hacia abajo, bien estirada sobre una mesa o la tabla de planchar.

Paso 2 de como doblar camisas:

Para realizar el segundo paso, vamos a necesitar una revista o un catálogo. También sirve la cartulina que traen las camisas para darles forma, cuando las compras, porque nosotros la vamos a doblar del mismo modo.

Si lo prefieres también venden piezas especiales que facilitan este paso:

Coloca la revista sobre la espalda de la camisa. La parte superior, más estrecha, irá justo a la altura del cuello pero sin pisarlo. Cuida que los hombros queden bien centrados para que al doblarla, la forma sea simétrica.

Paso 3:

Ahora, dobla todo el lateral izquierdo de la camisa a la altura del lateral de la revista. Estira bien con la mano para eliminar posibles arrugas y dobla la manga hacia abajo.

Repite el movimiento anterior con la parte derecha de la camisa: Dobla el lateral a la altura marcada por la revista, alisa con la mano y dobla la manga derecha desde el hombro, a lo largo.

Paso 4 de como doblar camisas:

La camisa está ahora mismo convertida en una tira larga de tela de la anchura de la revista.

Marcando el filo de la revista con la mano, dobla toda la tira de tela sobre la revista. Hazlo desde la espalda hacia arriba, hacia el cuello de la camisa. Ahora dale la vuelta con cuidado de no desdoblar lo que ya está hecho. Hazlo con cuidado, pero sin miedo, porque al tener la revista dentro de la camisa, no se te desmontará.

Ahora dale la vuelta al “paquete” que has hecho, y coloca sobre la mesa la camisa con los botones hacia arriba. ¿A que ya le ves la forma?



Paso 5:

Sólo queda sacar la revista y guardar el faldón sobrante.

Para sacar la revista, pinza el doblez que está en la parte opuesta a al cuello (en el que está la apertura por la que extraer la revista) Hay que sujetar bien la tela con una mano, para no arrastrarla a la vez que sacamos la revista con la otra mano.

Tira de la revista… y ¡listo!.

Por último, remete el faldón de la camisa por esa misma abertura, doblándolo para que quede sin arrugas.

Camisa doblada y lista para guardar.

En el siguiente vídeo verás como doblar camisas del modo que te he explicado. Verás qué forma tan fácil y lo bien que queda.

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¿Y tú, prefieres colgar las camisas en perchas, o las doblas?

Besos.

Pepa Tabero.

Como planchar una camisa perfecta en 6 pasos

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Cómo planchar una camisa perfecta

 

Planchar una camisa perfecta es más fácil de lo que pueda parecer en un principio. No hay que tenerle miedo a la plancha. Con estos 6 sencillos pasos, podrás vestir de forma impecable y lucir un aspecto pulcro y aseado.

Te voy a explicar mi forma de planchar una camisa, y verás que es algo rápido de hacer. Si nunca has cogido una plancha, tal vez lo veas complicado. No te preocupes porque siguiendo este paso a paso, con un poquito de práctica conseguirás un resultado estupendo.

Antes de planchar una camisa hay que hacer varias cosas

Antes de poner la plancha a calentar, comprueba que la base esté perfectamente limpia. para que se deslice perfectamente y no manche tu camisa. Si no desliza bien por la tabla, la tocas áspera o directamente le ves algún pegote quemado o pegado, debes limpiarla. Te dejo en este enlace el mejor modo de limpiar la base de la plancha.

Llena el depósito de agua para no quedarte sin vapor en mitad del planchado. Hay planchas que utilizan agua destilada y otras, agua del grifo. Si no lo tienes claro cuál lleva tu plancha, revisa las instrucciones del fabricante.

Repasa visualmente la tabla de planchar. La funda no debe tener manchas. Si no la sueles utilizar a diario, pásale un paño húmedo bien escurrido . Así evitarás que el polvo que pueda tener la tabla se quede pegado a tu camisa.

¿No tienes tabla de planchar?

Si no tienes tabla de planchar puedes también hacerlo sobre una mesa estable. Pon una manta de algodón o una toalla gruesa y cubre con una sábana de algodón. De este modo protegerás la mesa del calor generado por la plancha. Si es tu situación, nunca utilices vapor porque podrías estropear la mesa,. En su lugar, utiliza un bote con agua de la que normalmente bebas en casa, que pulverizarás sobre la prenda antes de pasar la plancha.

Considera seriamente comprar una tabla de planchar. Son extraordinariamente útiles y hay modelos muy económicos. Los tienes incluso sin patas. Se colocan sobre la mesa y son estupendas si tienes muy poco espacio en casa para una tabla de planchar estándar.


 

 

 

Las tablas de planchar tiene una forma especial. Su base perforada, facilita la salida del vapor y su forma se adapta a cualquier prenda.

Pasa un paño húmedo para quitarle el polvo que pueda tener. Una vez limpia, puedes planchar una camisa, una camiseta, tus pantalones favoritos… lo que necesites.



Antes de planchar, siempre hay que leer las etiquetas de la prenda

Las etiquetas, nos indican mucho más que la temperatura de lavado. También nos dicen cómo hay que planchar cada una de ellas dependiendo del tejido. Comprueba en este artículo los símbolos que aparecen en la etiqueta de tu camisa.

Si la camisa que vas a planchar es de algodón o lino, pon la plancha en tres puntos (temperatura alta) y con el vapor a tope

Los tejidos sintéticos y las mezclas se planchan con la temperatura media o baja. Coloca el regulador de la plancha en dos puntos y utiliza siempre un pañuelo fino de algodón. De este modo la plancha no entrará en contacto con el tejido y no lo quemará. También debes utilizar el pañuelo de algodón para planchar sobre aplicaciones, adornos, o bordados que tenga tu camisa.

Los tejidos de licra, elásticos o símil cuero no se planchan porque el calor de la plancha, incluso a temperatura mínima, los quemaría.

Planchar una camisa perfecta en 6 pasos

1º paso:

Comienza desabrochando todos los botones y sacudiendo bien la camisa desde el cuello. Así se elimina cualquier doblez que pueda tener, y que las costuras se coloquen en su sitio de forma natural. La camisa la vamos a planchar siempre por el lado derecho, el que se ve.

2º paso:

Primero planchamos el canesú, que es la parte alta de la espalda que lleva doble tela. Coloca la camisa sobre la tabla sujetando esa zona bien estirada.

3º paso:

Del canesú pasamos a planchar el cuerpo de la camisa por este orden. La pieza delantera en la que están los ojales, la espalda y acaba planchando la delantera en la que están los botones. Estira bien la tela sobre la tabla y plancha desde los faldones hacia el cuello de la camisa (sin planchar el cuello). Hazlo por el derecho y con vapor o humedeciendo con el pulverizador de agua; Una vez planchada la pieza de los ojales, pasamos a la espalda. Es la pieza de tela más grande y la más sencilla. Se plancha igual que el delantero. Con vapor o humedeciendo con agua, bien estirada sobre la tabla y de abajo hasta el canesú, que ya está planchado. Si tiene pinzas o pliegues, dales forma con los dedos cuidando de no quemarte.
Por último, planchamos la pieza delantera de los botones. Aunque planchamos siempre por el derecho, no vamos a planchar por encima de los botones. Si son de plástico se podrían estropear, incluso derretir y manchar la plancha. La plancharemos del revés dándole la vuelta a la tira en la que van cosidos los botones. El resto del delantero se plancha del derecho.

4º paso:

Dejamos para el final las mangas con los puños y el cuello. Las mangas se pueden planchar de dos formas, con raya y sin ella. La raya es simple cuestión de moda y gustos. Tan elegantes son unas como las otras. Si las planchas con raya, coloca la manga con los botones del puño hacia arriba. Elimina con las manos todas las arrugas, tanto de la tela superior como de la inferior. Utiliza como guía para la raya la costura inferior de la manga que sube hacia el canesú. También puedes guiarte por la raya de plancha que ya esté marcada por planchados anteriores.
Si en cambio, eres fan de planchar las mangas sin raya, coloca la manga que modo que tenga la costura hacia arriba, justo en el centro de la manga. Pasa la plancha con cuidado de no tocar los bordes. Plancha únicamaente sobre la costura. Una vez planchado el centro de la manga, gírala de modo que la costura quede en el lateral y vuelver a pasar la plancha justo por el centro de la manga. De esta forma, quedará perfecta y sin rayas. También puedes utilizar un plancha mangas. Es un accesorio con la misma forma de la tabla de planchar. Tiene un tamaño ideal para las mangas y también lo puedes utilizar para planchar prendas pequeñas o costuras complicadas.



 

 

 

5º paso:

Los puños se planchan estirados, metiendo la punta de la plancha hacia dentro de la manga. Presta atención a las pinzas y costuras para alisarlas bien.

6º y último paso para planchar una camisa perfecta:

Finalizamos planchando el cuello de la camisa. Bien estirado sobre la tabla, primero por detrás. Plancha de los picos hacia el centro para no generar arrugas. Por delante es suficiente una sola pasada que hará que quede bien tieso. Una vez planchado el cuello, coloca las ballenas.



Así de fácil es planchar tu camisa

Ya sólo queda pasar la camisa recién planchada a una percha para que se enfríe, antes de colgarla en el armario o doblarla. Si lo hicieras en caliente corres el riesgo de que se le fije cualquier arruga o doblez y tendrás que plancharla de nuevo.

Si la cuelgas en el armario, recuerda abrochar el segundo botón comenzando por arriba, y los botones de los bolsillos, si es que los lleva. De este modo, el cuello mantendrá su forma natural y los bolsillos no se arrugarán. Los botones de puños y mangas es mejor dejarlos desabrochados.

Si la vas a guardar doblada, es mejor abrochar todos los botones, incluidos los puños y los del cuellos, si es que los tiene. Para tardar menos cuando cuando te la vayas a poner, abrocha la tira de botones delanteros de forma alterna. Procura que siempre queden cerrados los dos primeros del cuello y el botón de abajo que cierra el faldón de la camisa.

¿Te gustaría doblar las camisas…

¿…pero no sabes cómo hacerlo para que queden sin arrugas? No te preocupes, que aquí te dejo un vídeo muy cortito en el que te muestro la forma de doblar una camisa de vestir para que quede perfecta.

Una imagen vale más que mil palabras. En el siguiente vídeo verás cómo planchar tu camisa de vestir de forma fácil, y que quede perfecta:

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¿Y tú, prefieres planchar las camisas con raya en las mangas, o sin raya?

Besos.

Pepa Tabero.

Limpiar la plata facilísimo y cómo realzar su belleza

Limpiar la plata nunca había sido tan fácil. La plata, es un metal que, de una forma u otra, tenemos en todos los hogares. La encontramos, en artículos tan variados como unos sencillos pendientes que guardamos en un joyero (que también puede ser de plata) ; en objetos grandes, como cuadros, las clásicas cuberterías o juegos de merienda heredados de la abuela… Incluso en la modernísima bandeja de las llaves que va a juego con los candelabros de diseño donde pones unas velas aromáticas en el recibidor de casa.

En todas las épocas, estos han sido el lujo doméstico más habitual. En todas las épocas, el como limpiar la plata ha sido un problema de esfuerzos y paciencia, porque aunque se deje brillante y reluciente, para mantenerla así, hay que pulirla cada cierto tiempo de forma rutinaria.



Forma básica para limpiar la plata

Es lo primero que hay que hacer para limpiarla, y seguramente sólo haciendo esto, será suficiente para mantener tus joyas en perfecto estado durante muchos años.

Se trata de lo más simple: limpiarla con agua y jabón, preferentemente del que usas para lavar los platos a mano. Con un cepillo de diente MUY suave, un poco de agua y unas gotas de jabón, frota bien tu cadena, pulsera, pendientes… hasta que queden bien limpios. Esta limpieza básica, eliminará todo el polvo, grasa de la piel, restos de maquillaje, crema corporal, perfumes… que ha ido acumulado poco a poco, mientras la llevabas puesta.

Una vez bien limpia, aclara con agua y seca con un paño muy suave, de algodón o franela. También puedes usar una bayeta de microfibra nueva o un pañito de los que se usan para limpiar las gafas. Lo importante es que no arañe la plata, porque esos micro arañazos “invisibles”, acabarán haciendo que pierda mucho brillo. Llegado ese punto, el único remedio es llevarlo a una joyería para que un profesional los elimine.

No uses pasta de dientes abrasiva ni la frotes con sal, azúcar ni arena, por muy fina que sea. La plata se araña con mucha facilidad y es una lástima estropearla pudiendo limpiarla sin riesgos de estropear su superficie pulida y brillante.

¿Y qué hago cuando la plata está limpia, pero se ha puesto negra?

¿Y qué pasa si se deja pasar mucho tiempo sin pulirla y se nos pone negra? Esa suciedad es la que no se va con agua y jabón o frotando en seco con un paño.

Devolverle el blanco brillante a la plata ennegrecida suele ser un trabajo bastante tedioso, pero te voy a enseñar un truco con el que la cuidaremos a la vez que se limpiará sin necesidad de frotar.

Únicamente nos tocará sacarle un poco de brillo al final, pero el esfuerzo de quitarle lo negro, nos lo ahorramos por completo.



Necesitamos:

  • Papel de aluminio
  • Sal de cocina
  • Agua
  • Una cazuela en la que calentar el agua
  • Un recipiente del tamaño adecuado al objeto que queremos limpiar

Procedimiento para limpiar la plata y dejarla como nueva:

El primer paso, el que va a eliminar por completo todo el óxido negro que tanto afea la plata, lo haremos sumergiendo el objeto en agua. Para ello, forra por dentro, con el papel de aluminio, el recipiente en el que lo vayas a sumergir. Da igual poner el lado brillante del aluminio para arriba o para abajo. El lado del aluminio es algo que no le afecta al proceso de limpiar la plata.

Llena la cazuela de agua, y ponla a calentar hasta que hierva. Aparta del fuego y vuelca el agua en el recipiente forrado en papel de aluminio. Ahora, echa la sal en el agua caliente y remueve para que se disuelva.

La proporción, es de dos cucharadas soperas bien colmadas por cada litro de agua, y una más “de regalo”, es decir, si tienes 2 litros de agua, pondrás 4 cucharadas + 1 de regalo… en total serán 5 cucharadas colmadas de sal las que añadirás al agua caliente.

Remueve bien con una cuchara para que se disuelva la sal y llegó el momento de introducir, con cuidado de no quemarte, el objeto que quieras limpiar.

Y esta es la parte fácil de limpiar la plata

Cuando lo pongas dentro del recipiente forrado con el papel de aluminio y el agua salada, lo primero que vas a notar es que el agua comienza a reaccionar y va poniéndose turbia. Es la reacción normal.

Deja reposando y reaccionando durante varios minutos, y cuando el agua esté ya fría o al menos, tibia, sácalos y verás el resultado. Sólo tienes ya que secarlo muy bien con un paño suave, y pulirlo con un producto adecuado, para acentuar al máximo el brillo. Los pulimentos específicos para plata como este que te pongo más abajo, o el que te enseño en el vídeo, además de brillo, ofrecen una protección adicional que hace que tarden más en ponerse negros.

Te dejo un vídeo para que veas el paso a paso de todo el proceso. Se hace igual con cualquier objeto que tengas de plata.

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¿Tú tienes muchas cosas de plata? ¡Cuéntame cómo las limpias!

Besos.

Pepa Tabero.

Secar y desinfectar la ropa al Sol. Ecología poquito a poco.

secar y desinfectar la ropa al sol

Hoy retomo el blog para animarte a secar y desinfectar la ropa al Sol. Además, si la pones bajo el sol directo (esto hazlo sólo con ropa blanca), hay manchas como las de tomate o puré, que aunque no hayan salido con el detergente en la lavadora, al recoger la ropa del tendedero descubrirás que han desaparecido. La ropa de colores vivos y la oscura, es mejor tenderla a la sombra, porque entre las muchas cualidades del sol, es que “se come” los colores, por lo que si tiendes tu ropa oscura al sol, lo más probable es que acabe por decolorarse. Para evitarlo, además de tender la ropa de color a la sombra, lo mejor es hacerlo con las prendas del revés.

En esta época que vivimos, nos estamos acostumbrando cada vez más a usar aparatos tecnológicos y olvidando lo natural. Los rayos del Sol, tienen poderes incluso desinfectantes. Está demostrado que es un germicida fantástico. Los rayos UV, eliminan los ácaros de cualquier superficie que pongamos bajo el sol directo (desde ropa de cama a filtros de aspiradora). Bajo los rayos del sol desaparecen también hongos y gérmenes nocivos para la salud.

Está demostrado que desintegra muchos tipos de virus. Ahora están investigando el efecto sobre el Coronavirus Covid19. Si los estudios indican que el sol desintegra también el Covid19, podremos ahorrarnos las altas temperaturas al lavar la ropa y el uso de detergentes especiales desinfectantes.



Secar y desinfectar la ropa al sol: coste cero y beneficios.

El primero, es que evitamos el uso de la secadora. Yo soy incondicional de este electrodoméstico cuando hace mal tiempo, sin embargo, me he dado cuenta de que si te acostumbras, tender al aire cada vez te cuesta más trabajo. La verdad es que sacar la ropa de la lavadora, y tal cual, meterla directamente en la secadora que está al lado, es lo más cómodo del mundo. Y encima, te aseguras de que estará seca en poco rato. Tenderla en cambio, tiene algunos pasos más: sacar la ropa de la lavadora, ponla en la cesta, tiéndela, usa pinzas… y recuerda que tienes que estar revisando para ver cuándo está seca y recogerla…

Tender la ropa puede parecer (y es) un trabajo extra si lo comparas con la secadora, pero se compensa con los beneficios de los rayos solares sobre las prendas.

Beneficios de tender la ropa

  • Tiene COSTE CERO: no gastas electricidad, no tienes agua sobrante que acaba en el alcantarillado…
  • es un acto totalmente ecológico
  • no tiene efectos negativos para nuestra piel
  • es respetuoso con el entorno y con nuestras prendas mas delicadas
  • los tejidos blancos tendidos a peno sol relucen como nuevos de un modo natural, sin necesidad de añadir productos químicos
  • la ropa oscura, queda genial cuando se tiende a la sombra
  • si hace un poco de brisa y la ropa está bien tendida (yo tiendo mucho directamente en perchas), las arrugas desaparecen y excepto prendas MUY puntuales, puedes olvidarte de la plancha.
  • es gratis… y para siempre

Beneficios de la secadora

  • directa de la lavadora a la secadora
  • el clima le es indiferente. No necesitas esperar a que haga sol para lavar.
  • Puedes lavar y secar a las horas del día (o de la noche) que mejor te vengan
  • tu ropa estará limpia y seca seca siempre que la necesites
  • no tienes que esperar a que se seque de forma natural
  • puedes aprovechar la humedad de la ropa para regar las plantas (si tu secadora es de condensación)

Yo me reconozco fan de la secadora… Llevo usándola todo el invierno, y ahora que llegó el buen tiempo, he revisado… y tal y como me temía, me toca comprar tendederos nuevos. Los míos, después de todo el invierno abandonados a la intemperie, están para tirar.

Sólo se salvan los cordeles que tengo para las sábanas, porque les puse cuerdas nuevas el año pasado y todavía aguantan bien.



Revisa tus tendederos porque vamos a empezar a secar y desinfectar la ropa al sol

Si llevas mucho usando secadora, seguramente tus tendederos estarán como los míos, en unas condiciones bastante mejorables. Si no tienes secadora o tiendes la ropa de modo habitual, los ves a diario y a lo mejor no te has percatado del estado en el que están.

Revisa que se vean en buenas condiciones. Que no tengan cordeles oxidados o sucios. Si son de suelo, que mantengan la estabilidad.

Lo mejor es que se adapten perfectamente al lugar en el que tiendes. Si te es más cómodo, no dudes en poner tendederos de pared. Pueden ser simples cordeles sujetos con alcayatas que estarán siempre a la vista. O, si no te gusta la idea de estar caminando entre cordeles, pon uno desmontable. Cabe muchísima ropa y cuando no lo usas, lo recoges y desaparece la vista de una forma de lo más elegante.

Si tienes césped, a mí me encantan los tendederos giratorios de estilo nórdico. Son muy comunes en el norte de Europa. A mí me encantan porque además de la gran cantidad de ropa que se puede poner, las cuerdas giran, de modo que no hace falta moverse del sitio para tender tu colada completa, y si hace viento, con la ropa tendida también da vueltas, por lo que la ropa se seca mucho antes.

Estos tendederos son ideales… para quien tiene dónde ponerlos. A los que tenemos es un piso o una casa, con su terraza, cualquier tendedero más pequeño nos sirve, ya sea portátil o fijo en la pared. Lo importante, es que a tu ropa le de el sol y el aire fresco y las prendas se sequen de modo natural.

La ecología del poquito a poco

Vamos a intentar ser un poco más ecologistas. Yo lo llamo “ecologistas de andar por casa” porque para empezar, no hace falta eliminar del ropero todo lo que no sea algodón ecológico ni de la despensa todo lo que no tenga etiqueta “BIO”. La Ecología del poquito a poco es ir mejorando tal y como el nombre indica, una mejoría de “a poquitos”.

Todos tenemos mucho que mejorar, y seguro que muchos, no cumplimos ni la mitad de lo que se supone que debería ser un hogar ecológico. Si por lo que sea, no cumples el criterio “X”, (por falta de espacio, por falta de costumbre… por lo que sea) Aquí nadie te va a decir que resulta imprescindible tener “desde ya” 4 contenedores diferentes de residuos en tu mini cocina, porque es imprescindible reciclar… Y sí, reciclar es importante, pero no es lo único que puedes hacer para tener un hogar un poquito más sostenible, ecológicamente hablando.

Por eso, vamos a ir poquito a poco, un paso detrás de otro. Iremos implementando diferentes ideas y trucos para que nuestro hogar se vaya transformando, sin que apenas nos demos cuenta, en un hogar cada vez un poquito más ecológico… Y a ver hasta donde llegamos!

Dar un paso hacia la ecología, no es de volverse de repente ermitaños y tirarnos a vivir en medio del monte en una casa hecha de ramas.

Voy a ayudarte a ir modificando tu hogar de forma que se vayan produciendo pequeños cambios, algunos más drásticos, pero otros serán más imperceptibles. Lo que vamos a hacer juntos, es cambiar lo que podamos para, poco a poco, volvernos todos cada vez un poquito más ecológicos.

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Si te queda cualquier duda, o me quieres contar alguna cosa… para eso están los comentarios un poquito más abajo 😀

Abrazos.

Pepa Tabero.

Cómo desinfectar la casa y la ropa (Covid-19)

Saber cómo desinfectar la casa y la ropa estos días que estamos en alerta y cuarentena por el Coronavirus Covid-19 y que también nos va a servir para desinfectar la casa si algún miembro de nuestra familia tiene cualquier otra enfermedad contagiosa.

Qué hay que saber antes de desinfectar la casa

Lo primero y muy importante, es que los virus y las bacterias son bichos distintos. Esto significa que un desinfectante antibacteriano eliminará a las bacterias, pero a lo mejor no tiene el mismo efecto con los virus. Lee la etiquetas del fabricante para saber exactamente el grado de desinfección del producto desinfectante que vayas a usar y qué tipo de gérmenes elimina.

Según las recomendaciones sanitarias en España, para desinfectar la casa y eliminar el virus Coronavirus Covid-19, hay que desinfectar usando los siguientes productos:

Productos recomendados para desinfectar la casa

Esta es la lista de los productos que debes usar para desinfectar la casa y la ropa. No son difíciles de encontrar, pero si no los localizases, basta con usar agua y jabón… y aclarar con agua limpia después.

  1. El alcohol va a ser nuestro limpiador de referencia. El mejor para desinfectar es el de farmacia, de 96º.
  2. Hipoclorito sódico – Lejía/cloro/lavandina : Añade al agua un poco de jabón de platos y pon un vaso de lejía siempre en el cubo con agua fría, porque el agua caliente evapora el cloro y pierde poder desinfectante.
  3. Utiliza para tu higiene el jabón de manos que uses normalmente. Puede ser en pastilla, jabón líquido o en formato gel.
  4. No olvides llevar siempre ancima un frasquito de gel hidroalcohólico especial para las manos. Recuerdad que debe ser “de farmacia”. No sirven los de tipo cosmético (que huelen muy bien, pero suelen llevar menos alcohol del recomendado por las autoridades sanitarias). Y nunca fabriques tu propio gel desinfectante de manos siguiendo un tutorial de youtube de dudosa confianza, ni tampoco improvises “recetas caseras”. Usando un producto no farmacéutico corres el riesgo de que no desinfecten lo necesario y sólo sirva para crearte una peligrosa sensación de falsa seguridad.
  5. Si no encuentras el gel desinfectante en la farmacia, compra alcohol de 70º y úsalo en su lugar, o lávate con agua y jabón.


Partes que hay que limpiar para desinfectar la casa

  1. La puerta de la calle por fuera y por dentro, manillas y pomos incluidos. También el pulsador del timbre. La mirilla y alrededor de la misma.
  2. El buzón.
  3. Las manillas de las puertas interiores de paso, los interruptores de la luz… todas las superficies que se tocan con las manos: importante la mesita del recibidor donde dejamos las llaves… Y no olvidar las llaves, tanto de casa, como del coche.
  4. El bolso, sobre todo el cierre y las asas, y el monedero por fuera.
  5. Las suelas de los zapatos se pueden limpiar con alcohol, aunque si no entran del recibidor al interior del domicilio, tampoco es imprescindible hacerlo. – estos días, usa el mismo par de zapatos cada vez que salgas de casa y límpialos como haces normalmente (si habitualmente no suelen limpiarlos… es un buen momento para empezar con la costumbre)

Cómo desinfectar la casa a fondo para estar tranquilos

  1. El suelo se desinfecta poniendo un vaso de lejía en 5 litros de agua fría. Añade un poquito de jabón de platos.
  2. Todo lo que no sea el suelo, límpialo con alcohol de farmacia y una bayeta limpia que ira directamente a la lavadora, a 60ºC.
  3. Pon junta toda la ropa que necesites desinfectar y puedas lavar a la vez. Recuerda separar por colores o poner toallitas anti trasferencia de colores en el bombo, junto a la ropa. Haz un lavado normal con tu detergente habitual, subiendo la temperatura hasta los 60ºC

Extrema la higiene si te toca trabajar fuera de casa 

Al salir de trabajar procura no pararte más de lo que sea mínimamente imprescindible. Si aprovechas el regreso para hacer alguna compra evitarás tener que volver a salir.

Al llegar a casa debes hacer lo siguiente:

  1. Deja los zapatos en la entrada.
  2. Ten siempre gel desinfectante hidroalcohólico o alcohol en la entrada de casa, para desinfectarse las manos nada más llegar de la calle.
  3. Pasa directamente a cambiarte de ropa y lavarte después las manos y la cara con agua y jabón. En ese primer lavado después de volver conviene secarte con papel y tirarlo a la basura.
  4. La ropa “de la calle” puedes lavarla a mínimo 60ºC, en la lavadora y con detergente. El ciclo de lavado puede ser el normal, sólo aumenta la temperatura. Procurar usar prendas que admitan altas temperaturas, para que no se estropeen demasiado: ropa vaquera, prendas resistentes de algodón, blanco o de colores sólidos.
  5. Si la ropa es imposible lavarla en la lavadora (caso de trajes de vestir o prendas especiales), la puedes “cepillar” con una bayeta empapada en alcohol. Una vez hecho esto, saca la ropa a la terraza colgada de una percha. Si es posible, ponla un rato al sol y si no al menos déjala junto a la ventana para que se ventile bien.



Y si tienes perro

No te quedará más remedio que salir varias veces de casa, pero durante el paseo no te pares a charlar con nadie, ni dejes tampoco al perro relacionarse con otras personas o animales.

Al regresar hay que hacer lo siguiente:

  1. Los zapatos siempre se dejan en la entrada
  2. Desinféctate las manos con el alcohol de la mesita del recibidor.
  3. Límpiale al animal la patas (y si lo tiene largo, el rabo) con una toallita desechable empapada de alcohol o con un poco de agua y jabón, y sécale bien con un pañuelo de papel desechable.
  4. Si usas alcohol, revisa que no se le resequen demasiado las almohadillas, no sea que le salgan grietas. Lo puedes evitar poniéndole crema hidratante o un poquito de vaselina (que aunque se lo chupen, no es tóxica) una vez seco el alcohol.
  5. Después de limpiar al perro, ve directamente a lavarte las manos y la cara con agua y jabón y sécate con una servilleta de papel, que irá a la basura.

Recuerda desinfectar también el coche

El coche también hay que desinfectarlo cuando volvemos, pero no te preocupes porque es muy fácil. Usa una bayeta lavable o una toallita desechable mojada con alcohol de “como mínimo” 70º por el volante, la palanca de cambios, la manillas de puertas y ventanas… Pasa la bayeta por todas las superficies que tengan contacto con las manos.

Y sobre todo… Mantén la calma. Ya sabes cómo desinfectar la casa

Ten en cuenta (y no olvides), que si estás en casa guardando la cuarentena y no sales a la calle, no hace falta desinfectarlo todo cada día. Si tienes en casa algún enfermo o de alto riesgo, esta persona deberá mantenerse aislada en un dormitorio. Esta es la única estancia que es imprescindible limpiar, desinfectar y ventilar bien a diario. Mejor si lo haces con guantes y mascarilla, para evitar sustos.

Estas pautas en las que te explico cómo desinfectar la casa, son para quien se tiene que saltar la cuarentena de no salir porque no le queda más remedio por trabajo, a sacar al perro, o a una compra imprescindible. Si en tu casa de momento no tenéis necesidad real de salir, lo mejor es que os quedéis todos dentro. En ese caso, no hace falta desinfectarlo todo a diario. Con la limpieza habitual del polvo y quitar los churretes habituales del suelo es más que suficiente.

Si no te queda más remedio que ir al médico, puedes hacerlo así

Ya sabes que sólo debes acudir al médico hacerse por verdadera necesidad, y siempre llamando antes para pedir confirmación de horario. No pases más tiempo del necesario en el centro de salud. Si sólo necesitas recetas, lo mejor es que llames a tu médico y le preguntes cómo puedes conseguirlas sin tener que desplazarte.

A tu regreso, sigue los pasos siguientes junto a los recomendados en el apartado “Si te toca trabajar fuera de casa”: 

  • Entra directamente a darte una ducha y desvístete sin sacudir la ropa.
  • Desinfecta con lejía y alcohol el cuarto de baño completo al terminar de ducharte, incluida la superficie donde hayas dejado la ropa que te acabas de quitar.
  • Pon la ropa en la lavadora y
  • Lávate las manos con agua y jabón

Resumen de las recomendaciones para desinfectar bien la casa

Ya tienes claro el mejor modo de desinfectar tu casa a fondo, y la mejor forma de hacerlo, así que aquí te lo dejoresumido en sólo 6 puntos:

  1. Para desinfectar la casa, lo mejor es usar alcohol de mínimo 70º en superficies de contacto
  2. Limpiar el suelo con lejía en proporción de un vaso de lejía por cubo de agua fria, añadiendo al agua un poquito de jabón de platos.
  3. Deja los zapatos en la entrada, no pises con las suelas de la calle dentro de casa
  4. Limpia bien las patas de tu perro al entrar de su paseo.
  5. Lávate las manos con agua y jabón, y usa alcohol cuando lo necesites
  6. Mantén la calma y ten paciencia… todo pasa, esto también.

EDITO PARA AÑADIR enlace a un documento que ha publicado el Ministerio de Sanidad, con una lista de productos de uso autorizado para desinfectar. Aunque la mayoría son de uso exclusivo profesional, también hay alguna marca que se puede encontrar en el supermercado. Hay que prestar una atención especial al apartado “modo de empleo” recomendado, para que sean realmente efectivos.

Pincha aquí para ver el listado de desinfectantes aprobados por Sanidad.

Por cierto, si quieres hacer el jabón líquido a partir de una pastilla de jabón de tocador, aquí te explico cómo hacerlo.

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Abrazos,

Pepa Tabero