Las máquinas lavavajillas son un básico en la mayoría de nuestros hogares. Además de quitarnos el poco agradable trabajo de fregar a mano, resultan un gran ahorro de agua y energía. En esta entrada de hoy, te voy a explicar de dos formas muy sencillas, cómo limpiar el lavavajillas por dentro.
Lavar a mano la vajilla diaria de una familia de 4 personas, supone un gasto medio de aproximadamente unos 90 litros diarios (desayuno, almuerzo, cena…).
Una casa en la que se utiliza el lavavajillas a diario, se llena con el menaje que se ensucia a lo largo del día. Se programa después de recoger la cena. El programa ecológico es el que más tiempo dura, pero el que mayor ahorro energético y de agua tiene. En las máquinas modernas este programa realiza todo el proceso de lavado con únicamente unos 12 ó 15 litros de agua.
Es decir, lava todo lo que hay dentro, la vajilla de todo el día, con 12 litros de agua (dependiendo del modelo) . Con sólo ese agua se lavará toda la vajilla del día completo.
En el lavado normal, más rápido, el gasto de agua y energético aumenta, pero siempre queda muy por debajo del gasto que supone lavar a mano.
Cómo limpiar el lavavajillas por dentro. Mantenimiento básico.
1. Retira la suciedad más gruesa (trocitos de carne, granos de arroz o maíz…) con una servilleta de papel, pero no aclares los platos bajo el grifo. Los lavavajillas modernos regulan la cantidad de agua en función de la suciedad que detectan en los platos. Si aclaras todo, el sensor de suciedad lo detecta como “limpio” y podría incluso llegar a estropearse
2. La puerta siempre debe estar abierta. Aunque sea una pequeña rendija. Eso evita malos olores y la necesidad de utilizar ambientadores que los disimulen con más o menos eficacia. Dejando la puerta entreabierta, ayudamos a que se mantenga siempre seco. De ese modo evitamos la creación de moho interno en las aspas y los conductos internos.
3. Pasa de vez en cuando una bayeta humedecida en detergente de platos por la goma y el marco de la puerta. No olvides la goma de la parte de abajo de la puerta por dentro. Esa es una zona donde se suele acumular bastante porquería.
4. Desmonta y lava regularmente el filtro. Con un cepillo y un poco de detergente de platos. En el filtro es donde se acumula la suciedad y los restos de comida. Mantenerlo limpio es prioritario para evitar los malos olores por podredumbre de algún resto de comida.
5. Mantén siempre limpias las aspas. Se llenan de grasa que no vemos pero que dificulta el funcionamiento del lavaplatos, porque ¿cómo va a limpiar bien una máquina sucia? Hay modelos en los que las aspas se pueden desmontar para abrirlas por la mitad y limpiarlas cómodamente por dentro. En otros únicamente las podemos desmontar de la máquina. Las limpiaremos pulverizando desengrasante de Cocina por el agujero central. Se deja reposar unos minutos y se enjuagan con el grifo de agua caliente a presión. De este modo el agua caliente empuja hacia los agujeritos de las aspas la suciedad que tengan dentro. Si es necesario la retiramos con la ayuda de un palillo de dientes.
6. Limpia tambien los conductos internos. Las tuberías internas del lavavajillas también acumulan cal y grasa tras muchos lavados. Para mantenerlos siempre limpios, tenemos diferentes opciones que hay que realizar de forma periódica..
Método 1: Hay productos limpiamáquinas comerciales para lavavajillas
Vienen ya listos para usar una vez al mes y su uso es muy sencillo. Simplemente hay que seguir las instrucciones del envase: quitar el precinto, colocar en la zona de los platos boca abajo y programar un ciclo largo de lavado, con la maquina vacía.
Resultan una opción muy cómoda pero tienen el inconvenientes del precio, y de que son productos muy contaminantes para el medio ambiente.
Si te decantas por utilizar limpiamaquinas comerciales, mi consejo es que utilices siempre productos de calidad. Procura usar una buena marca, para asegurarte de que cumplen realmente lo que prometen. Los conductos internos son una parte que no se ve. No compres siempre los productos más baratos. Te puedes encontrar la sorpresa de se que provocó un atasco porque no limpiaron tanto como prometía el envase.
Hay veces que optamos por limpiadores de los más baratos. Si es tu caso, invierte en un buen limpiamaquinas de marca al menos una o dos veces al año. Sobre todo si compras detergentes económicos y para lavar utilizas programas a baja temperatura (como los ecológicos). Alargarás la vida de tu lavavajillas.
Método 2: Cómo limpiar el lavavajillas por dentro de modo ecológico, económico y muy efectivo:
El lavavajillas se puede mantener limpio por dentro de un modo ecológico, no contaminante y muy sencillo de realizar:
Vinagre una vez a la semana:
Programa un lavado largo a la máxima temperatura con el lavaplatos vacío, sin detergente y espera unos minutos. Cuando ya haya cogido toda el agua y esté funcionando, abre la puerta y vuelca un vaso lleno de vinagre en el interior. Vuelve a cerrar la puerta y deja que termine el ciclo. Una vez haya acabado de lavar (cuando ya no suene) puedes saltarte los pasos del secado. Simplemente dale al botón para desconectar el lavavajillas y deja la puerta abierta para que se seque por dentro de modo natural.
El vaso de vinagre ten en cuenta que no se debe poner directamente en el fondo antes de comenzar a lavar, porque hay aparatos que antes de coger agua vacían la que queda residual en los filtros, por lo que el vinagre que pongamos directamente en el fondo, se irá por el desagüe antes de empezar el ciclo de lavado.
Una vez al mes, vinagre (y algo más)
Coincidiendo con el día que vayas a hacer el ciclo con el vinagre, añade al cajetín del detergente dos cucharadas soperas de ácido cítrico en polvo. El ácido cítrico en polvo potenciará la labor del vinagre y le ayudará a desprender los restos de cal y grasa que hayan podido quedar acumulados.
El ácido cítrico en polvo es fácil de encontrar en cualquier droguería y muchos supermercado. No es un producto tóxico, aunque conviene usarlo con un mínimo de precaución.
Tendrás siempre el lavavajillas limpio.
Siguiendo estas pautas te garantizo un lavavajillas limpio y reluciente por dentro. Además de lavar mejor, se alargará la vida de la máquina.
El limpiador con oxígeno activo tiene multitud de utilidades porque el oxígeno es un gran desinfectante. El limpiador con oxígeno activo es también un excelente quitamanchas, neutralizador olores y además, en tejidos blancos, actúa como blanqueador.
Resulta imprescindible como eliminador de olores domésticos habituales como el del cubo de la basura o de las cortinas oliendo a comida. Muy práctico para refrescar por ejemplo esa chaqueta de vestir que te has puesto un par de veces durante un rato, pero no necesita pasar por la tintoreria: Pulveriza sin miedo, deja secar en una percha en la terraza o ante la ventana abierta (si mojaste el forro, ponla del revés). No hace falta que diga que “refrescar”, no es sustituir al lavado cuando lo necesite 😉
Es capaz incluso de eliminar el clásico “olor a gato” y el del pipí de perro. ¡Ojo!, porque no es un repelente, de modo que no evita que marquen con orina el territorio, pero quita de un modo muy eficaz el fuerte olor que queda cuando lo hacen (y que es lo que les incita a hacerlo siempre en el mismo lugar.
Estoy segura de que te tranquilizará saber que no tiene absolutamente ningún riesgo para los animales. Simplemente hay que limpiar la mancha, empapar bien la zona afectada con el limpiador con oxígeno activo y dejar secar al aire. Para asear sus zonas habituales como areneros, casetas, rascadores o camas resulta un gran aliado.
Vamos a necesitar
Prepararlo en casa es muy sencillo porque lleva pocos ingredientes y todos son muy fáciles de conseguir en cualquier supermercado:
Percarbonato de sodio
Agua caliente
Un bote con pulverizador
Opcional: unas gotas de detergente de fregar los platos a mano o una cucharadita de detergente de la lavadora.
El percarbonato se compra en cualquier supermercado. Es un polvo blanco que venden junto a los detergentes de la lavadora, como blanqueador y activador del detergente.
El agua debe estar caliente pero no hirviendo, para evitar accidentes por exceso de temperatura. Puedes utilizar un cazo y calentar el agua al fuego como hago yo en el vídeo, pero como sólo necesitamos un vaso, con calentarlo un minuto y medio en el microondas es suficiente.
El detergente o el jabón de platos es totalmente opcional. Dependiendo de si lo preparo para limpiar manchas o simplemente para desinfencar.
Si se lo añades, que sea muy poquita cantidad y recuerda que después hay que aclararlo con agua limpia o con un poco de limpiador con oxígeno activo, hecho sin jabón.
Cómo hacer nuestro propio limpiador con oxígeno activo
Realizarlo es muy sencillo: únicamente hay que disolver dos cucharadas de percarbonato en el agua caliente, pasar al pulverizador y utilizarlo para limpiar, desinfectar y desodorizar todo lo que necesitemos.
Se puede utilizar sin riesgos en cualquier color y cualquier tejido, porque no tiene el desagradable efecto de la lejía. El limpiador con oxígeno activo no decolora tejidos, por lo que no estropea la ropa de color ni en caso de que lo utilicemos para limpiar las tapicerías (aquí, como siempre, aplicamos el sentido de prudencia. Si nunca lo has usado antes, haz primero una prueba en un lugar poco visible.
Aviso muy importante
El limpiador con oxígeno activo, no se puede guardar. Una vez preparado, hay que usarlo de inmediato y desechar lo que sobre. Por eso es mejor hacer una cantidad pequeña, y si fuera necesario porque se nos acaba, se repite el proceso.
Esto es así porque el percarbonato, al contacto con el agua, libera el oxígeno y eso produce un efecto de efervescencia. Si lo guardas en un bote cerrado, el oxígeno libre hace que aumente la presión interna del bote y en un frasco abierto se estropea y ya no sirve.
Esto es algo que se ve muy bien en el vídeo que te muestro a continuación, donde tienes el proceso completo de cómo hacer tu propio limpiador con oxígeno activo y así evitas tener que comprarlo.
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Limpiar las tapicerías de casa es una tarea pesada y laboriosa pero que resulta imprescindible realizar de vez en cuando. Al menos conviene hacerlo dos veces al año: en primavera y en otoño.
Todos los tejidos acumulan polvo y ácaros, y aunque aspiremos a fondo y tengamos una buena aspiradora, hay que limpiarlos de manchas puntuales y de las marcas de uso.
Lo mejor para limpiar las tapicerías con facilidad, es adelantarse al futuro y comprar muebles desenfundables o tapizados en tejidos que se puedan lavar fácilmente siguiendo siempre las instrucciones de lavado de la etiqueta. De este modo, simplemente habrá que desenfundar, pretratar las manchas con el quitagrasa o quitamanchas que usemos de modo habitual para la colada y una vez limpio y seco, volverlo a colocar. A veces, dependiendo del fabricante, cuesta un poco volver a colocar las fundas, pero es cuestión de paciencia. Si pudiste quitarlas y seguiste las instrucciones de lavado, no habrán encogido tanto como para no poder volver a colocarlas.
Cómo limpiar la tapicería del sofá, silla o del coche.
Los muebles que no podamos desenfundar, los tendremos que limpiar a mano. Para ello, lo primero es aspirar o cepillar bien a fondo, para quitar todo el polvo acumulado.
Una vez bien aspirado, pon agua templada en una palangana. Añade un vaso de amoniaco con detergente. Con un paño humedecido y bien escurrido, frota la tela de arriba hacia abajo y deja secar al aire.
Una vez limpio y seco, revisa si tiene manchas. Si le ves alguna, utiliza un limpiador de tapicerías comercial, o prepara uno casero con oxígeno activo. Si usas el comercial, sigue al pie de la letra las instrucciones que marque el fabricante en la etiqueta.
Fabrica tu propio limpiador de tapicerías
Si optas por fabricarlo en casa, disuelve una cucharada sopera de percarbonato de sodio y una cucharadita de jabón de platos en un litro de agua tibia en una palangana. Humedece una esponja o un cepillo para telas y ve frotando las manchas, del exterior hacia en interior, para no extenderlas. Ten cuidado de no empapar demasiado, para que el relleno se moje lo menos posible. Una vez limpia la mancha, aclara el jabón con un paño mojado en agua limpia hasta que deje de salir espuma y deja secar al aire.
Si al secarse vieras que quedó algún cerco, tal vez sea porque no está bien aclarado y el agua llevaba un exceso de jabón. Si te ocurre, prepara un bote pulverizador con agua templada y una cucharada de percarbonato bien disuelto. Pulveriza para humedecer ligeramente toda la pieza de tela hasta unificar el color. Frota los límites visibles del cerco con un paño limpio, mojado y escurrido en el mismo limpiador y deja secar al aire.
Cuando termines, tira siempre el producto sobrante. El percarbonato va liberando oxígeno y al estar cerrado, podría llegar a explotar el bote.
Aquí os dejo un video que he preparado en el que os muestro cómo limpiar una silla de comedor.
Así de sencillo es limpiar las tapicerías en casa. ¿Y tú cómo lo haces? Cuéntamelo en los comentarios.
Recuperar el brillo de los suelos de mármol o terrazo es posible. El mármol, el terrazo o el granito son piedras naturales. Se usan mucho para suelos porque quedan muy bonitas, pero mantenerlas brillantes resulta complicado. El desgaste habitual y los limpiadores poco adecuados, hacen que pierdan el brillo y al final la única solución para dejarlos nuevos de nuevo, es volver a pulirlos.
Con los consejos que te voy a explicar aquí, podrás retrasar el llamar a un profesional y aunque aunque no sea un brillo acristalado, los suelos quedan preciosos con el brillo natural de la piedra.
Recuperar el brillo de los suelos de mármol o terrazo
Lo primero es fregar bien a fondo:
Pasa una mopa de gamuzas desechables , la escoba o la aspiradora, para quitar bien el polvo.
Con agua caliente y una fregona limpia, friega a fondo. Usa un fregasuelos con amoniaco para quitar bien la grasa y la suciedad que tenga incrustada en los poros y seca con la fregona bien escurrida. Deja secar al aire, sin pisar.
Una vez el suelo seco, tienes dos opciones:
Abrillantar con cera
Utilizar jabón casero o tipo lagarto para sacar el brillo natural de la piedra.
Si usas cera
La cera de suelos de piedra es diferente a la que se usa para proteger los muebles o los suelos de tarima de madera y se puede aplicar con una máquina de pulir doméstica, o sin ella.
Lo primero es sellar el suelo con la cera sin diluir y una fregona de tiras nueva o una esponja. Pon el producto en un cubo, y reparte de modo uniforme por todo el suelo, cuidando de no pisarlo. Una vez perfectamente seco, pule bien con una mopa. Si quieres más brillo puedes repetir el proceso una vez pulido.
Para mantenerlo brillante usa siempre una mopa o una escoba muy suave. Cuando limpies, pon un tapón de cera de suelos en medio cubo de agua y friega el suelo siempre con esto. Si no quieres hacer el proceso de sellado, comienza fregando directamente añadiendo el tapón de cera al cubo. Este proceso, más lento, será muy similar al uso del jabón natural.
Ten en cuenta que los fregasuelos normales contienen detergentes que retiran la capa fina de cera que irá quedando en el suelo tras los sucesivos fregados. Lo mejor es olvidarlos y usar sólo la cera disuelta en el agua para limpiar.
Si tienes animales o niños que gatean y necesitas tener el suelo siempre desinfectado, friega con un detergente neutro especial para mármol y al menos una vez a la semana, pon dos tapones de cera en un cubo de agua limpia y limpia con ello. Puedes hacerlo después de limpiar con el detergente neutro, cuando se seque el suelo.
Si usas jabón natural
Derrite dos cucharadas de jabón rallado en un vaso de agua muy caliente (puedes calentar el agua en el microondas) y añádelo a medio cubo de agua caliente. Utiliza jabón natural, idealmente el casero que se hace con aceite (aquí te enseño cómo hacerlo), pero también da muy buen resultado el que compramos en el supermercado tipo lagarto, en pastillas o en bolsas en escamas.
Es un jabón que limpia perfectamente el suelo sin necesidad de añadir ningún otro tipo de detergente, por lo que puedes ahorrarte el paso de usar un fregasuelos específico aunque tengas mascotas o niños pequeños. Si quieres desinfectar, una vez a la semana pasa la fregona con un detergente con bioalcohol. No uses lejía, amoniaco ni otros tipos de fregasuelos.
El jabón natural ayuda a recuperar el brillo de los suelos de mármol o terrazo si se usa como único limpiador. Esto donde primero se nota es las partes que tengamos más desgastadas. Al principio aparece el brillo como a rodales. No te preocupes si ves que sucede, porque parece que le salen unas manchas de brillo. Al suelo, antes completamente mate, le notarás zonas de brillos con diferente intensidad.
Esto es las primeras veces, mientras la piedra va cogiendo poco a poco el jabón. En unos pocos fregados el brillo del suelo se va unificando hasta que desaparecen las marcas y brilla todo por igual.
Una mopa de microfibra
Una mopa de paños lavables de microfibra se convierte en nuestra gran aliada a la hora de pulir el suelo y potenciar el brillo obtenido con la cera o el jabón. Si no quieres comprar una nueva mopa, venden fundas específicas de tela que se les adaptan muy bien a las desechables. Se lavan en la lavadora (SIN suavizante).
Hay abrillantadores específicos que se pulverizan en las mopas lavables y hacen que salga mucho brillo al suelo, pero también hacen que pueda resbalar. Si limpias con jabón no los uses, porque pueden salir manchas. Aparecen unas zonas más brillantes que otras en función de la cantidad de abrillantador que les llegue con la mopa. Con la cera no se nota tanto, pero puede hacer que el suelo resbale.
Y ya está. Esto es todo lo que tienes que hacer para recuperar el brillo de tus suelos de mármol o terrazo estropeados de un modo sencillo. Sin necesidad de comprar productos especiales o de llamar a un abrillantador profesional . Aunque el brillo conseguido no es como el de un acristalado profesional a máquina, te garantizo que vas a tener los suelos con un brillo natural muy bonito.
Una vez el jabón de Castilla está hecho y curado, llegó el momento de transformarlo de sólido a líquido, para poder usarlo con mayor comodidad.
Para hacer jabón líquido casero hay varias recetas. Hay quien lo hace con una receta en la que queda directamente líquido. Yo prefiero hacerlo en dos pasos por un motivo muy simple: es muchísimo más práctico guardar en un armario varios tacos de jabón duro y seco, que un barril lleno de gel.
Pasar las pastillas duras a jabón líquido es un proceso muy sencillo. Como vais a comprobar, se hace en un momento. No merece la pena tener cubos y cubos de jabón líquido casero acumulados en casa.
Si la botella en la que lo vas a guardar es de gel de baño de un litro, sólo necesitas hacer ese litro de jabón líquido. Si reciclas una botella de detergente líquido de 2 litros, prepara sólo eso. Cuando se acabe, como tienes las pastillas guardadas, pues haces más. No hace falta acumular. Acostúmbrate a liberar espacio siempre que puedas.
También está la cuestión de que para terminar el proceso de saponificacion y neutralización de la soda cáustica necesitamos (como mínimo) un mes de reposo del jabón. Si lo hacemos directamente líquido no le estamos dando la oportunidad de que este proceso ocurra.
En fin, que yo veo que es mucho más práctico guardarlo en tacos y preparar el líquido según nos vaya haciéndo falta. Aquí os voy a explicar cómo lo hago.
Proceso para hacer jabón líquido casero
Lo primero que hay que hacer es lavar la pastilla del polvillo blanco que le pueda haber salido al estar guardada. Seca bien con un paño. Después, con un rallador del tipo de los de queso, ralla en función de la cantidad de jabón líquido que necesites preparar.
Para que quede con una buena textura de gel, Las proporciones son de 1 litro de agua y 100 gramos de jabón rallado.
Si quieres menos cantidad, por ejemplo para ponerlo en un dosificador en el lavabo y usarlo como jabón de manos, pon 20 gramos de jabón y 200 de agua.
Pon el agua a calentar en un cazo. Cuando comience a hervir añade el polvo de jabón. Baja un poco el fuego para que hierva suave y remueve con una paleta de madera hasta que se derrita y cambie a un color dorado nacarado. No agites con mucha energía para que no haga mucha espuma.
Unos minutos hirviendo son suficientes. Se hace muy rápido.
Cuando veas que ya tiene el agua un color dorado aparta y deja enfriar. Estará muy líquido, parece agua, pero al enfriarse se espesa.
Notarás que se ha vuelto completamente transparente. Esto es porque es un jabón que tiene mucha glicerina (por eso resulta ideal para la piel) .
Según se va enfriando se va espesando y poniendo translúcido, aunque ya sin perder el tono dorado.
Cuando esté completamente frío la textura debe tener un espesor muy parecido a los geles comerciales. Cuando eso ocurra, habrá llegado el momento de pasarlo a un dosificador si lo vas a usar para higiene corporal, o a una botella grande si lo vas a usar como detergente para la lavadora o el suelo.
Al enfriarse pueden pasar tres cosas:
Que haya quedado ideal para tu gusto, de modo que ya lo pasamos a su recipiente definitivo para empezar a usarlo.
Que la textura haya quedado cuajada y sea parecida a una gelatina en lugar de quedar fluida y espesa. Esto es porque ha hervido con el fuego muy alto y se ha evaporado demasiada agua o porque echaste demasiado jabón rallado. Se soluciona muy fácil, volviendo a calentar y añadiendo un poco (muy poco) más de agua, removiendo para que quede bien integrada.
Que haya quedado demasiado líquido y no acabe de espesar: esto es porque o bien ha hervido poco, o porque tenía menos jabón del necesario. Se arregla volviendo a calentar y dejando hervir un rato, o añadiendo un poco (muy poco) más de jabón. Yo te aconsejo dejar hervir un ratito más y que se evapore el agua.
En caso de que parezca que ha quedado muy líquido, conviene esperar a que se enfríe por completo antes de solucionarlo, para asegurarnos de que realmente está muy líquido y no va a espesar más. Lo ideal es dejarlo tapado y esperar de un día para otro.
Usos del jabón líquido casero
No lleva ningún tipo de aditivo y al ser un jabón líquido natural, no huele apenas. El aroma, muy suave, es simplemente “a jabón”. Otra cosa que también notarás es que hace muy poca espuma.
Para la higiene diaria
Como estamos acostumbrados a que los jabones y geles comerciales que usamos para la higiene diaria huelan mucho y hagan mucha espuma, podría dar la sensación de que limpia menos, pero no es así. De hecho si lo usas para lavarte las manos, notarás que a pesar de su poca espuma, las manos quedan muy limpias y sobre todo muy suaves. Esto es por la glicerina natural que tiene.
De cualquier modo la cantidad de espuma también está directamente influida por la dureza de la agua que usemos para hacer el jabón o lavarnos las manos. A más dureza, menos espuma.
Para la lavadora o los suelos.
El que sea un jabón que no tenga apenas espuma en este caso es una ventaja.
Enlacolada lo ponemos directamente en las manchas antes de lavar. Con la mano o una cuchara, frota un poco para que se impregne bien en el tejido que tiene la mancha. Para la colada normal se pone directamente en el tambor con un dosificador cualquiera de detergente o en un vasito de plástico resistente.
El suelo y demás superficies lavables se limpian disolviendo una cucharada de nuestro jabón líquido casero en un cubo de agua caliente. Lo que sería el equivalente a un tapón de botella, tal como hacemos con cualquier otro limpiador comprado. De este modo no hace falta aclarar después y usándolo como único limpiador, saca un brillo muy bonito a los suelos de piedra natural como el mármol.
Y eso es todo. Y así de sencillo es hacer jabón líquido casero a partir de un taco de jabón que tengamos en casa. Ya sea hecho por nosotros o regalado, seguro que en formato líquido te resulta mucho más sencillo de utilizar. Aquí os dejo un video que he hecho explicando todo el proceso. Es muy cortito y rápido de ver. Espero que os guste.
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En esta ocasión os explico cómo limpiar la pantalla LED, LCD o Plasma, tan habituales en casi cualquier tipo de dispositivo: tv, portátil, móvil, tablet, smartwatch… Este consejo sirve tanto para pantallas táctiles como las que no lo son.
Para limpiar la pantalla led, lcd o plasma no se puede utilizar cualquier producto. Son superficies delicadas que requieren cuidados específicos si queremos disfrutar mucho tiempo de la calidad de imagen que nos ofrecen.
¿Por que requieren un cuidado especial?
Al contrario que los televisores antiguos, las pantallas planas de led o plasma no son de cristal. Además de llevar una serie de filtros para evitar los brillos, una limpieza descuidada o demasiado enérgica (presión excesiva o rápida) podría estropearlas dando lugar a que aparezcan puntos negros (los tan molestos “píxeles muertos”) o sombras en la imagen.
¿Cómo limpiar la pantalla led, lcd o de plasma?
Lo primero que hay que hacer para mantenerlas como el primer día, es procurar tocarlas con las manos lo menos posible, de éste modo únicamente habrá que quitarles el polvo pasando suavemente un paño seco y que no suelte pelusa.
Importante:
Para quitar el polvo no sirven los plumeros o las gamuzas desechables, porque acumulan electricidad estática y puede estropear los circuitos internos. Lo mejor para limpiar pantallas planas es emplear un paño de algodón muy suave o uno de microfibra especial para limpiar pantallas y lentes. Debe estar siempre muy limpio y sólo lo usaremos para esto.
Las marcas de dedos se quitan de la siguiente manera:
Lo primero es limpiar la pantalla de polvo como explico en el punto anterior.
Una vez hecho esto, se humedece ligeramente el paño con un par de pulverizaciones de líquido especial para limpiar pantallas y se limpia con eso (pincha este enlace para ver uno de ejemplo). Sin frotar fuerte, con movimientos suaves en círculo. Si no sale a la primera se repite las veces que haga falta con el paño humedecido (normalmente hay que dar dos o tres pasadas)
Nunca pulverizar directamente la pantalla porque aparte de que la humedad puede colarse por alguna rendija y estropear el aparato. Si se secan las gotitas directamente en la superficie pueden salir manchas muy complicadas de quitar después.
El paño por supuesto no debe gotear. Si no tenemos líquido específico para limpiar pantallas podemos hacer un apaño casero. Humedece el paño con agua destilada, escurre muy bien para que no gotee y limpia con suavidad.
¿Podemos usar algún producto químico?
El único producto químico que podemos usar para limpiar pantallas (aparte del limpiador específico), es el alcohol isopropílico. Es un tipo de alcohol que cuando se evapora se seca sin dejar ningún tipo de humedad ni residuos en las piezas. Por supuesto que si lo usas tiene que ser puro, pulverizado sobre el paño. No se diluye con agua ni con ningún otro producto. Para comprarlo lo más sencillo es ir a una droguería de las de toda la vida o pedirlo por internet, por ejemplo aquí. El precio es muy variable según el comercio y hay que revisar la etiqueta para comprobar que sea alcohol isopropílico y no otro producto que no sea lo que necesitamos.
Sólo me queda recalcar una cosa: Para limpiar la pantalla led u otra pantalla de este tipo NUNCA se debe utilizar limpiacristales normales. Nada de disolventes, amoniaco o vinagre... Tampoco sirven los limpiadores de muebles de madera ni los multiusos. Cualquiera de estos productos podría estropear los filtros antireflejo de nuestra pantalla.
Y esto es todo. Espero que te sirva el consejo de hoy.
Si te quedó alguna duda o quieres contarme tu opinión o explicarme cómo lo haces tú, déjame un comentario.
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