¿Hicisteis ayer los deberes? ¿Ya están las planillas impresas? ¿A alguien le falta el libro? Qué yo ya no vuelvo a explicar las cosas, que ya está impreso, bien explicadito y al alcance de tó quisqui ???
La que todavía no tenga el libro, que lo busque en Amazon, en el corte ingles, en la casa del libro, en fnac, o en la librería de abajo de su casa, que también lo tienen (y si no, lo encargas y te lo traen)
En mi casa la receta de huevos fritos con cebolla es una receta de toda la vida, pero resulta que el otro día compartí en el grupo de Facebook la foto de la sartén, y me llevé la sorpresa de que había mucha gente que no la conocía. Bien, pues eso se va a solucionar ahora mismo porque aquí está la receta.
La foto es de una sartén grande porque el día que hice la foto iba con prisa y unifiqué para sacar varios platos, pero lo habitual es hacerlo en sartenes de tamaño individual.
Receta de huevos frito con cebolla
INGREDIENTES:
– aceite para freír (en mi caso siempre Oliva v.e.)
– cebollas (varias)
– huevos (uno o dos por persona, lo que os vayáis a comer)
– sal
PREPARACIÓN:
Se pone aceite suficiente en la sartén para freír la cebolla picada. La cantidad de cebolla, pues es la necesaria para que una vez reducida quede abundante, porque los huevos irán en el centro quedando en el plato similar a como si fuese un nido.
Una vez caliente el aceite, se fríe la cebolla a nuestro gusto. Yo la hago a fuego bajo y me gusta taparla, para que quede un poco confitada. ¡Me encanta!
Cuando vemos que está ya la cebolla poniéndose dorada, es señal de que está lista para añadirle los huevos. Con la paleta de madera, hacemos un hueco en el centro de la sartén y volcamos la taza donde hemos cascado los huevos. Removemos un poco para que parte de la cebolla quede integrada en la clara, pero no tanto como para partir la yema, que no debería cuajarse.
Tapamos un momento para que cuaje la clara más rápido y cuando veamos los huevos ya listos, se aparta.
A la hora de emplatar, lo mejor es utilizar una espumadera para que chorree el exceso de aceite. Se le añade la sal al huevo y listo para mojar pan.
Está de rechupete.
Bueno, pues hasta aquí llegó la receta de huevos fritos con cebolla. Espero que os guste mucho y vuestros comentarios ¿conocíais el plato? ¿Lo hacéis igual, lo hacéis con algo diferente…?
Si es la primera vez que lo preparáis… ¿Qué os pareció? ¿Os gustó?
Besos, abrazos… y ya sabéis, suscribíos al blog para no perderos las novedades.
Hoy os traigo una fantástica receta de gominolas caseras para la Thermomix. “Tengo una merienda el miércoles en el cole y ya les he dicho que voy a llevar una tarta de esas ricas que tú haces”
Así, de sopetón, sin anestesia ni nada me lo soltó mi polvorilla el lunes… Y a mí no se me hundió el mundo porque ya estoy acostumbrada, pero eso de llevar una tarta a una merienda infantil sin estar yo vigilando, pues siempre me ha parecido muy pringoso a no ser que sea un bizcocho, pero claro, un bizcocho no es “La Tarta” así con mayúsculas, que mis polvorillas esperan que prepare para lucirse en plena reunión con los amiguetes…
Por suerte me acordé que hacia ya tiempo que tenía por la despensa unos sobres de gelatina sin abrir y vi el cielo abierto, porque además de ahorrarme la tarta y el pringue consiguiente, despejaría un poco la despensa y a mi polvorilla se le olvidaría el antojo de “La Tarta”
Total, que le hice gominas caseras, que son fáciles de hacer, quedan muy ricas y bien presentadas en una caja de bombones de esas que tengo estorbando por el armario a la espera de una ocasión especial, lucen la mar de resultas. Y aquí os dejo la receta de gominolas caseras para la Thermomix.
Receta de gominolas caseras para la Thermomix
Para hacerlas las gominolas necesitaremos:
1 sobre de gelatina neutra en polvo (yo no tenía y puse 4 hojas a hidratar en un cuenco con agua)
200 gr de agua
300 gr de azúcar
2 sobres de gelatina del sabor que queramos
Aceite de cocina para el molde (dicen que el de girasol no da sabor, pero yo siempre lo hago con el de oliva, que es el que tomamos en casa y no he notado sabores raros.
Azúcar glassé para decorar.
Papelillos de trufa para presentarlas con estilo.
Preparación en thermomix:
Ponemos el agua, el azúcar y las hojas de gelatina escurridas con la mano en el vaso.
Programamos 5 minutos, 100º velocidad 2, para mezclar todo bien y disolver el azúcar y las hojas de gelatina en el agua caliente.
Cuando pare, añadimos los dos sobres de gelatina del sabor que sea y mezclamos 10 segundos a velocidad 4.
Para terminar, programamos 5 minutos, 100º a velocidad 2.
Mientras termina, con una brocha de silicona aceitamos los moldes para que no se pegue la gelatina al enfriarse y se desmolden fácilmente.
Una vez acabado de cocer, se vuelca en los moldes la mezcla. Vemos que tiene espuma que queda arriba del molde, pero al desmoldar hará de base de la gominola.
Hay a quién no le gusta y se la quita con el canto de una cuchara cuando se empieza a enfriar (es muy pegajosa y se pega rápidamente en cuando la tocas con la cuchara fría) pero a mí me gusta mucho la textura esponjosa que tiene al solidificarse y el efecto visual del contraste de color, y más todavía, desde que alguna vez me preguntan “como hago para pegar a las gominolas la parte blanca”
Hay que dejarla enfriar a temperatura ambiente primero, y cuando esté cuajado en la nevera al menos 2 ó 3 horas.
Desmoldar, si hemos aceitado bien los moldes, es muy fácil. Basta ponerlos bocaabajo y separar con cuidado el borde. Una vez despegados los bordes, la gominola caerá prácticamente sola al cuenco en el que habremos puesto el azúcar glassé para rebozarlas bien. Rebozamos y sacudimos el exceso con un colador pero no quitamos demasiado. Conviene que queden algo blanquecinas, porque el azúcar glassé absorberá siempre algo de la humedad de la gelatina y si la capa que envuelve la gominola resulta demasiado fina volverá a ponerse pegajosa de nuevo rápidamente.
Hay quién las reboza en azúcar normal. A mí no me gusta hacer eso, porque morder los cristalitos a la vez que la gomita no me resulta agradable y además satura la boca de sabor a dulce y dejamos de distinguir el sabor de la gominola.
El azúcar glassé ayuda a que no queden pegajosas, apenas varía el sabor mismo de la gominola y deja un aspecto empolvado que a al menos a mí, una vez colocado en los papelillos y en el estuche de bombones, me parece un acabado muy fino.
Y eso es todo. Si te gustó la receta de gominolas caseras para la Thermomix, espero tus comentarios cuando las hagas y te recuerdo que te puedes suscribir al blog para no perderte nada.
A puñados, con la báscula, midiendo el paquete “a ojo”…. Calcular o medir una ración de espaguetis o tallarines adecuada según el número de comensales, puede ser toda una ciencia que hay que saber dominar, para no pasarnos (y acabar tirando) o quedarnos cortos.
Yo, en realidad, creo que con el tema del cálculo de las raciones de la pasta en general, es un poco como calcular la ración adecuada de arroz por persona… La costumbre marca que el plato siempre se sirve a rebosar, y yo creo que muchas veces se sirve así porque “ya que está hecho, se llena el plato y que se harten”
¿Y la mala impresión que da ir a un restaurante italiano y que te pongan el plato de espaguetis escasito, sin colmar, sin “montañita” ?
Para ayudarnos en el cálculo, podemos encontrar en el mercado reglas de medida, que habitualmente consisten en una barra ancha y plana, con una serie de orificios por los que colará la ración ideal de espaguetis según el número de comensales, y son muy prácticas para calcular, pero hay que comprarlas, y valen dinero. No demasiado, pero no son gratis.
Y aquí es donde se pone interesante la entradilla de hoy, porque para medir la ración perfecta de pasta… ¡No hace falta comprar absolutamente nada!
¿Os habéis fijado en la foto de arriba? Simplemente cortando el gollete de una botella de refresco de 2 litros, tenemos la medida exacta para un buen plato de espaguetis/tallarines, sólo hay que medir el puñado que cabe por la boca, y esa es la ración por persona. Una forma estupenda de reutilizar aunque sea una pequeña parte de la botella.
Aquí os dejo el video con el tutorial que he hecho para que lo veáis mejor.
De la mano de Dunia y con fotos de María, hoy traigo una receta que una vez vistas las fotos, no necesita presentación: la receta de pollo frito estilo KFC (Kentucky Fried Chicken), hecho con receta del cocinero inglés Jamie Oliver. La verdad es que las imágenes hablan por sí solas.
Receta de pollo frito estilo KFC (Kentucky Fried Chicken) de Jamie Oliver
Ingredientes para 1 pollo o 4 cuartos traseros
1 pollo cortado a trozos pequeños (octavos, o al gusto)
284 ml buttermilk (suero de leche)
1 guindilla fresca, sin semillas y cortada fina
1 cucharadita de tomillo seco
1 diente de ajo grande, o dos pequeños, rallado o picado fino
zumo de un limón
1 litro de aceite vegetal (girasol, oliva suave…)
300 gramos de harina
sal y pimienta
1 cucharada pimentón ahumado (o normal, o picante, al gusto)
pimienta de cayena (viene en las especias en bote, un polvo rojo, es guindilla roja molida)
Preparación
Poner el buttermilk en un bol grande, añadir la guindilla fresca picada, tomillo, ajo picado, zumo de limón y un buen pellizco de sal y pimienta de cayena. La parte picante, a quien no guste, se la puede saltar. Añadir el pollo, si puede ser abierto hasta el hueso para que penetre más la marinada. Dejar un par de horas tapado con film transparente en la nevera, o mejor toda la noche.
Poner el aceite a calentar (temperatura ideal 180ºC o hasta que un diente de ajo o un trozo de patata suba a la superficie y esté doradito)
Mezclar en un plato grande la harina con sal, pimienta y el pimentón. Poner los trozos de pollo en la harina, sacudir exceso de harina, pasar por el buttermilk (también en un bol hondo o donde os sea más facil), y de nuevo en la mezcla de harina para crear dos capas (eso hará que esté dorado y delicioso). Cocinar unos 15-20 minutos (o según los trozos, eso cada uno que vaya viendo), ir girando en la freidora, sartén, etc, para que se dore por todos los lados.
Una vez el pollo esté hecho, escurrir en papel de cocina. Acompañar de cualquier ensalada (para hacer un poco de balance saludable jeje). La idea de Oliver es poner pepino, cebolla morada, tomate y albahaca fresca, aliñados al gusto.
Versión de María, en tortilla mexicana, con lechuga, tomate, bacon plancha y diversas salsas al gusto de toda la familia: una con queso chedar, otra con barbacoa y otra con guacamole.
Buen provecho. Espero que te haya gustado la receta del pollo frito estilo KFC.
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Aquí traigo la tarta que hice reciclando una tableta de turrón que encontré olvidada en un rincón de la despensa… Allí llevaba la pobre solita desde Navidad, y como mi madre me insistió siempre mucho en que la comida no se tira, y además el domingo fue el cumpleaños de uno de mis hijos y le debía la tarta, pues ahí me lancé esta mañana a cumplir con el pobre mío, que tiene más paciencia que un santo y asumido que su madre es un desastre con patas que algunas veces abarca más de lo que puede apretar 😀
La receta, pues la más básica del mundo mundial. Las cantidades, para un molde como el de la foto, desmontable de 18cm 😀
INGREDIENTES:
– Una tableta de turrón olvidada en un rincón, triturada en 5-7-9 hasta convertirla en harina y reservar. Si no tienes thermomix, en la picadora, con la batidora o con lo que sea que tritures las cosas duras… A unas malas, incluso el molinillo de café sirve (aunque no quepa la tableta entera, pero es cuestión de ir troceando y poco a poco 🙂 )
– Media tira de galletas (tostarrica, que eran las que tenía en casa) triturada con una nuez de mantequilla salada.
– Medio litro de leche
– Dos sobres de cuajada
PARA EMPLATAR:
– Un mini brik de 200 de nata para montar
– Cucharada y media sopera de azúcar
– Miel
PREPARACIÓN:
Se cubre la base de un molde desmontable apretando bien la mezcla de galleta y mantequilla para hacer la base y se mete al horno a 200º sin precalentar ni nada, el tiempo que tardemos en preparar la crema del relleno (programas 20 minutos y sacas cuando termines de hacer la crema)
Sin limpiar ni nada el vaso de la tmx, yo puse el medio litro de leche, los dos sobres de cuajada y el turrón molido, 8 minutos, 100º vel. 5.
Si no tienes thermomix, pues pones todo en un cazo, y según se calienta en la candela, lo vas batiendo con unas varillas según las instrucciones del paquete de cuajada.
Cuando termine la tmx o se vea ya la crema cuajada en el cazo, sacas la base del horno (y lo apagas), vuelcas la crema y a la nevera. Y ya está.
Ha salido buenísima, muy fácil de desmoldar y pasar a un plato bonito para lucir en la mesa.
Del emplatado no tengo foto. Lo cierto es que no me ha dado tiempo a hacerla, porque en cuanto la puse en la mesa, literalmente voló en las manos de mis hijos, pero la acompañé de nata dulce semimontada, semicongelada, porque la metí un ratito al congelador mientras almorzábamos, para que estuviese cremosa y muy fría, y para adornar un poco y dar un toque uniformador de color, decoré con unos hilos de miel sobre la nata y el trozo de pastel… Qué decir… A pesar de que dudaba de que con tanta sencillez en la decoración a los niños les gustase, ha sido todo un éxito 😀
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