Cómo arreglar las juntas de las baldosas del patio – rejuntar un suelo

Hoy te voy a explicar cómo arreglar las juntas de las baldosas de la terraza, el patio o incluso de dentro de casa. Puede parecer complicado, pero rejuntar un suelo, cuando se trata de pocas baldosas, es muy sencillo de hacer y no es necesario llamar a un albañil. Con este tutorial te enseño cómo hacerlo.

Cómo arreglar las juntas de las baldosas

Para rejuntar el suelo vamos a necesitar:

  • pasta de juntas para baldosas o mortero de rejuntado
  • agua para hacer la mezcla
  • un cubo
  • un palo para remover
  • una llana de goma o un haragán (pulsa encima del nombre para verlos)
  • una esponja suave (sirve un estropajo viejo)
  • Una espátula o un destornillador
  • una brocha o un cepillo suave
  • líquido quitacemento, limpiajuntas o aguafuerte



Cómo se hace:

A continuación te lo explico todo, pero si te quedan dudas, al final de la entrada te dejo un video explicativo hecho por mi con todo el proceso. ¡ Verás qué sencillo y qué pocos medios necesitas !

Lo primero para reparar las juntas de las baldosas, es limpiar bien el suelo, y con la ayuda de la espátula o el destornillador, quitar toda la pasta vieja y la suciedad, que haya entre las baldosas.

Si las baldosas están muy juntas y el espacio entre ellas es muy fino, nos podemos ayudar con el líquido quitacemento o aguafuerte.

Hay que echar el líquido sobre la junta vieja y dejarlo reposar según las instrucciones. De este modo la deshace y luego sólo hay que fregar el suelo para aclararlo y dejar secar. Es muy práctico. El líquido limpiajuntas hace la misma función, sólo que hay que dejarlo actuar un poco más de tiempo, al estar más diluido.

Hay que tener en cuenta el tipo de baldosa. Si es delicada, como las piedras naturales o el barro cocido, este tipo de desincrustantes las estropean. Para gres o azulejos no debería haber problemas (Antes de lanzarte, haz siempre una prueba en un sitio no visible. Así nos ahorrarmos disgustos)

Una vez bien limpia la junta entre las baldosas que queremos reparar, es el momento de hacer la pasta de rejuntado si no la compramos ya hecha.

Cómo y dónde comprar las cosas

La pasta o el mortero lo venden en cualquier almacén de bricolaje y suelen ser productos baratos. A la hora de optar por pasta ya hecha o mortero para preparar con agua, necesitas únicamente fijarte en dos cosas importantes:

  1. El color, que sea el mismo que lleva el resto del suelo.

  2. El grosor de las juntas para la que está fabricada. Para eso, mide la distancia entre tus baldosas. Así ya sabes cuál es el rango de anchura que debes buscar.

    Si las baldosas están muy juntas, es muy cómoda la pasta que ya viene hecha. En cambio, si están separadas, es más práctico el mortero.

    En caso de duda de qué llevar, pregúntale al dependiente (parece algo obvio pero muchas veces no lo hacemos 😉 )

Haz la mezcla en un cubo siguiendo las instrucciones del envase de la pasta de rejuntado y rellena entre las baldosas.


Para extender la pasta ya hecha, verás que en lugar de una llana de goma cuadrada yo uso un haragán de los de secar el suelo. Da igual usar uno que otro. Lo importante es que te resulte cómodo para extender la pasta y quede la junta bien rellena.

 

A partir de aquí, lo mejor es que visualices el vídeo que he preparado. Está totalmente subtitulado y tiene carteles explicativos, para que no haya dudas de ningún tipo.

Se ve muy claro cómo lo hago y el resultado final verás que es totalmente profesional.

 

Cómo arreglar las juntas de las baldosas – vídeo

 

 

Y hasta aquí el tutorial de hoy en el que te enseño cómo arreglar las juntas de las baldosas del suelo del patio. Espero que te sirva mi explicación de cómo reparar el suelo, y de paso te ayude a ahorrar, al aprender a hacer nosotros mismos estas pequeñas reparaciones de mantenimiento.

Lee también mi entrada (con vídeo de todo el proceso),  dónde te enseño de un modo muy fácil a hacer jabón casero: cómo hacer jabón casero.

Y esta otra donde aprenderás a fabricar tú mismo de forma muy sencilla un limpiador multiusos estupendo: cómo hacer y usos del TripleA

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Si tienes cualquier duda al respecto o te gustó y me lo quieres contar, déjame un comentario.

Saludos.

Pepa tabero.

 

Hacer jabón líquido, gel de baño con una pastilla de jabón

Hoy te voy a enseñar a hacer jabón líquido y gel de baño con una pastilla de jabón comprado. Es una forma estupenda de gastar todas esas pastillas que tenemos dando olor en los armarios y cajones de la ropa. Que no usamos porque nos resulta más práctico el formato líquido.

Cómo hacer jabón líquido y gel de baño con una pastilla de jabón de tocador

Lo primero que hay que hacer es lavar la pastilla del polvillo que le pueda haber salido al estar guardada. Seca bien con un paño. Después, con un rallador del tipo de los de queso, ralla en función de la cantidad de jabón líquido que necesites preparar.



Seguramente si lleva muchos años guardada, esté reseca y huela muy poco. a veces incluso se partirá por la mitad al rallarla. No pasa nada, sólo procura no respirar el polvo que salga, porque podría irritarte un poco. Si tienes, usa una mascarilla. Si no, ponte un paño de algodón tapando la boda y la nariz, o al menos aleja la cara del rallador.

Para que quede con una buena textura de gel, Las proporciones son de 1 litro de agua y 40 gramos de jabón rallado.

Si quieres menos cantidad, por ejemplo para ponerlo en un bote de gel de baño mediano, pon 20 gramos de jabón y 500 de agua. Para un dosificador pequeño de 250ml para el lavabo necesitarás sólo 10g de jabón rallado y 250 de agua.

Haz el cálculo partiendo del tamaño del envase en el que lo vayas a utilizar.

Pon el agua a calentar en un cazo. Cuando comience a hervir añade el polvo de jabón rallado. Baja un poco el fuego para que hierva suave y remueve con una paleta de madera hasta que se disuelva. No agites con fuerza para que no haga mucha espuma. Simplemente necesita disolverse en el agua.

Unos minutos son suficientes. Se hace muy rápido.

Cuando veas que está totalmente disuelto y sin grumos, aparta y deja enfriar. Estará muy líquido, parece agua, pero al enfriarse se espesa.



Notarás que el agua se ha vuelto transparente. Sólo tiene un poco el color de la pastilla de jabón.

Déjalo enfriar en el mismo cazo o pásalo a otro recipiente. Según se enfría, se va espesando y volviendo opaco y adquiriendo una textura gelatinosa.

Parece blandiblu (slime): es normal

Cuando esté completamente frío la textura debe tener un espesor muy parecido al blandiblu (slime) . Cuando eso ocurra estará listo.

Antes de pasarlo al envase definitivo hay que romper esa textura de gelatina. Yo uso unos palillos chinos para batir el jabón. Una vez vuelto a su estado líquido ya podemos envasar y comenzar a utilizar nuestro nuevo jabón de manos o gel de baño.

Te dejo el vídeo con el proceso completo:

¿Quieres aprender a hacer pastillas de un jabón de pueblo totalmente casero con solo tres ingredientes?, visita esta  entrada.

Para hacer el jabón líquido a partir de una pastilla de jabón casero natural, aquí te explico el procedimiento.

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Abrazos.

Pepa Tabero.

Molinillo de café de muelas o cómo conseguir auténtico sabor a café

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No os lo había contado, pero los Reyes me trajeron un molinillo de café de muelas. Hace mucho que tenía ganas de uno, y poder así dejar de comprar café molido para mi cafetera exprés.

molinillo de café de muelas

Podria haber comprado uno corriente, de los clásicos eléctricos de cuchillas de los que hay en cualquier tienda de electrodomésticos, pero teniendo la Thermomix, que muele tan divinamente, me parecía un gasto en un aparato innecesario.


¿Por qué tener un molinillo de café de muelas pudiendo comprar café molido?

Molinillo de café de muelas

Pues por lo mismo que compro las especias siempre en grano y las muelo en el momento de usarlas en un molinillo o con el mortero. Porque me encanta el aroma que tienen recién molidas. Además, estando en la pieza o con el grano entero, se conserva mucho mejor que en polvo.

El no querer molerlo con las cuchillas, es porque los granos se recalientan con el roce al girar en el molinillo y eso hace que se modifiquen sus propiedades y su aroma. (Aquí que no me oye nadie… me he dado cuenta de que me estoy volviendo sibarita con esto del café… quien me ha visto y quién me ve 😉

Bueno, él caso es que partiendo de mi cafetera estupenda, quería probar la diferencia entre el café comprado ya molido y el recién molido en casa, y para eso quería un molinillo de café de muelas. De modo que lo pedí por Navidad. Como llevo dos meses probándolo, ya os puedo contar la experiencia con pleno conocimiento de causa.

¡Me encanta!

Lo peor de los molinillos de café de muelas es su precio. Normalmente son carísimos, tienen un depósito para los granos de café. Por eso hacen mucho bulto a la hora de guardarlos (dos puntos importantes en su contra) pero resulta que buscando un poco, también los hay estupendos, económicos y…. pequeñitos. El mío es de estos últimos. Es un pequeño molinillo de café de muelas manual. Tiene muelas cerámicas cónicas. lo cierto es que es bastante parecido a un molinillo de pimienta… y ocupa más o menos lo mismo. El molido es ajustable. Es muy sencillo graduar la finura con la que quieras que salga el café. Para la expreso yo lo pongo muy fino.

Hay otro sistema que tiene las muelas planas, pero eso hace que el molinillo resulte más voluminoso (y además son más caros)

Para lo que yo lo uso, es el aparato ideal. Tiene un pequeño depósito superior donde cabe el equivalente de granos de café necesario para hacer cuatro tazas. Una vez molido, el polvo cae directamente a un deposito de la misma capacidad. Como normalmente hago café para dos, lo que hago es llenar de granos el depósito y me da para tomar café dos veces. De este modo los granos no se enrancian en el depósito y siempre están frescos y estupendos. Ademas no se mancha nada porque no se derrama el café en polvo. Es muy cómodo.

Te dejo aquí el enlace de donde me compraron mi molinillo maravilloso.

Mantenimiento del molinillo

La palanca que se gira para moler se desmonta. Yo la guardo en el cajón de las cucharas. El molinillo tiene su sitio asignado en el cajón donde guardo los botes de las especias. Ahí lo tengo muy a mano para cuando me apetece tomar un café bien rico.



El mantenimiento es muy simple. Para ajustar la finura de la molienda, se aprieta o se afloja la tuerca que trae en la pieza de las muelas. Cuanto más apretada esté, más fino molerá el grano.

De vez en cuando conviene ajustarla, porque del uso se afloja un poco.

molinillo de café de muelas

Para limpiarlo, es suficiente te pasar el pico de un paño o de una bayeta secos o usar un pincel grueso o una brochita suave por el interior de los depósitos, para quitar el polvo de café. Las muelas de cerámica se limpian desmontando, girando la tuerca que trae para ajustar el grado de finura del café, en la dirección contraria a la de apretar.

Una vez desmontadas, se limpian con el pincel o se lavan a mano con agua fría y un poco de detergente de platos, se encuaja bien y se deja secar al aire.

Cómo limpiarlo

Si únicamente utilizamos el molinillo para los granos de café y usamos siempre los mismos granos, no hace falta limpiarlo apenas una o dos veces al año. Si lo queremos aprovechar para moler otro tipo de semillas, habrá que desmontarlo y limpiarlo a fondo cada vez que lo acabemos de usar y vayamos a cambiar el tipo de grano a moler.

Cuidado con las muelas. Al ser piezas de cerámica se pueden partir si se golpean o con los cambios bruscos de temperatura. Si lo lavas con agua muy caliente, no lo aclares luego con agua muy fría.

Y hasta aquí llegamos hoy. Escribeme un comentario y me cuentas si te ha resultado interesante. Y suscríbete para estar al corriente de las novedades.

Abrazos de Pepa Tabero.

Cómo hacer jabón líquido casero en unos minutos

Hoy vamos a hacer jabón líquido casero partiendo de una pastilla o un taco de jabón de Castilla (el que se hace con aceite de oliva).

Cómo hacer jabón líquido casero


Receta para hacer jabón de Castilla en tacos (con vídeo)

Si no sabéis hacer el jabón de Castilla clásico, aquí tenéis la receta completa.


 

Una vez el jabón de Castilla está hecho y curado, llegó el momento de transformarlo de sólido a líquido, para poder usarlo con mayor comodidad.



Para hacer jabón líquido casero hay varias recetas. Hay quien lo hace con una receta en la que queda directamente líquido. Yo prefiero hacerlo en dos pasos por un motivo muy simple:  es muchísimo más práctico guardar en un armario varios tacos de jabón duro y seco, que un barril lleno de gel.

Pasar las pastillas duras a jabón líquido es un proceso muy sencillo. Como vais a comprobar, se hace en un momento. No merece la pena tener cubos y cubos de jabón líquido casero acumulados en casa.

Si la botella en la que lo vas a guardar es de gel de baño de un litro, sólo necesitas hacer ese litro de jabón líquido. Si reciclas una botella de detergente líquido de 2 litros, prepara sólo eso. Cuando se acabe, como tienes las pastillas guardadas, pues haces más. No hace falta acumular. Acostúmbrate a liberar espacio siempre que puedas.

También está la cuestión de que para terminar el proceso de saponificacion y neutralización de la soda cáustica necesitamos (como mínimo) un mes de reposo del jabón. Si lo hacemos directamente líquido no le estamos dando la oportunidad de que este proceso ocurra.

En fin, que yo veo que es mucho más práctico guardarlo en tacos y preparar el líquido según nos vaya haciéndo falta. Aquí os voy a explicar cómo lo hago.

 

Proceso para hacer jabón líquido casero

Lo primero que hay que hacer es lavar la pastilla del polvillo blanco que le pueda haber salido al estar guardada. Seca bien con un paño. Después, con un rallador del tipo de los de queso, ralla en función de la cantidad de jabón líquido que necesites preparar.

Para que quede con una buena textura de gel, Las proporciones son de 1 litro de agua y 100 gramos de jabón rallado.

Si quieres menos cantidad, por ejemplo para ponerlo en un dosificador en el lavabo y usarlo como jabón de manos, pon 20 gramos de jabón y 200 de agua.



Pon el agua a calentar en un cazo. Cuando comience a hervir añade el polvo de jabón. Baja un poco el fuego para que hierva suave y remueve con una paleta de madera hasta que se derrita y cambie a un color dorado nacarado. No agites con mucha energía para que no haga mucha espuma.

Unos minutos hirviendo son suficientes. Se hace muy rápido.

Cuando veas que ya tiene el agua un color dorado aparta y deja enfriar. Estará muy líquido, parece agua, pero al enfriarse se espesa.

Notarás que se ha vuelto completamente transparente. Esto es porque es un jabón que tiene mucha glicerina (por eso resulta ideal para la piel) .

Según se va enfriando se va espesando y poniendo translúcido, aunque ya sin perder el tono dorado.

Cuando esté completamente frío la textura debe tener un espesor muy parecido a los geles comerciales. Cuando eso ocurra, habrá llegado el momento de pasarlo a un dosificador si lo vas a usar para higiene corporal, o a una botella grande si lo vas a usar como detergente para la lavadora o el suelo.

 

Al enfriarse pueden pasar tres cosas:

  • Que haya quedado ideal para tu gusto, de modo que ya lo pasamos a su recipiente definitivo para empezar a usarlo.

 

  • Que la textura haya quedado cuajada y sea parecida a una gelatina en lugar de quedar fluida y espesa. Esto es porque ha hervido con el fuego muy alto y se ha evaporado demasiada agua o porque echaste demasiado jabón rallado. Se soluciona muy fácil, volviendo a calentar y añadiendo un poco (muy poco) más de agua, removiendo para que quede bien integrada.

 

  • Que haya quedado demasiado líquido y no acabe de espesar: esto es porque o bien ha hervido poco, o porque tenía menos jabón del necesario. Se arregla volviendo a calentar y dejando hervir un rato, o añadiendo un poco (muy poco) más de jabón. Yo te aconsejo dejar hervir un ratito más y que se evapore el agua.

 

En caso de que parezca que ha quedado muy líquido, conviene esperar a  que se enfríe por completo antes de solucionarlo, para asegurarnos de que realmente está muy líquido y no va a espesar más. Lo ideal es dejarlo tapado y esperar de un día para otro.

 

Usos del jabón líquido casero

No lleva ningún tipo de aditivo y al ser un jabón líquido natural,  no huele apenas. El aroma, muy suave, es simplemente “a jabón”. Otra cosa que también notarás es que hace muy poca espuma.

 

Para la higiene diaria

Como estamos acostumbrados a que los jabones y geles comerciales que usamos para la higiene diaria huelan mucho y hagan mucha espuma, podría dar la sensación de que limpia menos, pero no es así. De hecho  si lo usas para lavarte las manos, notarás que a pesar de su poca espuma, las manos quedan muy limpias y sobre todo muy suaves. Esto es por la glicerina natural que tiene.



De cualquier modo la cantidad de espuma también está directamente influida por la dureza de la agua que usemos para hacer el jabón o lavarnos las manos. A más dureza, menos espuma.

 

Para la lavadora o los suelos.

El que sea un jabón que no tenga apenas espuma en este caso es una ventaja.

  • En la colada lo ponemos directamente en las manchas antes de lavar. Con  la mano o una cuchara, frota un poco para que se impregne bien en el tejido que tiene la mancha. Para la colada normal se pone directamente en el tambor con un dosificador cualquiera de detergente o en un vasito de plástico resistente.

 

  •  El suelo y demás superficies lavables se limpian disolviendo una cucharada de nuestro jabón líquido casero en un cubo de agua caliente. Lo que sería el equivalente a un tapón de botella, tal como hacemos con cualquier otro limpiador comprado. De este modo no hace falta aclarar después y usándolo como único limpiador, saca un brillo muy bonito a los suelos de piedra natural como el mármol.

 

Y eso es todo. Y así de sencillo es hacer jabón líquido casero a partir de un taco de jabón que tengamos en casa. Ya sea hecho por nosotros o regalado, seguro que en formato líquido te resulta mucho más sencillo de utilizar. Aquí os dejo un video que he hecho explicando todo el proceso. Es muy cortito y rápido de ver. Espero que os guste.


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Abrazos.

Pepa Tabero.

10 Consejos para ahorrar en la vuelta al cole

Estamos ya a las puertas del nuevo curso. La vuelta al cole se convierte en la mayoría de las casas en una carrera contrarreloj. Con estos sencillos consejos para la vuelta al cole seguro que resultará todo más fácil.

Consejos para la vuelta al cole

1- Lo más cómodo: el cole se puede encargar de los libros y el material

Hay muchos colegios que ofrecen encargarse de la compra de los libros y los materiales. Al hacerlo al por mayor los llevan directamente a la clase. En el colegio de mis hijos lo hacen, y después de años de experiencia y de comparativas, apenas hay diferencias de precio, y es infinitamente más cómodo. De todos modos, no está de más comparar precios, ya que no todos los colegios ajustan los precios del mismo modo.


2- Planifica las compras con tiempo.

Si decides encargarte tú de la compra de los libros y del material, no dejes todo para el último momento. Pide las listas de libros y materiales en junio.

De este modo tendrás todo el verano para ir comprando cosas (este consejo llega tarde para la vuelta al cole de este curso, pero apúntalo en tu agenda en el mes de junio. Así no se te olvidará preguntar cuando acaben las clases)

3- Aprovecha la reunión del primer día.

Si tu colegio no te facilita la lista de materiales con antelación o no has podido planificarte con tiempo, aprovecha la reunión del primer día para proponer a las otras familias hacer una compra conjunta. De este modo la compra os saldrá más barata al ser grandes cantidades. Muchas veces se puede hacer a través del asociación de padres del colegio o formando al nivel de la clase (o curso) lo que se suele llamar  “cooperativa”. En ella se propone el dinero necesario para los materiales y las madres delegadas se encargan de hacer las compras para todos los niños y entregarlo en el colegio.

4- Pregunta en la papelería más cercana al colegio

En tu búsqueda de precios, no debes olvidar las papelerías cercanas al colegio. Pregunta por los precios de los libros y materiales que te van a pedir y la posibilidad de que te hagan algún descuento, especialmente si son varios hermanos. La mayoría tienen los packs hechos con antelación. Compara esos precios con los del colegio y decide en base a ello tu mejor opción de compra.

5- Grandes comercios

Una opción muy extendida es comprar los libros y materiales en grandes almacenes que ofrecen descuentos desde varios meses antes del inicio del curso. Los descuentos en libros están regulados en España, con un máximo del 5%, por lo cual tampoco vas a encontrar grandes diferencias en lo referente a libros de texto. Sin embargo, muchos de estos comercios ofrecen descuentos asociados en forma de bonos para futuras compras. A mí, salvo que ofrezcan una financiación de la compra sin intereses, no me convence esta opción porque no suelo encontrar grandes diferencias de precio y es mucho más rápida y ágil la opción de la compra en el propio colegio o en la papelería de barrio, donde te ofrecen un trato cercano y personalizado.

6- Aprovecha las ofertas de “vuelta al cole” para comprarles la ropa

Septiembre entra siempre con buenísimas ofertas de ropa de la nueva temporada ideal para la vuelta al cole. Si no llevan uniforme, es un momento estupendo para equiparlos con las prendas básicas que utilizarán durante el curso. Si compras la ropa con idea de que echen el curso, procura coger tallas amplias. Recuerda que los niños también crecen en invierno. Si quieres escalonar los gastos puedes comprar ahora unos básicos y esperar a las rebajas de enero para completarles el vestuario.



Los zapatos merecen una mención aparte. No compres zapatos que les vengan demasiado grandes con la esperanza de alargar su vida útil. Los niños no estarán cómodos con ellos, y además se deformarán y para cuando les sirvan de talla estarán tan estropeados que habrá que cambiarlos.

7- Valora la relación calidad/precio de los uniformes

Ten presente que los hermanos más pequeños seguramente heredarán las prendas. Los uniformes son ropa de diario que recibe mucho trote y que tienen que aguantar muchos lavados. Por eso merece la pena invertir en uniformes de calidad para el hermano mayor. De este modo, salvo prendas puntuales, no habrá  que volver a comprar para los pequeños. La vuelta al cole es una de las ocasiones (otra, es cuando toca comprar los chaquetones y abrigos de invierno) en que invertir en buena ropa se amortiza. Esto es importante tenerlo en cuenta cuando hay varios hermanos.

8- Ten confianza con otras madres

Si tienes confianza con otras madres, pídeles los uniformes que le quedaron pequeños a sus hijos. Consulta también el ampa. Muchas veces tienen un ropero de uniformes usados que venden muy baratos. Si son tus niños los que dejan la ropa nueva, ofrécela a madres que conozcas de nenes más pequeños o al ampa del colegio.

9- Etiqueta toda la ropa y material

Pon su nombre y tu teléfono. De este modo cuando lo pierdan ( siempre se pierde algo) la persona que lo encuentre podrá avisarte. Si son varios hermanos encarga las etiquetas o el sello con los apellidos y el teléfono. De este modo con un solo diseño los marcas todos. Yo utilizo una etiquetadora domestica con cartuchos de varios materiales (papel, plástico, tela de pegar con la plancha…). Es muy cómoda y da un resultado estupendo.

10- Cose cintas en todas las prendas exteriores

Cose cintas de tela en el interior del cuello de las chaquetas, babies, jerséis… Así podrán colgarlas con facilidad en el perchero. Calcula que midan un palmo (de tu mano) de largo para que sirvan para cualquier medida de percha. Haciéndolo con cintas de colores llamativos no se confundirán al cogerla, aunque la chaqueta colgada al lado sea del mismo color.

 

En mi familia de tres niños éstas son las rutinas de vuelta al cole que seguimos. Espero que estos consejos para la vuelta al cole te sean tan útiles como a nosotros. Me encantaría haberte ayudado con ellas a que tengáis un final de vacaciones tranquilo y una vuelta al cole feliz.

Revisa también esta otra entrada donde hablo acerca de los rotuladores escolares (y explico cómo limpiar fácilmente las manchas de tinta de la ropa)

Espero que me cuentes tus trucos y tus comentarios de cómo lo hacéis vosotros <3

Abrazos.

Pepa Tabero.

 

Cómo teñir ropa en la lavadora

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Teñir ropa en la lavadora es la forma más rápida y sencilla de recuperar el color de esas prendas que nos encantan, pero que acaban gastadas y descoloridas con los lavados y el roce.

colores

Recuperando nuestra ropa:

Lo mejor de este método de reciclaje es que hacerlo es muy sencillo. Los resultados son espectaculares, sobre todo si hablamos de prendas de tejidos naturales y colores oscuros. Resulta ideal para resucitar pantalones de loneta, camisetas de algodón… Sobre todo va bien para prendas resistentes, de mucho trote que se desgastan antes de romperse y que acabamos desechando por su aspecto usado pero que son básicos que mantendríamos en el armario si no fuese por el color tan feo que adquieren con el uso.



Además de la función de recuperar/reciclar ropa descolorida, poder teñir ropa en la lavadora a mí me ha salvado más de de una vez la papeleta cuando me han pedido para los teatros del colegio camisetas de colores poco habituales, porque ¿dónde encuentras, a mitad de curso una camiseta MARRÓN OSCURO, de manga corta, lisa sin estampados, y que sea exactamente de la talla necesaria?

¡Eso tiene fácil solución! : acércate al supermercado, compra una caja de tinte del color necesario y saca de la caja de verano una camiseta blanca básica… ¡Y listo!

Detalles a tener en cuenta antes de teñir ropa en la lavadora:

  • El único límite que tiene teñir ropa en la lavadora, lo marca la composición del tejido, que debe ser natural.
    Debemos revisar la composición de la prenda en la etiqueta y asegurarnos que no sea sintético ni mezclas, para no llevarnos un chasco porque haya cogido el color a parches.
  • Una cosa importante que hay que tener en cuenta, es que el tinte NO tapa las manchas previas. Es decir, si se nos mancho el pantalón oscuro con lejía, antes de tratar de teñirlo para arreglarlo, tenemos que decolorarlo por completo poniéndolo a remojo entero en lejía, o dándole un lavado en la lavadora con el producto específico decolorante de tejidos que podemos encontrar en el estante del supermercado, junto a los tintes.
    Este decolorante previo al tinte, da muy buen resultado cuando queremos teñir para eliminar manchas de lejía. También cuando lo que queremos es cambiar por completo el color de una prenda (de amarilla a azul marino, p.e., y que no nos quede verde)
  • Por último, hay que saber también que dependiendo del peso de la ropa a teñir y del tono final que busquemos, necesitaremos más o menos sobres de tinte. Si hay más ropa de la indicada para los sobres que tengamos, los colores quedarán más claros, de modo que tal vez busquemos conseguir un marrón chocolate y nos encontremos al abrir la lavadora, con las prendas de color café con leche, o igual queremos un azul marino y al sacar la ropa está celeste. Si eso nos pasa, la solución es hacer otro lavado de teñido ajustando el peso de la ropa mojada, a la cantidad de sobres de tinte que le pongamos.

¿Cómo teñir la ropa?

He teñido un pantalón de loneta de algodón azul para enseñaros paso a paso lo fácil que es y lo bien que queda. Podéis ver el proceso en el siguiente vídeo. El tono final del pantalón se ve ligeramente morado por efecto de la cámara, pero en realidad ha quedado un azul marino oscuro impecable.

Importante hacer casos a los consejos finales del video, acerca de la limpieza posterior de la lavadora. Tenlos en cuenta para que no se manchen las siguiente coladas. En caso de que una colada de ropa blanca saliera con algo de color, te recomiendo la entrada que publiqué hace un tiempo para solucionar los desteñidos de la colada.

Espero tus comentarios y sugerencias. Recuerda suscribirte al blog y al canal de YouTube para estar al día de las novedades.

Besos de Pepa Tabero.