Recicla tus pantalones rotos transformándolos en pantalones cortos

Pocas cosas hay mejores que estrenar pantalones cortos para darle la bienvenida al verano. Los pantalones rotos y de largo tobillero llevan todo el invierno causando furor. Pero con el calor ya toca pasar a las bermudas, los shorts y los pantalones cortos.

pantalones rotos

Los rotos tienen muchos enamorados y algunos detractores, pero también hay un grupo importante de presupuestos ajustados que agradecen esta moda.

No me gustas, pero te quiero

A muchas familias con niños y adolescentes (entre las que me incluyo) la moda de llevar los pantalones rotos y desgastados lleva varios años haciéndonos un gran favor. Ya no hay que correr a comprar pantalones nuevos cada vez que llega el niño del colegio con un roto en la rodilla.



En los pantalones de vestir más formales que sólo se ponen en ocasiones especiales, la moda del largo tobillero también nos ha ayudado a comprar menos pantalones. A no ser que el estirón haya sido “EL ESTIRÓN”, seguro que han podido apañarse con los del año pasado.

Las familias numerosas sabemos que cuando hay hermanos esperando heredar ropa, no importa que los pantalones de vestir se queden cortos. Sólo hay que comprarle al mayor y los demás los seguirás utilizando.

La pena llega cuando se acaba la lista de espera y tienes que desechar pantalones nuevos, con apenas un par de puestas, sólo porque se han quedado cortos.

Como todas las modas, esta también tiene sus límites. De todos modos, a las familias nos ayuda mucho cuando la moda juega a nuestro favor. Aunque no nos gusten demasiado los pantalones cortos a la altura del tobillo. No podemos dejar de reconocer el ahorro que supone no necesitar comprar nuevos y que puedan usarse un año más.

Reutiliza los pantalones rotos

Mi estilo no es usar pantalones rotos, pero reconozco que como madre es una moda que me encanta. Toda idea que implique un ahorro cuando se trata de comprar ropa a niños que crecen y dan estirones de un día para otro, es bienvenida.

Donde antes tenía un pantalón vaquero con la rodillas reventadas, ahora, con muy poca maña y una inversión 0 (cero), mis hijos (y los de la mayoría de familias que conozco), llevan modernísimos pantalones rotos.

Vestir a la moda es caro, y comprar pantalones rotos se nos sale del presupuesto.

Pensar que esos ansiados pantalones rotos, con esos desgastados y esos remiendos, hace unos años hubiesen sido las primeras prendas en el contenedor de reciclaje de ropa… Hace que parezcan aun más caros.

La moda ochentera de las rodilleras de pegar con la plancha

Yo no puedo con las rodilleras. De niña no recuerdo haberlas llevado nunca y ahora como madre, son un remiendo que me supera… Prefiero mil veces un pantalón zurcido chapucero, que “tapar el agujero” parcheando con rodilleras de esas que se pegan con la plancha. Hay a quien le resultan muy prácticas, y es cierto que lo son. Eso es innegable, y además está ese refrán, que dice que es mejor un feo remiendo, que un bonito agujero… pero hablando de esas rodilleras… Yo prefiero mil veces el agujero.



Eso sí, como en todo, tengo mi excepción. En las equipaciones deportivas oficiales, sí las he puesto mas de una vez… Pero lo he hecho del siguiente modo:

Atención:

Truco para poner las rodilleras que se pegan con la plancha:

Pégalas siempre por la parte interna de la tela. De este modo arreglas el roto, sin que se vea la rodillera. Además, no hace falta que pongas todo el parche. Corta únicamente el trozo que necesites.

Estrena pantalones cortos reciclando los pantalones rotos.

Si eres como yo, que no te gusta la moda de los pantalones rotos y desgastados pero dejas a tus hijos apuntarse a ella con la excusa de que “todo les queda bien”, puedes aprovechar el verano para seguir reciclando.

Después de toda la temporada otoño/invierno/primavera, los pantalones además de rotos, seguro que se les han quedado cortos tobilleros. Esa es otra parte “buena” de esta moda. Los chicos habrán pasado la temporada cada vez más felices: pantalones rotos, cortos tobilleros… y si además les han sumado los calcetines invisibles, habrán podido ir con un look totalmente a la moda.

Como compensación, ahora que entra el verano y empieza el calor, empieza a sobrarles largo de pantalón. Seguro que están deseando pasar a los pantalones cortos…

Pocas cosas hay tan fáciles como transformar un pantalón largo en un pantalón corto o unas bermudas. Basta simplemente con cortar.

Como para el curso que viene, todavía no está claro si se seguirán llevando los pantalones rotos, cortos y con los tobillos al aire, volverán a estrenar pantalones nuevos y de su talla. Si sigue la moda, como ellos seguirán también creciendo, con el uso diario los pantalones volverán a romperse y quedarse cortos.



La ventaja principal del verano y de estrenar pantalones cortos, es que si la moda cambia no tendrán que hacer limpieza en el armario de la ropa que se les quedó pequeña o que ya no se lleva. Como habrán seguido utilizando los mismos pantalones durante todo el verano, es seguro que necesitarán algo nuevo para comenzar el curso.

Como ves, volvemos al ahorro de no tener que comprar pantalones en verano.

Cómo hacer tus pantalones cortos.

En verano se agradecen las bermudas y los pantalones cortos y tenemos el armario lleno de pantalones que se han quedado cortos. Muchos estarán rotos y el resto, seguro que bastante desgastados.

Todos estos pantalones largos los vamos a tranformar en pantalones cortos.

No hace falta saber coser para hacerte unos pantalones cortos

Sólo necesitas un alfiler y unas tijeras.

  • Coloca el alfiler a la altura de la media rodilla del pantalón, para marcar el largo por el que nos vamos a guiar a la hora de cortar. Esto debe hacerse con el pantalón puesto. Basta hacerlo en una sola pierna.
  • Si son varios los pantalones que vamos a reciclar, no hace falta que se los pruebe todos. Cogerermos la medida para todos los demás pantalones a partir del que se haya probado.
  • Dobla el pantalón por la mitad. Une las dos patas, y a partir de las costuras, marca una línea recta a la altura del alfiler.
  • Si cortas las dos patas a la vez con el pantalón doblado, quedarán las dos iguales.

Aun no hemos terminado… pero casi

  • Quita todos los hilos horizontales del corte. Deja únicamente los que forman la trama vertical del tejido.
  • Si te das maña cosiendo, haz un sobrehilado para que no se deshilache, o un dobladillo.
  • Si no sabes sobrehilar ni hacer dobladillos no te preocupes. Sólo recuerda quitar los hilos horizontales. Dobla el pantalón dos veces para ocultar el corte. Así no quedará tan largo (este año las bermudas y pantalones cortos se llevan ajustados y por encima de la rodilla)
  • Cose para fijar los dobleces. Un par de puntadas en las costuras laterales del pantalón es suficiente.
  • Termina planchando los dobleces del bajo del pantalón para darle un aspecto profesional.

¡Felicidades! ya puedes estrenar tus pantalones cortos

¿Has visto qué fácil? Lo pueden hacer incluso los mayores interesados en estrenar pantalones cortos… Sí, ellos mismos. Si tienen edad de declarar sus gustos para ir a la moda, también tiene edad para adaptar sus prendas y contribuir a la economía familiar. Un poco de supervisión es suficiente.

Escríbeme un comentario un poco más abajo:

Dame tu opinión sobre estas modas ¿te gustan los pantalones rotos? ¿los compras ya así o prefieres customizarlos tú en casa?

Y si quieres cambiarles el color para darles un toque aún más exclusivo, puedes hacerlo como te explico en el artículo Cómo teñir ropa en la lavadora

¿y qué te parece la idea de aprovecharlos durante el verano y transformarlos en pantalones cortos? Así la temporada que viene, podrás volver a ir a la moda… sea cual sea… ¿Estás de acuerdo conmigo en eso, o tienes otras ideas? ¡Cuéntamelas!

Estoy deseando leerte.

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Saludos.

Pepa Tabero.

Adolescentes organizados: cómo implicarlos en la casa

Adolescentes Organizados
Foto: Kevin Phillips – Pixabay

Podría ser una utopia pensar en adolescentes organizados en una sociedad que nos los venden como unos “desastres con piernas”. Pero no es cierto. Uno no llega a ser adolescente de la noche a la mañana, sino que al igual que ocurre al pasar a la edad adulta, son cambios progresivos que no ocurren en un instante.

Cómo implicarlos en la casa

Es toda una aventura conseguir cambiar a nuestro hijo adolescente en uno de esos adolescentes organizados, así como implicarlo en la casa y en las tareas.

Es una etapa en la que sus capacidades crecen, a la vez que sus cuerpos, por lo que también deben hacerlo sus responsabilidades.

Entran en una etapa pasajera, en la que se mezclan las reclamaciones adultas con las exigencias infantiles. Volvemos a las rabietas de un bebé de 2 años en el cuerpo de 13-14-15 años… pero esta vez, alternadas con los chistes y carcajadas de cualquier tontería que les llega al Whatsap…

Es probable que nuestro adolescente sea de los muchísimos que han disfrutado de una vida infantil en la que se le ha dado todo hecho. Ahora que nos pide espacio y privacidad, ha llegado el momento de enseñarle a hacerse cargo de su parte de la casa.

¿Adolescentes? ¿organizados?

A la vez que piden intimidad y que les dejemos ser responsable de “sus cosas”, se olvidan de mantenerlas limpias y ordenadas. Es un mundo nuevo para ellos. Por eso necesitan que les expliquemos con paciencia cómo funciona el mundo “de los mayores”.

Tienen que entender que entre “sus cosas”, también están incluidas la vida familiar. Ascender en el escalafón y pasar al espacio de los adultos, implica una colaboración en casa, a nivel adulto. Mantener el orden, la organización y la participación en las tareas domésticas, también son tarea suya.

Ya saben que la ropa no se lava sola y llega al cajón del armario de forma mágica. Si ellos no lo hacen, y se limitan a abrir su cajón para encontrar sus camisetas, tienen clarísimo que es porque alguien les ahorró el trabajo de lavarla, tenderla, y colocarla en su sitio.

Pero son listos. A todo lo que no les interesa, le aplican la ley del mínimo esfuerzo: mientas haya quien lo haga por mí, trabajo que me ahorro.

Los adolescentes organizados existen

Pepa Tabero

Hay muchas formas de vivir esta etapa porque la adolescencia es un periodo que pasamos, sufriendo y disfrutando, toda la familia.

En muchas casas, los adolescentes viven (temporalmente) de un modo tan caótico como sus hormonas les dictan. Pero no no es igual en todas. Hay familias en las que viven adolescentes organizados que aunque tengan recaídas, tienen asumidas y cumplen con sus tareas. Y por supuesto, existen adolescentes organizados de nacimiento… aunque son los menos.



Adolescentes organizados: Las 3 reglas del dormitorio

  1. La cama se hace a diario.
  2. Su ropa sucia, al cesto.
  3. Hay que guardar la ropa limpia.

Estos tres primeros pasos son la clave para convertir a nuestros chicos (y chicas, faltaría más) en adolescentes organizados, implicados en las tareas de la casa. No podemos pretender que cambien de repente. Bastantes cambios tienen ya sus vidas…

No sirve de nada exigir o esperar que cumplan las tres reglas a la vez, y además es imposible que lo hagan de hoy para mañana. Aunque lo intenten (cosa que no todos harán, porque más de uno intentará escaquearse), al principio no cumplirán ninguna y exigírselas sólo servirá para frustrarnos nosotros y que ellos se sientan todos muy agobiados (el agobio les entra a todos, por distintos motivos, pero les entra). Encima, los pobres que lo intentan, se sienten además de agobiados, un poco inútiles por no ser capaces.

En resumidas cuentas, exigiendo por las bravas que cumplan con todo, no conseguiremos nada más que disgustos. Es mejor ir poco a poco y de una en una.

Cómo comenzar a enseñarles

Lo primero es hablar tranquilamente con ellos. Hay que explicarles, hablando como se habla con un adulto, todos los cambios que vamos a implementar en la limpieza y organización de la casa.

Ellos nos piden más libertad y privacidad, y eso es algo lógico y bueno. Han dejado de ser niños y necesitan espacios propios. A cambio, deben demostrar ser merecedores de los nuevos privilegios, comportándose como adolescentes organizados. Esperamos de ellos un comportamiento adulto (en formación).

Lo primero es comenzar a colaborar en casa. Hay que explicarles con buenas palabras que este cambio de hábitos no lo hacemos para fastidiar. Nunca será un castigo. Al contrario, les ayudamos a valerse por sí mismos cuando se independicen.

Hacerse la cama a diario

Es cierto que se levantan muy temprano para ir a clase, pero eso no es excusa para salir de casa con la cama sin hacer. Al que se le peguen las sábanas un día puntual, le podemos dar el margen de hacerla a medio día. Si le pasa siempre, que adelante el despertador cinco minutos.

Por nuestra parte, les facilitaremos la tarea usando edredones nórdicos, que simplemente tengan que estirar sobre el colchón. Ya habrá tiempo de pulir el aspecto de “cama perfecta” añadiendo mantas, colchas o cojines si a ellos les gusta, pero eso será cuando tengan bien integrado el concepto “cama siempre hecha”

adolescentes organizados. cama juvenil hecha por adolescente.
Adolescentes Organizados

Es muy importante respetar sus gustos, por lo que por muy lindos que nos parezcan los almohadones decorativos sobre la cama, si son ellos los que la van a hacer, son ellos los que deben decidir si los quieren.

Pepa Tabero
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La ropa sucia, al cesto

El asunto de la ropa es un quebradero de cabeza cuando no nos toca en suerte tener adolescentes ordenados en casa.

Se tarda menos en tirar la ropa al suelo, que en colocarla sobre una silla. Ya ni mencionamos el trabajo de llevar la ropa sucia a la cesta del cuarto de baño, o guardar la que no hace falta lavar…

Para facilitarles este paso son casi imprescindibles las perchas de pared tras la puerta. Un perchero con varios colgadores en la que colgarán la ropa que se quitan y todavía no necesita lavarse. Así aprenderán a no mezclarla con la limpia del armario.

Ojo con las perchas

Porque son estupendas, pero tienen un riesgo muy alto: Con los días, toda su ropa acabará colgada tras la puerta. El armario estará vacío, y no tendrán nada limpio que ponerse.

Las perchas hacen que se vayan poniendo la ropa y que en lugar de echarla a lavar, la vuelven a colgar.

El truco para minimizar esto, es colocar un cesto de ropa sucia exclusivo para ellos. Idealmente en su dormitorio y cerca de la percha. De este modo, echar la ropa a lavar no se les olvidará con tanta frecuencia. Las instrucciones pueden ser: se lava cada 3 puestas.

Existe también el riesgo de los que se quitan la ropa y la ponen directamente a lavar. Tardan menos en tirarla al cesto que en colgarla.

Tenemos que estar pendientes e insistir en que no hagan eso. Todos suelen estar bastante concienciados a nivel ecológico. Puede sernos de mucha ayuda hablarles del despilfarro de agua que supone lavar ropa todavía limpia.

adolescentes organizados: un perchero de pared con ropa colgada
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Foto: luntan6644 – Pixabay

Una vez a la semana revisaremos la ropa colgada porque seguramente habrá prendas que usen menos y que podrían pasar semanas cogiendo polvo.

Hay que recordar siempre que estamos tratando con “adultos en formación”.  No son niños, ni tampoco son adultos. No son perfectos, ni hacen (o no hacen) para molestar. Están aprendiendo y nos toca a nosotros enseñarles

Pepa Tabero
Adolescentes Organizados


La ropa limpia, hay que guardarla

Al recoger la ropa del tendedero, lo habitual es ir separando por miembro de la familia. Se dobla, se plancha lo que sea necesario, y se van haciendo montones con la ropa de cada uno.

Para nuestros aprendices de adolescentes organizados, este es un magnífico momento para que vean el trabajo que supone tener siempre ropa limpia en sus cajones y armarios.

Es muy útil tener una bandeja en la que colocar su ropa doblada y la dejamos sobre su cama si ya está hecha, o encima la mesa de estudio. De este modo, en cuanto lleguen al dormitorio, no les quedará otro remedio que guardarla para devolver la bandeja vacía.

Puede ser necesario poner una nota sobre la ropa doblada. Algo sencillo y cariñoso tipo: “aquí te dejo la ropa para que la guardes. Por favor, trae la bandeja al lavadero cuando termines. Besos”

Nos toca controlar que efectivamente coloquen la ropa en su sitio del modo adecuado. Los primeros días necesitarán que estemos con ellos y lo guardemos juntos. Aprovecharemos el momento para charlar de algo intrascendente mientras les explicamos el mejor modo de colocar cada prenda. Debe ser un momento agradable para ellos. Poco a poco lo irán haciendo solos.

adolescentes organizados, armario juvenil organizado
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Foto: moritz320 – Pixabay

Es muy importante que su armario esté organizado de forma cómoda para ellos, y que sus prendas favoritas tengan fácil acceso.

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Adolescentes Organizados

El doblado en vertical es de gran ayuda para ellos

El doblado vertical en los cajones les va a resultar práctico para localizarlo todo sin tener que rebuscar. Además, como lo han guardado ellos, saben perfectamente el lugar de cada prenda. ¿Has visto? No es tan difícil tener adolescentes organizados.

adolescentes organizados: armario juvenil organizado
Adolescentes Organizados
Foto: Inmnagengast – Pixabay

Si tienen pocos cajones, ayuda a tus adolescentes organizados colocando unas baldas dentro de su armario. La ropa se guardará en cajas sin tapadera sobre esas baldas.

Para un aspecto organizado, utiliza cajas iguales. Deben ser opacas para que no se vea el interior, y de color liso. Pueden llevar un letrero que detalle el tipo de prenda que contiene cada una.

Las chaquetas, faldas, vestidos, camisas y pantalones es mejor colgarlos en perchas.

Para terminar

Para evitar olvidos y distracciones, coloca letreros. Todos los que hagan falta. Siempre es mejor que lean un cartel, que pasar el día escuchando el recordatorio de todo lo que todavía no han hecho.

Adolescentes Organizados
Foto: OpenClipart-Vectors-Pixabay

Estos letreros, pueden ir desde post’its de colores y formas llamativos colocados en lugares estratégicos, hasta cartelería grande, tamaño folio. Los letreros les ayudan mucho a nuestros adolescentes organizados a no olvidar lo que deben hacer y nos evitan la sensación de pasar el día regañando, dando y recibiendo órdenes.

Recuerda siempre terminar los recordatorios/instrucciones con una frase de ánimo. Usa rotuladores gruesos. Puedes usar para los carteles cartulina y rotuladores de colores, metalizados, de purpurina, pegatinas… Recuerda que son jóvenes y están aprendiendo. Las palabras de ánimo y los colores llamativos les ayudan a tomar el aviso como un recordatorio cariñoso, en lugar de pesadas órdenes que deben cumplir.

Aquí te dejo un vídeo en el que enseño mi modo de doblar la ropa en vertical. Seguro que a tus hijos les parecerá todo un reto.

Adolescentes Organizados
Reto: Camisetas perfectas en dos segundos – Pepa Tabero

También te dejo un enlace donde te explico cómo lavar la ropa oscura, para que los colores se mantengan… y mi método infalible para eliminar de las camisas, blusas o camisetas, los cercos de desodorante o sudor en los cuellos, puños o axilas.

Escríbeme un comentario más abajo con cualquier cuestión que te surja o duda que tengas. Estaré encantada de responderte.

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