Cómo lavar los edredones nórdicos de plumas en casa

Cómo lavar los edredones nórdicos de plumas en casa es la pregunta más habitual cuando hablamos del cambio de temporada en la ropa de casa.

Cuando comienza a hacer calor por las noches, lo primero que hacemos es cambiar los gruesos edredones por colchas más ligeras. Antes de guardarlos a la espera de la nueva temporada de frío, hay que lavarlos y secarlos bien, antes de guardarlos en las bolsas o cajas en las que van a pasar el verano.

¿ Cómo lavar los edredones nórdicos de plumas en casa ?

Si tu lavadora es grande, lo más práctico es lavarlos en ella. En una lavadora de 6 kilos, si tiene la boca lo suficientemente grande, debería poder entrar un edredón de cama doble. Por supuesto, cuanto más kilos admita la lavadora, más holgado se lavará.

Si notas que entra un poco a presió no te preocupes. Ten en cuenta que la mayoría es aire y plumas. Una vez mojado, el volumen del edredón se reducirá a menos de la mitad.



¿Qué detergente uso?

Como sólo se trata de quitarle un poco el polvo, no hace falta usar productos abrasivos. Es mejor utilizar detergente líquido para prendas delicadas. El detergente en polvo a veces no se disuelve bien y queda pegado a las plumas del interior del edredón.

Utiliza la mitad de la dosis que marca el fabricante. No añadas ningún otro aditivo como suavizantes o productos blanqueantes, porque no son necesarios.

Los ácaros mueren a temperaturas altas, por lo que lavarlo a 60ºC nos asegura la casi desinfección comompleta del edredón.

¿Cómo lo seco? ¿Al sol o en la secadora?

Si lo vas a secar al sol, puedes lavarlo en agua fría. El sol es uno de los acaricidas  más efectivos que existen. Recuerda darle varías veces la vuelta en el cordel y sacudirlo bien cada vez que lo hagas. Mientras, aprovecha para dehacer las bolas de plumas con las manos. Es un poco cansado, pero el  resultado final es excelente.

Si vas a secarlo en una secadora, lávalo a 60ºC para asegurarte de que se eliminan los ácaros. Utiliza en la secadora un programa largo, a baja temperatura. Así no se quemarán las plumas y les dará tiempo a recuperar su esponjosidad.

Introduce en el tampor de la secadora un par de pelotas de tenis. Al girar el bombo, golpearán el edredón. Esto acelera el proceso de secado y esponjado.



Ya está limpio y seco ¿y ahora cómo lo guardo?

Hay tintorerías que a la vez que ofertan el servicio de lavado, también te los guardan hasta la próxima temporada. Como lavar los edredones nórdicos de plumas en casa resulta muy sencillo, la mayoría de las veces no hace falta usar el servicio.

Lo mejor es guardarlos nosotros mismos en casa, en bolsas de vacío. De este modo ocuparán el menor espacio posible. No tendremos que llamar a la tintorería para recogerlos si de repente vuelve el frío y necesitamos utilizar alguno.

Yo hace muchos años que utilizo unas bolsas de vacío que vienen con una caja incorporada. No son las bolsas más baratas del mercado, sobre todo comparadas con las que se compran sueltas, pero desde que compré la primera no he tenido nunca problema con entradas de aire ni pérdidas de vacío.

Poco a poco he ido comprando más, y ahora toda mi ropa de fuera de temporada, incluidos los edredones, los guardo de este modo.

Si prefieres bolsas sueltas, te aconsejo que busques una caja conde poder guardarlas todas, y así no tenerlas apiladas en la estantería.

Visualmente es más apacible ver una caja, que un montón de bolsas de apiladas unas sobre otras, que además de que trasparentan el color de la ropa se resbalan entre ellas.

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Busca siempre el equilibrio.

Procura conseguir la armonía de abrir el armario o un altillo que esté organizado de modo que que te produzca la paz mental de estar todo en orden y en su sitio. Esto es mucho mejor que la visión un batiburrillo de paquetes variados y de diversos colores, apilados “como se pueda” , unos sobre otros.

Si que no quieres o no puedes comprar cajas de ordenación, al menos hazte con cajas de cartón grueso del mismo tamaño y forralas de un papel a tu gusto. Mejor de color claro y liso o de estampado discreto. Lograrás armonía de color y paz visual.

Yo procuro siempre invertir con moderación y por eso he ido comprando mis cajas poco a poco. Según he necesitado sustituir una barata.

Estoy muy contenta del proceso de cambio. Han sido una inversión progresiva que tengo más que amortizada.

Te dejo este vídeo de las bolsas con caja que yo uso.

Ésta que aparece, tiene ya como 5 años, y sigue dando el mismo buen resultado que el primer día:

 

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Te dejo este otro artículo donde podrás ver cómo organizo mis armarios . A veces, a la ropa que no se ha usado durante mucho tiempo le aparecen manchas que no tenía cuando la guardamos. Aquí puedes ver cómo quitar las manchas de guardado, tanto para ropa blanca como de color. Es ideal para las prendas de bebé.

Escríbeme un comentario y dime cómo te sientes. Cuéntame cómo llevas tu casa. Me encantará leerte.

Abrazos.

Pepa Tabero

 

Camino de Santiago: Qué meter en la mochila y otros consejos imprescindibles.

Que meter en la mochila para hacer el Camino De Santiago y otros consejos.

Estos consejos sobre qué meter en la mochila para hacer el Camino De Santiago también sirven si lo que necesitas es preparar una mochila para varios días de ruta. Al fin y al cabo, en ambos casos se trata de llevar lo imprescindible y dejar fuera los extras. Te ayudaré a decidir qué necesitas… y que te sobra.

Foto: pixabay

Voy a ir por partes para no dejarme ningún detalle atrás, de modo que si alguno de los apartados ya lo dominas, te pido que le des una lectura rápida por si acaso te aporta alguna idea nueva (Si ves que se me ha quedado algo importante atrás, por favor escríbemelo en un comentario para añadirlo al artículo)

Que mochila escoger:

Si necesitas comprar una mochila para hacer el Camino De Santiago, es importante que sea ajustable y acorde con tu estatura y tu complexión física.

Entre los consejos básicos que más he leído, siempre aconsejan una mochila que sea la mínima imprescindible, pero yo te aconsejo justo lo contrario: que cojas una grande, dentro de tu estatura y complexión. “Donde cabe lo mucho, cabe lo poco” dice el refrán, y si tienes que hacer la inversión, más vale que sea en una mochila polivalente que puedas usar cada vez que la necesites.

Más que en los pocos litros, asegúrate de que pese poco en vacío. Este punto es mucho más importante que su capacidad.



Busca una buena mochila, que pese poco y que se adapte perfectamente a tu cuerpo en altura y anchura. Que tenga cremallera delantera completa, para poder abrirla por delante, como una bolsa de deporte.

Comprueba que  tenga  la espalda transpirable, porque al caminar con eñla colgada, siempre se transpira mucho. Al pararnos, ese acúmulo de humedad en los músculos de la espalda pueden provocarte un enfriamiento importante.
Para evitarlo, lo mejor es no quitarte la mochila en los descansos de mitad de etapa. Siéntate un rato si quieres descansar las piernas, pero siempre con ella a la espalda.

A la hora de hacer la inversión, mi consejo es que adquieras una buena mochila de unos 50/60 litros. De este modo, en invierno podrás meter la ropa más abultada, y en verano en cambio, podrás llevarla prácticamente vacía. Recuerda que no se trata de la cantidad de prendas, sino del volumen que éstas ocupan.

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Para hacer el Camino De Santiago, La cantidad de ropa a llevar en épocas de calor como de frío intenso, es prácticamente la misma. La diferencia, es el grosor de las mismas.
En verano, por ejemplo, necesitarás llevar un par de  polares finos. En invierno, esos dos polares finos se transformarán en dos gruesos jerséis que te ayuden a mantener el calor con temperaturas de 2º/3ºC  o incluso menos, si hay previsto nevadas o te cae lluvia de aguanieve.

Como ves, que meter en la mochila para hacer el Camino De Santiago, tiene ciertas variaciones según la época del año, invierno o venao. Lo que nunca puede faltar, es la ropa para el agua.

Qué ropa escoger :

A la hora de pensar en las prendas que vas a meter en la mochila para hacer el Camino De Santiago, ten en cuenta estos 3 puntos importantes:

  • Vas a ser tú quien cargue con el peso.
  • No te vas a mitad del desierto. A lo largo del Camino hay pueblos, con tiendas donde podrás comprar todo lo que necesites.
  • En los albergues suele haber lavadora y secadora, de modo que podrás lavar y secar tu ropa prácticamente a diario.

 

Qué meter en la mochila: Prepara una mochila minimalista

–  Minimalista extremo:

Si eres de los aventureros que van a hacer muchos kilómetros y quieres cargar con el mínimo peso posible, en verano puedes apañarte perfectamente con sólo dos mudas: la puesta, y la quitada limpia que te pondrás despues de la ducha. En invierno necesitarás añadir dos mudas térmicas completas para ponerte debajo de la ropa exterior y dos jerséis abrigados.

Por supuesto de este modo, tendrás que lavar a diario la ropa que te quitas si quieres ir siempre vestido de limpio. Con una pastilla de jabón y ropa técnica, que se seca rápido, el peso y el volumen que cargará tu mochila será realmente mínimo.

Ten en cuenta que a veces, las secadoras de los albergues no funcionan, y que más de un día seguramente estará lloviendo, lo que dificultará se que seque la ropa recién lavada.. si estás dispuesto a correr el riesgo de pasar dos días con la misma ropa sudada o ponértela húmeda porque no dio tiempo a secarse desde que la lavaste, adelante. Pero no lleves nada de algodón, porque con eso estarás perdido. El algodón tarda mucho en secar.



– minimalista… pero no tanto

Si quieres llevar lo mínimo pero sin correr riesgos, plantéate llevar tres mudas: dos pares de pantalones, dos jerséis/polares finos, tres camisetas, y tres juegos de ropa interior, con los calcetines sin costuras. Con eso llevas ropa realmente suficiente. Si va a hacer calor añade un pantalón corto para después de la ducha. Para caminar es mejor el pantalón largo porque te evita picaduras de insectos y quemaduras solares.

El calzado:

Por supuesto, no se te ocurra esperar para estrenar los zapatos en tu peregrinación. Aunque ahora están muy de moda las zapatillas de treking, yo soy fan de las botas de campo de caña media o baja, tipo Chiruca. No hace falta que sean de esa marca, por supuesto. Me refiero a ese tipo de calzado. Protegen muy bien los tobillos y si las compras con membrana impermeable y traspirable (totalmente aconsejable), no te importará si llueve o metes accidentalmente los pies en un charco de barro, porque se mantendrán secos y confortables.

Ademas de las botas de caminar, lleva siempre unas chanclas de goma para proteger de hongos tus pies en las duchas. Tambien te servirán para descansar tus pies por las tardes, al finalizar la etapa. En invierno, tendrás que añadir a la mochila unas zapatillas deportivas cómodas, para ventilar las botas y descansar los pies por las tardes.

Este cambio de calzado es imprescindible sobre todo si te han salido rozaduras o ampollas por el roce de las botas en la etapa (señal de que, o no las tenías lo suficientemente “domadas”, que los calcetines hicieron una arruga, o que la costura del calcetín te fue rozando y como sólo era una pequeña molestia, no le hiciste caso.

Nunca cometas ese error:

Si al caminar notas la más mínima molestia de roce o presión, lo mejor que puedes hacer es parar, descalzarte y buscar la causa para ponerle solución. Muchas veces es algo tan simple como darle la vuelta a los calcetines y poner las costuras hacia fuera. Recuerda que todo lo que sea “una molestia”  durante el Camino, se puede complicar bastante si no lo tratamos lo antes posible.

Lo mejor es comprar el calzado que vayas a llevar dos o tres meses antes de la peregrinación y hagas bastantes salidas con ellos. De este modo, tendrás tiempo de que se adapte perfectamente a tu pie y a tu forma de caminar, y no tengas problemas. Procura que sean de tu número habitual para que se ajusten bien y ni te aprieten, ni te queden los pies sueltos dentro. De horma ancha y cómoda.

Foto: pixabay

Revisa la plantilla que trae de serie, y prueba a cambiarla por una de gel de las llamadas “de descarga”, que amortiguan la pisada. Como tienes tiempo porque los has comprado con mucha antelación, haz varias rutas con cada tipo de plantilla, para dejar puesta la que más cómoda te resulte.

Los calcetines:

Los calcetines clásicos siempre han sido los de algodón y se ponían dos pares: uno de hilo fino ajustado al pie que era el que absorbía el sudor y evitaba el roce con el interior del zapato, y otro más grueso encima, de algodón o lana (dependiendo de la temperatura) que para mayor comodidad se colocaban con las costuras hacia fuera si no venían ya así preparados. Son una buena opción y seguramente la más económica de todas.

Todo evoluciona, y ahora hay calcetines técnicos estupendos, que se ajustan perfectamente al pie y vienen preparados con acolchados en los puntos clave para prevenir la formación de ampollas. No son los más baratos, pero si una buena inversión para evitarlas. Por supuesto, están tejidos por completo sin ningún tipo de costura. En mi opinión son una inversión que merece la pena. Además, se secan muy rápido.

 

El saco de dormir:

Procura que sea ligero, que pese poco y que no ocupe demasiado espacio en la mochila. Como vas a dormir a cubierto, no necesitas uno especialmente grueso que te proteja del frío extremo, y en los albergues te proporcionan mantas si las necesitas.

Una funda de almohada:

Seguramente tendrás a tu disposición ropa de cama desechable (normalmente una funda de almohada y una sabana bajera de “papel”) . A pesar de eso, nunca está de más llevar tu propia funda de almohada. Pesa poco, ocupa poco y se trata de un pequeño lujo que nos hará dormir casi como si estuviéramos en nuestra propia cama.

La toalla de la ducha:

Mejor que sea de microfibra, para que pese y abulte lo menos posible. Leva dos: la normal de la ducha, y una pequeña para lavarse la cara. También nos servirá para secarnos un poco si nos llueve y nos mojamos.  En este caso, yo recomiendo llevar, en lugar de toalla, una bayeta de microfibra de rizo de las que venden para limpiar (nueva, por supuesto). La microfibra de rizo absorbe mucho mejor el agua que la lisa, y puede resultar muy útil en momentos puntuales.

 

Las prendas impermeables:

Lo mejor es llevar un poncho de los que cubren también la mochila y unos pantalones impermeables. De este modo, te aseguras que el agua no será un problema más allá de la molestia de no poder disfrutar de un paisaje soleado.

Viene bien llevar un sombrero de lluvia o una gorra para poner bajo la capucha del poncho. De este modo, el ala del sombrero o la visera evitarán que te caiga el agua directamente sobre la cara. Y cuando no llueva, lo puedes usar para protegerte del sol.

Si optas por un impermeable normal, de los que te pones la mochila sobre él, necesitarás una funda impermeable para la mochila. La imagen que da es mucho más estética, pero si llueve fuerte, tiene la desventaja de que el agua acabe resbalando por la espalda y se cuele entre el chubasquero y la parte interna de la mochila, mojándola, con el riesgo de que empape lo que llevas dentro.

Esto se soluciona metiendo la ropa y los componentes electrónicos: cámara de fotos, cargadores… en bolsas estancas. La de de congelados son ideales para esto. De esa forma, si la mochila se moja, al interior no le afecta.

El bastón del peregrino:

Se le llama “Bordón” y es la tradicional vara larga, tan alta o un poco más que la persona que la porta, que se utiliza como apoyo al caminar. Sirve también de ayuda para protegerse si nos sale de repente algún animal (un perro, por ejemplo) que podemos espantar con él.

Foto: TodoColección

Hoy en día, el bordón se está sustituyendo cada vez más por los bastones de treking. De aluminio y telescópicos, con dos o tres secciones. Son menos clásicos, pero mucho más cómodos, porque pesan menos y los puedes llevar  directamente en la mochila.

 

Qué me sobra:

El paraguas:

Hay quien lo lleva, uno pequeño de esos plegables. A mí personalmente me parece un engorro y además, cuando arrecie, no te va a servir de mucho. No te va a evitar necesitar la ropa impermeable, así que mejor déjalo en casa.

Las ampollas:

Siguiendo los consejos anterios respecto a calzado y calcetines, no tienen por qué salir, pero si lo hacen, en cuanto notes que te está saliendo, lava la zona con agua y jabón, pon un poco de desinfectante (betadine, clorexidina…) y cubre con un apósito de gel hidrosoluble especial para ampollas.

Foto: pixabay

 

Espero haberte resuelto todas las dudas para hacer el Camino De Santiago con toda tranquilidad. Aquí te dejo un primer artículo donde te doy detalles y consejos para organizar todos los preparativos: cómo seleccionar albergues, cómo preparar las jornadas y cómo lograr la Compostela o el certificado de kilómetros realizados.

Si tienes dudas del modo más práctico de guardar la ropa, para que la mochila vaya siempre ordenada, te dejo este vídeo de ejemplo. Lo preparé para una salida de varios días que hizo uno de mis hijos. Estoy segura de que sacarás buenas ideas de la organización de la ropa y otros enseres dentro de la mochila.

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Sobre todo, ya sabes que espero tus comentarios.

Abrazos de Pepa Tabero.

 

Limpieza de primavera: organizar los armarios.

Limpieza de primavera. Organizar los armarios.

Hace unos días te llegó a la bandeja de correo, mi artículo en el que te daba 5 consejos prácticos para realizar la limpieza de primavera . Hoy te voy a explicar cómo organizar los armarios.

El primer consejo que te daba, era el de olvidarnos de la contrarreloj y plantearnos el trabajo de un modo fluido para ir poco a poco. ¿Lo has logrado? ¿Qué tal lo llevas?

Pixabay

Hoy vengo a explicarte, el modo de organizar los armarios por completo.

Como todavía hacía frío para la ropa primaveral, habíamos comenzado quitando del armario toda la ropa más gruesa de invierno riguroso: lanas, bufandas, chaquetones gruesos para sustituirla por prendas mas finas de entretiempo.

Al fin ha cambiado la climatología, han subido las temperaturas, y llegó la hora de terminar de organizar los armarios y dejarlos listos para la primavera.



Cómo organizar los armarios sin agotarse por el camino

Trabaja en uno o dos cada día, para no cansarte. Saca toda la ropa de invierno que dejaste dentro del armario cuando lo organizaste el otro día. Colócala sobre la cama en un monton. Quita las perchas y cuélgalas vacías en él armario. Deja dentro del armario la ropa de primavera que sacaste de las cajas. Retira únicamente la abrigada que no vas a necesitar.



Una vez hecho esto, sube al altillo para bajar todas las cajas de ropa de primavera y colócalas junto a la cama.

Saca toda la ropa de primavera de las cajas. Sacúdela para que recupere la forma y alísala con las manos para quitarle un poco las arrugas. Colócala sobre la cama toda junta en un montón diferente al de la ropa de invierno.

Como ya cambiaste las bolsitas aromáticas, pusiste las pastillas de jabón nuevas en los cajones y el papel perfumado en las estanterías, no es necesario realizarlo de nuevo. ¿Te has dado cuenta? Ya hay una cosa que no tienes que hacer. Ya se nota un beneficio de ir realizando la limpieza de primavera poco a poco.

Ademas, ya tenes también el armario y las perchas limpias.

Separa toda la ropa que vas a guardar.

Retira toda la ropa que por las nuevas temperaturas, no vas a necesitar en los meses de calor. Es decir retira casi toda la que has sacado del armario.

Deja siempre un pequeño fondo de armario de ropa de entretiempo un poco más abrigadita, por si viajas o bajan las temperaturas. De este modo te ahorras tener que rebuscar entre todas las cajas de ropa de invierno.



Ahora repasa toda la ropa que has sacado del armario.

Escoge primero toda la que resulta básica de tu vestuario porque te la pones de modo habitual. Aunque esté limpia porque no te la has puesto desde que la lavaste la última vez, es necesario prepararla de un modo especial para guardarla y así evitar que le salgan manchas de guardado.

Pixabay

Coloca toda esa ropa que te pones de forma habitual en el cesto de la ropa sucia para hacerle un lavado corto en agua fría y sin suavizante. Una vez seca, no la planches. Estírala bien con las manos, dóblala con cuidado para que no se arrugue y ponla en una de las cajas que has vaciado.

Llegó el turno de la ropa que que no sueles ponerte demasiado a menudo.

 

Pruébatela toda.

 

Si la talla no es la adecuada, no te sienta divina o sencillamente ya no te ves bien con ella, dónala sin remordimientos. Seguro que alguien se lleva una alegría al poderla utilizar.

Ni se te ocurra guardar ropa desgastada o vieja “total para estar por casa” . En casa también hay que estar bien vestidos. No hace falta ir de gala. Un pantalón cómodo y una camiseta simple sirve, pero nada de ropa con la que te daría vergüenza ir a comprar el pan, por poner un ejemplo. La ropa está para usarla y es bueno aprovecharla, pero tiene su ciclo de vida. Si alguna de tus prendas ha llegado a su fin, ponla sin remordimientos en la bolsa destinada al contenedor de reciclaje.

Mi sistema preferido para guardar la ropa de otras temporadas son las bolsas de vacío. En concreto, yo utilizo la marca Compactor. Son unas cajas de tela con cremallera que tienen en su interior una bolsa de vacío adaptada al tamaño externo de la caja. Las recomiendo siempre (y no me llevo comisión por ello) porque llevo usándolas hace varios años y nunca se me ha roto ninguna, ni han perdido el vacío. Llevo años con las mismas sin tener que comprar nuevas.

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Llegó el momento de volver a llenar el armario con la ropa de primavera

Vamos a terminar de organizar los armarios. Las cajas ya están llenas con la ropa de invierno y colocadas de nuevo en su sitio.

Queda un único montón de de ropa sobre la cama: la de primavera que aún no te has probado.

Comienza a probar prenda por prenda. La que esté nueva, te guste y te siente divinamente, ponla directamente en una percha dentro del armario, o bien doblada en un cajón. No importa que esté algo arrugada por haber estado varios meses guardada. Luego nos preocuparemos de eso.

Pixabay

Seguramente te encontrarás prendas que no te vengan bien de talla por haberse quedado pequeñas, o tal vez se te quedaron grandes. Pon toda esa ropa en la bolsa de donar.

Tener ropa preciosa de talla grande en el armario nos hace despreocuparnos si ganamos unos kilos, porque no tenemos que comprar ropa nueva.

 

 

Tener ropa que te encanta, pero se te ha quedado estrecha, es un recuerdo constante de que estás más gorda.

 

Esas sensaciones incómodas te acompañarán cada vez que abras el armario y las veas. Te aseguro que ninguna de ellas te va a ayudar a sentirte mejor contigo misma.

Si quieres adelgazar, ponte a dieta y haz deporte. Cuando logres bajar alguna talla, date un homenaje disfrutando de la sensación de necesitar ropa nueva. Entonces puedes comprarla, o llevar a arreglar la que ya tienes.



El último paso para organizar los armarios

Ya tienes colocada en perchas o cajones, toda la ropa que tienes, te encanta y te sienta perfecta.

El último paso que vas a hacer para terminar de ordenarla, es colgarla preparando conjuntos que combinen. Prepara todos los conjuntos completos que puedas, de parte de arriba y parte de abajo: camisa y falsa, camiseta y pantalones… si tienes collares, juegos de bisutería o pañuelos de cuello que siempre te pones con una prenda determinada, cuélgalos juntos, en la misma percha. Las piezas pequeñas de bisutería (pendientes, anillos, pulseras…) en bolsitas de organdí semitransparente, que dejan ver el interior.

Pixabay

Esto te facilita mucho el pensar qué ropa ponerte. Ve variando los conjuntos para no ir siempre vestida igual.

¡Felicidades! : has terminado de organizar los armarios

Ya tienes toda la ropa guardada y preparada. Está toda sin planchar, y tal vez te guste darle una agüita antes de volver a ponértela, para quitarle, lo que yo llamo, “la sensación de estar guardada”. Pero lo importante es que ya la tienes toda en su sitio, y puedes ir lavando, planchando y volviendo a colocar en su lugar poco a poco. Esto ya lo vas haciendo dentro de tu ritmo normal de colada.

Pixabay

La segunda fase de la limpieza de primavera ha concluido.

Suscríbete aquí al blog si aún no lo has hecho, porque en próximos artículos voy a seguir con los zapatos, la ropa de cama, las cortinas, las persianas, las despensas y anaqueles… vamos a darle la vuelta completa a la casa y aprenderás trucos de limpieza que harán que te resulte todo más sencillo.

De momento, ve leyendo cómo hacer estos dos limpiadores multiusos, el TripleA y el de oxígeno activo. Nos van a ayudar mucho en la limpieza.
Tienes los vídeos en mi canal de YouTube.

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Cómo enfrentaste el cambio de armario la ultima vez? ¿Te estás cansando menos? Espero que si 😉
Escríbeme un comentario y dime cómo te sientes. Cuéntame cómo llevas tu casa. Me encantará leerte.

Abrazos.

Pepa Tabero.

Limpieza de primavera. 5 consejos prácticos para hacerla rápida, efectiva y sin cansarnos

Después del invierno, nos toca afrontar la limpieza de primavera. Los días son más largos, las temperaturas más tibias y cada vez apetece más  pasar tiempo fuera de casa disfrutando la nueva época que se nos presenta.

En este artículo te voy a dar  5 súper consejos para que tu limpieza de primavera sea rápida y efectiva.



Como sabrás si has leído mi libro La Casa Limpia y Ordenada, siguiendo mi método de organización y limpieza, no son necesarias las limpiezas generales entre las que está la limpieza de primavera. Aún así, los cambios de ropa de temporada, tanto de vestir como de hogar, hay que hacerlos, de modo que a la vez que guardas los edredones y jerséis de lana, aprovecha para deshacerte de todo aquello que no has utilizado en invierno (y que sabes que no vas a volver a usar) y lleva directamente a donar las cajas que llevan 3 meses precintadas en el trastero (señal de que no las has utilizado, y por lo tanto, son artículos que no necesitas)

Importante: no abras esas cajas. Confía en el criterio que tuviste cuando las llenaste, y no caigas en la tentación de volver a repasar lo que tienen dentro, porque sacarás cosas que volverán a rodar por casa ocupando inútilmente espacio y dificultando el orden y la limpieza diaria.

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Consejo 1: No te tomes la limpieza de primavera como una carrera contrarreloj

Las limpiezas generales de una casa son realmente agotadoras. La limpieza de primavera, si no has ido llevando la casa al día con mi programa de limpieza por sectores, no va a ser una excepción.

Aún así, te aconsejo encarecidamente que no te tomes esta limpieza de primavera como una carrera contrarreloj.

Ve poco a poco. Si lo necesitas, descárgate las listas de rutinas diarias que tengo a tu disposición en los archivos del blog. Están pensadas para ir trabajando un poco cada día. Tienes rellenas como ejemplo lo que se hace en mi casa a diario, pero tienes también impresos en blanco.

Estos impresos en blanco son ideales para rellenar con lo que tú necesites. Imprímelos y haz tu plan de limpieza de primavera. Dedica varios días a esta limpieza general. No pretendas hacerlo todo en un fin de semana. Eso sólo sirve para agotarse y enfrentar con miedo el siguiente cambio de temporada. Si te acostumbras a hacer las cosas poco a poco, te cansarás menos. Mantener el orden y la limpieza será mucho más sencillo y efectivo a largo plazo.

Si no sabes, no tienes tiempo, o sencillamente prefieres emplear tu ocio en cosas mas interesantes que organizar de forma sistemática la limpieza de primavera, escríbeme y te ayudo de forma personalizada.

 

Consejo 2: Comienza organizando los armarios

Trabaja en uno o dos cada día, para no cansarte. Saca todo lo que haya dentro, incluidos los altillos, y ponlo todo sobre la cama. Pon las perchas a un lado todas juntas. Cambia las bolsitas aromáticas o antipolillas y coloca papel perfumado o pastillas de jabon en los cajones para que huela bien la ropa.

Si tienes la ropa de la nueva temporada guardada en cajas o bolsas de vacío, es el momento de abrir la primera caja. Si tienes varias, abre sólo una (porque la vamos a necesitar para guardar la más gruesa que quitaremos del armario)

A esa ropa de primavera que has sacado de la caja, no le hagas nada. Simplemente sacúdela un poco para darle forma de nuevo y ponla sobre la cama, junto a la ropa de invierno que acabas de retirar del armario.

Una vez vacío por completo el armario, límpialo a fondo para quitarle el polvo, con una bayeta humedecida en agua tibia jabonosa. Sécalo con un paño suave que no deje pelusa. Limpia del mismo modo las perchas.

Una vez el armario limpio y seco, coloca las perchas vacías dentro. Llegó el momento de repasar la ropa que vas a volver a guardar.

Retira toda la que por temperatura seguro que no vas a necesitar:



La lana gruesa, los cuellos altos, las bufandas, la pana… nada de eso lo vas a necesitar hasta el proximo invierno.

Vuelve a colocar el resto de la ropa en las perchas. Deja un fondo de armario abrigado, por si bajan las temperaturas de nuevo. Ya conoces el refrán “hasta el 40 de mayo, no te quites el sayo… y si vuelve a refrescar, vuélvelo a colocar” Siempre viene bien tener un pequeño fondo de armario atemporal, por si varían las temperaturas o sales de viaje. De este modo te ahorras tener que abrir cajas y rebuscar entre la ropa guardada.

Una vez la ropa colocada en el armario, repasa la que vas a guardar. La que te hayas puesto y sea básica en tu vestuario, ponla en el cesto de la colada para hacerle un lavado corto sin suavizante y una vez seca, no la planches, para que no le salgan manchas de guardado. Colocála bien doblada en la caja que has vaciado. Yo aconsejo mucho guardarlas en cajas de vacío de la marca Compactor. Son cajas con cremallera con una bolsa de vacío en su interior adaptadas al tamaño de la caja. Te las recomiendo porque yo llevo usándolas hace varios años y nunca se me ha roto ninguna, ni han perdido el vacío. Llevo años con las mismas sin tener que comprar nuevas.

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Pruébate toda la ropa que no te has puesto este invierno.

Si la talla no es la adecuada o no te sienta divina dónala sin remordimientos. Aparta también la muy desgastada, la vieja o la que sencillamente no te guste y no te sientas cómoda con ella, a nivel físico o emocional. La ropa está para usarla y sentirnos bien con ella. Si no te gusta, no te sienta bien y al final sólo la tienes ocupando espacio, dale la oportunidad de utilizarla a otra persona.

La única prenda que puedes guardar “para siempre” sabiendo que no la vas a volver a usar jamás es (tal vez), el traje de novia, pero eso sólo si te hace una ilusión especial guardarlo. Si no tienes un sentimiento especialmente intenso por él, seguro que haces feliz a alguna novia con menos recursos, donándolo a una ONG.

De momento esto es todo lo que vamos a hacer con los armarios. Ya dije antes que la limpieza de primavera no es una carrera y que se hace poco a poco.

 

Consejo 3: Limpia por partes.

Una vez organizada la ropa, vamos a centrarnos en organizar de forma eficaz nuestra limpieza de primavera.

Al decirte que tienes que limpiar por partes, no me refiero únicamente a limpiar dividiendo la casa en partes (ventanas, puertas, cortinas…) sino a implicar a toda la familia y asignar una parte de la limpieza de primavera a cada miembro de la familia. De este modo, cada uno se encargará de una porción y no recaerá todo el peso en una sólo persona.

Si tienes dificultades para dividir el trabajo, la tarea te abruma o no sabes por dónde empezar, recuerda que puedes contar con mi servicio de asesoramiento personalizado en el que os ayudaré a planificarlo todo teniendo en cuenta de las capacidades y los gustos de cada miembro de la casa. Te garantizo que con mi ayuda la limpieza de primavera resultará una tarea fluida y fácil de realizar.

 

Consejo 4: Los muebles de los cuartos de baño

En la limpieza de primavera ha que prestar una especial atención a los muebles de los cuartos de baño. En ellos solemos guardar gran cantidad de productos cosméticos que no usamos, y esta es la mejor época para deshacernos de todos ellos y dejar únicamente los realmente necesarios.

Tras el fregado habitual de sanitarios, azulejos y suelo, vacía los muebles por completo. Ten a mano una bolsa de basura (o dos). Limpia los muebles por dentro con agua y un detergente especial para baños con lejía. Al estar en una zona húmeda, existe la posibilidad de algún rincón escondido con moho, y la lejía es lo mejor para acabar con él.



Aunque no estén atascados, limpia las cañerías por dentro con algun desatascador en gel como este , siguiendo las instrucciones del producto. Prevendrás los malos olores y los desagües lentos.

6 puntos imprescindibles de la limpieza general de primavera del cuarto de baño

  1. Repasa las fechas de caducidad de los cosméticos. Todo lo que esté caducado o a medio gastar “desde vete a saber”, a la basura. Probablemente habrá cosas que ni siquiera recuerdas que están ahí, señal inequívoca de que no las necesitas…. Todas esos artículos, ponlos en la basura.
  2. Huele los frascos de colonias y perfumes, y comprueba que mantienen el aroma original. La luz estropea los aromas, por lo que si tienes varios frascos a la vista, es bastante probable que te encuentres con alguno que se haya puesto rancio. Para que eso no ocurra, debes guardarlos dentro del mueble, a oscuras.
  3. Las cremas abiertas desde no se sabe cuándo, son un peligro para la piel. Huélelas y tira todas las rancias. Las que huelen bien, colócalas en una caja todas juntas para usarlas en las manos, los brazos o las piernas. Nunca utilices para la piel del rostro una crema sin saber cuanto hace que está abierta. Aunque no huela a rancio, puede tener algun otro componente estropeado. Gástala en otra zona de la piel mas resistente y menos a la vista, y seguirá siendo útil.
  4. Haz una limpieza a fondo de los maquillajes y deshazte de todos los que no utilices. Deja únicamente los que de verdad usas. Si los pones en un organizador de metacrilato, estarán siempre bien ordenados.
  5. Limpia las brochas y los pinceles de maquillar con un poco de agua y jabon de manos, y ponlos a secar en horizontal sobre una toalla.
  6. Los cepillos del pelo se quedan como nuevos metiéndolos por la noche en un recipiente cubiertos de agua y con un vaso de amoniaco. Por la mañana se aclaran con agua limpia y quedan listos para usar.

 

¿Cuánto hace que no cambias la escobilla del inodoro? Tal vez sea el momento de poner una nueva.

 

Repasa las toallas y aparta para donar todas las que se vean viejas y gastadas.

  • Compra algunas toallas si las necesitas.
  • Si las cortinas de la bañera son de plástico, cámbialas por unas nuevas.
  • Las cortinas de tela, mételas en la lavadora con lejía para quitarles el moho que puedan haber acumulado y plánchalas a temperatura media (repasa la etiqueta) para que sigan siendo impermeables.
  • Haz lo mismo con las cortinas de la ventana.

 

Consejo 5: Deja para el final las cortinas, las paredes y los techos.

Las paredes, los techos, y por último las cortinas, son la recta final de la limpieza de primavera.

  1. Se limpian los techos con una mopa de microfibra seca.
  2. Las pantallas sucias de polvo quitan mucha luz a las lámparas y hacen un el gasto energético aumente, al necesitar encender varias en lugar de sólo una. Cepíllalas a conciencia y una vez quitado todo el polvo, las limpias con un paño húmedo
  3. Utiliza la aspiradora antes de quitar la tulipa, te evitarás tener que limpiar a mano los mosquitos que se hayan acumulado en su interior.
  4. Las lámparas tipo araña y las de cristalitos colgantes se limpian muy bien sin tener que desmontarlas, con un spray limpiacristales específico para ellas. Se pone un paraguas viejo del revés bajo la lámpara, se pulveriza a fondo y el limpiacristales que goteará de la lámpara no ensuciará la habitación.


Una vez limpios techos y lámparas, pasamos la mopa de microfibra limpia por las paredes para eliminar el polvo. Conviene retirar los cuadros y otras decoraciones de pared para limpiar por detrás.

Por último, limpiamos las cortinas.

Si las vas a cambiar por tejidos finos, lávalas para quitarles el polvo acumulado. Una vez secas, dóblalas con cuidado para que se arruguen lo menos posible. Recuerda que tienes que lavarlas sin suavizante y no plancharlas, para que no le salgan manchas.

Si las cortinas son de tejidos ligeros, colócalas recién sacadas de la lavadora. De este modo se secarán colgadas en su barra. Esto hace que se reduzcan las arrugas. Tal vez no tengas siquiera que plancharlas. Si aun así una vez secas están arrugadas, hazlo sin descolgarlas. Pon la tabla de planchar junto a la ventana y a la parte superior quítales las arrugas con vapor vertical.

Estoy segura de que con este primer avance tu limpieza de primavera de este año va a ser mucho más cómoda y menos trabajosa. Suscríbete aquí al blog si aún no lo has hecho, porque en próximos artículos voy a seguir tratando este tema. Te contaré mistrucos para los cambios de ropa, mi forma de organizar armarios, despensas y anaqueles  y aprenderás  trucos de limpieza que harán que te resulte todo más sencillo.

De momento, ve leyendo cómo hacer estos dos limpiadores multiusos, el TripleA y el de oxígeno activo. Nos van a ayudar mucho en la limpieza.

Tienes los vídeos en mi canal de YouTube.

Cuéntame cómo llevas tu casa. Me encantará leerte.

Besos,

Pepa Tabero.

Feliz año nuevo

Feliz Año Nuevo 2018

Feliz año nuevo 2018… no me canso de repetirlo 🙂

Hoy es domingo, termina la semana.
Es día 31, termina el mes.
Es 31 de Diciembre… termina el año.

Siempre que hablan de la Magia de la Navidad, imagino una ráfaga de brisa suave que nos envuelve en una nube de polvo de hadas dorado de que nos quita los pesares y nos devuelve la alegría.

En eso reconozco que Disney tiene mucha culpa 😉

Mis sentimientos navideños van por otro camino, pero reconozco que esa magia me envuelve por completo en la noche de Fin de Año.

Y por eso te escribo hoy, a deshoras, porque este tipo de post navideños en los que deseamos feliz año nuevo, siempre se preparan varios días antes.



Pero qué le vamos a hacer. La magia del año nuevo me envuelve. Estoy en una nube de polvo de estrellas y Campanilla y sus amigas no me dejan hacer otra cosa que venir aquí a sentarme y desearte un muy feliz año nuevo 2018.

 

Recibe el año nuevo con ilusión y buenos deseos

 

En unas horas cenaremos, y un rato después, tomaremos las uvas. Deseo con todo mi corazón que con cada uva que tomemos entre en nosotros lo que he puesto en esta lista (si te falta o sobra algo, cámbiala a tu conveniencia)

 

  1. Sentimientos de amor, por los demás y por nosotros mismos.
  2. Valor de cambio, para mejorar tu vida.
  3. Paz interior, la más difícil de lograr.
  4. Salud, tanto física como emocional.
  5. Felicidad. La felicidad no es el fin, sino el camino.
  6. Generosidad. Alégrate por los demás.
  7. Esperanza. Relee los 6 apartados anteriores y prácticalos
  8. Respeto hacia ti mismo y hacia los demás. Vales mucho. Créetelo.
  9. Serenidad. Evita los ataques de ira. Piensa antes de actuar.
  10. Comunicación. Se asertivo cuando expongas tus ideas
  11. Equilibrio. Evita los fanatismos. Defiende tus ideas con respeto.
  12. Fe. En Dios o en ti misma. Sueña y trabaja por tus sueños.

 

¿Haces listas de propósitos de año nuevo? Lee esta entrada, que seguro que te ayuda a cumplir tus propósitos de año nuevo

 

Muchos besos y mis mejores deseos para comenzar el año.

Pepa Tabero.

La teoría de las ventanas rotas aplicada a la casa

La teoría de las ventanas rotas aplicada a la casa, a su organización y limpieza, nos explica el motivo por el que nos resulta tan complicado mantener las rutina qué hacen que nuestro hogar se mantenga siempre limpio y ordenado. La teoría de las ventanas rotas es una teoría que parte de un experimento social. Y aunque mi interpretación, aparentemente se aleje de la idea inicial de los investigadores, da respuestas a los motivos por los que siempre nos resulta mucho más sencillo limpiar y mantener limpia una casa nueva que otra que lleva tiempo habitada.

La teoría de las ventanas rotas aplicada a la casa, nos explica la razón de que se nos acumule la ropa sucia en el cesto, a la vez que tenemos la limpia acumulada sobre una silla fuera del armario.

Foto de Michael Eastman. http://www.eastmanimages.com/3091674-havana-1999-2002

La teoría de las ventanas rotas: el experimento

En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Philip Zimbardo dejó dos coches idénticos abandonados en la calle. Uno lo dejó en una zona conflictiva de Nueva York. El otro en una zona tranquila de California.

Dejó los dos coches abandonados en dos lugares muy diferentes, para estudiar el comportamiento de la gente en cada sitio.

El coche abandonado en la zona conflictiva fue desmantelado por completo en pocas horas. Todo lo que se podía aprovechar se lo llevaron y lo que no, lo destruyeron. Una semana después no quedaba ningún resto en el lugar donde lo habían abandonado.

El coche de la zona rica se mantuvo intacto durante esa primera semana. Entonces el investigador rompió el cristal de una de las ventanillas.



El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el barrio conflictivo. En unos pocos días el vehículo quedó en el mismo estado que el del barrio marginal.

¿Por qué el cristal roto en el coche abandonado en el vecindario rico activó el mismo proceso que en la zona marginal?

Según los resultados del estudio demostraron, un coche abandonado con un cristal roto, transmite una idea de deterioro y despreocupación. Ofrece una imagen de ausencia de normas. Como que todo da igual. Todo vale.

Ese cristal roto comienza una secuencia de actos cada vez peores. Se vuelve incontenible, hasta llegar a la destrucción total del coche.

Del mismo modo ocurre si se rompe el cristal de una ventana de una casa. Si nadie lo arregla. el resto de ventanas tardarán muy poco en estar todas rotas. Eso se ve en cualquier edificio abandonado.

 

La teoría de las ventanas rotas aplicada a la casa

 

El resultado de este experimento, lo podemos extrapolar con facilidad a lo que ocurre en nuestro hogar.

Seguro que conoces los programas de televisión en los que salen casas de personas a las que llaman acumuladores compulsivos. Muestran hogares tan abarrotados de chismes que cuesta trabajo pensar que realmente haya gente que pueda vivir ahí. El equipo de trabajo del programa actúa y saca decenas de bolsas y cajas repletas de basura y trastos inútiles. Hasta que debajo de toda aquella mugre reaparece una casa normal.

Es un ejemplo extremo porque quién llega a semejante situación sufre algún tipo de enfermedad.

La situación se descontroló de tal modo que llegó un momento en el que ya no sabían por dónde empezar a resolverla.  La clave está en no perder el control.



Cada uno tenemos unos límites diferentes de tolerancia al desorden. Eso es particular de cada persona, pero todos necesitamos unas rutinas mínimas de mantenimiento para mantener nuestro orden dentro de nuestros límites aceptables.

Son esas rutinas mínimas de mantenimiento las que necesitamos llevar a rajatabla porque son las que marcan el límite entre lo que denominamos “orden aceptable” y “ligero desorden”

El riesgo principal está cuando por alguna circunstancia puntual nos saltamos las rutinas mínimas y pasamos a la fase de “ligero desorden” . Tras unas semanas viviendo de ese modo, se corre el riesgo de normalizar la situación, y lo que antes considerábamos “ligero desorden” pasa a ser “orden aceptable” . Hemos bajado un escalón sin apenas darnos cuenta.

De ahí al caos van unos pocos pasos.

 

Implementa rutinas y di adiós al caos

Y llega un día en el que miras a tu alrededor y no entiendes qué ha pasado, que ves chismes por todas partes y la única solución que encuentras es darte un palizón de limpiar, para volver al mismo estado en pocos meses.

Por eso las rutinas, son tan importantes, porque evitan los palizones de limpiar. Con unas buenas rutinas, el síndrome de las ventanas rotas desaparece.

Manteniendo a raya las pequeñas cosas, dando importancia a los detalles pequeños, la casa se mantendrá siempre dentro de los límites de orden y limpieza que mejor se adaptan a ti y a tu familia.

Si has llegado a un punto en el que no sabes por dónde comenzar a organizarte, recuerda que lo mismo que el desorden es progresivo, la recuperación también lo va a ser.

Si no sabes por dónde comenzar a organizarte, en el apartado de archivos, en este enlace tienes unas plantillas imprimibles que estoy segura de que te van a ayudar a comenzar.

Están adaptadas al método del Manual de la Casa Limpia y Ordenada y recuerda que me puedes consultar cualquier duda que tengas, y te ayudaré encantada.

Si te gusta el orden suscríbete al blog y no te perderás mis próximas entradas. También te invito a que visites otras entradas como por ejemplo Cómo mantener ordenado el armario de los Tuppers.

Saludos, Pepa Tabero.