Cómo lavar las frutas y verduras. Come más sano y sin pesticidas.

Lavar las frutas y verduras del modo correcto se ha convertido en una cuestión de primer orden por culpa del uso indiscriminado de los productos químicos en los cultivos intensivos.

Hoy en día, no podemos lavar las frutas y verduras del mismo modo que lo hacíamos hace años. Los productos químicos han cambiado y son mucho más potentes. Los empleados actualmente, aumentan mucho el volumen de producción. Bien utilizados, son (supuestamente) seguros dentro de los rangos de toxicidad que establecen los departamentos de sanidad encargados de controlarlos. Aún así, una vez que llega ese vegetal a nuestra cocina, tenemos que saber cómo lavarlo para eliminar el máximo posible esos productos químicos, sabiendo que no podremos eliminarlos por completo.



La mejor forma de evitarlos es comprando productos ecológicos, pero ni todas las familias pueden permitirse comer todo ecologico por ser más caro, ni tampoco los productos ecológicos son “tan ecológicos” como nos los quieren vender.

En cualquier caso, todos tenemos claro que cualquier vegetal que vayamos a consumir, hay que lavarlo. Aquí te voy a explicar cómo lavar las frutas y verduras del modo más eficaz, ya sean ecológicas o compradas en bandejas envasadas en el supermercado.

Cómo lavar las frutas y verduras ecológicas

Aunque sean de tu propia huerta y tengas totalmente controlados los productos químicos, siempre tienes que lavar las frutas y verduras con agua limpia, para quitarles el polvo y cualquier organismo patógeno que haya llegado arrastrado por el aire. No basta con sacudirlos o limpiarlos con un paño. Deben pasar siempre por agua de este modo:

  • Pon los vegetales a remojo con agua y vinagre (del que se usa para aliñar la ensalada) da igual que sea de vino o de manzana. El que uses normalmente en casa.

 

  • Si son vegetales que vienen de una huerta doméstica, lo necesitarán para eliminar los pulgones, los caracolillos y los restos de tierra que traen de la huerta. Si no tienen tierra o polvo, ni pulgones o algún otro tipo de bichito, y no te han avisado de que los tienes que consumir rápido, porque te los han lavado, desconfía totalmente de la ecología.

 

  • Las zanahorias, las cebollas, los ajos, las patatas… se crían bajo tierra. Lo normal es que traigan un poco pegada. Las lechugas son el alimento preferido de los pulgones y es raro que no traigan alguno, y las frutas, de estar en el árbol, cogen polvo.

 

  • Si se ven limpias y relucientes, es:
  1. Porque las han lavado, (muchas veces al agua se le añaden ceras especiales para evitar que la humedad las pudra. Aunque sean ceras naturales, llevan productos químicos)
  2. No son productos verdaderamente ecológicos.

Procedimiento de lavado ecológico

 

Llena el fregadero de agua y añade medio vaso de vinagre.

 

Añadir vinagre al agua mientras los lavas, ayudará a eliminar los posibles patógenos que no soporten la acidez del vinagre y eliminará el polvo y los bichitos.

 

Puedes sustituirlo por unas gotas de lejía o cloro (hipoclorito de sodio)

 

La proporción es de media cucharadita de café llena de lejía, para un fregadero de tamaño normal, lleno de agua.

Deja tus hortalizas en ese baño durante un par de minutos, para que el água llegue a todos los rincones y se limpien y desinfecten bien.

Despues, aclara bajo el chorro de agua fría, y ya están listas para ser consumidas sin riesgos.



Ten cuidado porque no se puede usar cualquier lejía/cloro.

Tiene que ser lejía especial, de la que pone en la etiqueta que es “apta para la desinfección del agua de bebida”. Suele venir en envases amarillos, pero no toda la lejía amarilla sirve. Tiene que poner en la etiqueta que sirve para desinfectar el agua. Hay que leer la etiqueta.

  • No sirve la lejía con detergente, ni ninguna otra que no ponga específicamente que sirve para desinfectar agua de beber.

 

Cómo lavar las frutas y verduras de supermercado (las “normales”).

Si los pones a remojo, los pesticidas y fungicidas con los que los rocían (sobre todo a las frutas y a las patatas) para que se vean brillantes y relucientes,  podrían llegar a entrar por los cortes, poros de la piel o de las hojas. Lo mejor en este caso, es lavarlos poniéndolos debajo el grifo abierto. Frótalos bien con las manos o preferiblemente con un cepillo especial para limpiar verduras (sirve un cepillo de uñas que se use sólo para la cocina).

Recuerda que después del lavado con vinagre o con lejía, tienes que aclararlos bien con agua limpia y secar con papel de cocina. Es mejor usar papel de cocina desechable para asegurarse de que se mantienen bien limpios..

Un último consejo, pero no por ello menos importante:

la fruta, hay que tomarla siempre pelada, porque los químicos que les rocían para evitar enfermedades en el árbol, o los que se les aplica mezclados con las ceras para hacerlas más brillantes, es imposible llegar a eliminarlos del todo.

Pelar la fruta, algo impensable hace unos años porque “en la piel es donde hay más vitaminas” (o eso nos decían), ahora se ha vuelto imprescindible.

Y esto es todo. Si te ha quedado alguna duda sobre cómo lavar las frutas y verduras antes de consumirlas, escríbeme un comentario y te lo explicaré encantada.

Te dejo este enlace a mi otro artículo donde te explico mi truco para conservar la fruta fresca pelada como recién cortada, sin que se oxide ni se ponga negra. Estoy segura de que te va a venir genial.

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Anisakis del pescado y cómo eliminarlo

Anisakis del pescado y cómo eliminarlo

Nuestra veterinaria de referencia María Coronilla, nos va a hablar en este artículo sobre el anisakis del pescado. Nos explicará qué es, de dónde viene, nos dára las claves para evitarlo y la solución para combatirlo.

Buenos días.

Antes de nada, debéis saber que el anisakis del pescado es un parásito con el que llevamos conviviendo milenios, al igual que con otros muchos parásitos a los que les damos menos importancia, quizás porque no los vemos.

Sobre el anisakis del pescado, es muy importante saber que a no ser que lo ingiriésemos crudo, o seamos alérgicos a alguna de sus proteínas, no tiene ninguna consecuencia sobre nuestra salud.

 

Si compras pescado fresco habitualmente, seguro que alguna vez te has encontrado al limpiarlo con una  pequeña larva, que suele estar enroscada sobre sí misma, e incluso encapsulada (enroscada dentro de una especie de huevo). Otras veces estará libre..

 

si no lo comemos crudo, o somos alérgicos a alguna de sus proteínas, el anisakis del pescado no tiene ninguna consecuencia sobre nuestra salud.

 



¿Pero de dónde sale el anisakis del pescado?.

Lo primero que hay que saber, es que el anisakis del pescado es un parasito de los mamíferos marinos. La respuesta a porqué nos lo encontramos cuando compramos pescado fresco en la pescadería, es muy simple.

Voy a explicar todo el proceso y verás que tiene lógica… y que da un poco (o mucho) de asquito, pero conociendo lo que es el anisakis del pescado, de dónde viene y cómo neutralizarlo, te vas a quedar mucho más tranquila a la hora de comer pescado.

Lo que vemos del anisakis del pescado, es lo que se llama la L3 (la larva) de un parásito denominado Anisakis Complex (complex de complejo, se usa para referirnos a todos los tipos de Anisakis que hay).

La forma adulta de este parásito vive en los mamíferos marinos, e incluso en alguna ave como el pelícano. Vive en las focas, las morsas… los adultos del parásico copulan y por las heces del mamífero portador salen los huevos. Éstos (los huevos) son ingeridos por los mariscos (camarones, gambas…), que a su vez son consumidos por peces más grandes.

Esta es la forma en la que el anisakis del pescado, entra en la cadena cadena alimentaria. Una vez dentro del pez, el huevo eclosiona y se transforma en la L3, la larva con forma de gusano fino y alargado que vemos en los peces cuando los limpiamos.

La larva se queda esperando en el pescado hasta que el mamífero marino, que es su hospedador definitivo, se come el pez. Una vez comido el pez, la larva se transforma en adulto, y vuelve a empezar el ciclo.

 

A los humanos no nos afecta, salvo si lo comemos crudo o somos alérgicos a alguna de sus proteínas. En genera, el anisakis del pescado no tiene ninguna consecuencia sobre nuestra salud.

 



El anisakis del pescado no se puede erradicar y no es culpa de la pescadería

Estoy segura de que a algunos no os ha gustado esta idea, pero en realidad el anisakis del pescado es algo que se escapa de su ámbito de actuación.

Sanidad obliga a que se limpien y evisceren determinados pescados, entre otras cosas, para evitar que los consumidores los vean.

Soy alérgico al anisakis, ¿no puedo comer pescado?

He analizado personalmente más de tres mil pescados. Mi consejo es que tomes cualquiera que esté muy fresco, porque en ellos la larva se queda en las vísceras abdominales, y a lo sumo en las huevas. En el pescado que no es fresco empieza la autodigestión. Eso la larva lo entiende como que ha sido ingerido por el hospedador definitivo. Lo que hace que se reactive y se transforme en el parásito adulto.

¿Y cuál es el pescado más fresco?

En las zonas del interior, que no hay salida al mar y el pescado se transporta en camiones. El mejor que se puede consumir es el de piscifactoría, ya que lo recolectan a demanda. Entra rápidamente en la cadena de frío y va directo al supermercado. Pero este es un tema largo que da para otro artículo que trataremos otro día.

Cómo eliminar la larva del anisakis del pescado

Como con todos los parásitos, la congelación o el calor es suficiente.

Tienes que congelar el pescado que vayas a comer crudo como mínimo durante 24h . El que no tomes crudo, debes cocinarlo. Como mínimo, necesita cocerse durante 5 minutos. Es la forma de eliminar por completo el riesgo del anisakis del pescado.

Espero haberte ayudado a conocer un poco el Anisakis del pescado.

Sobre todo recuerda:

  • Mientras NO seas alérgico al anisakis del pescado
  • Esté PERFECTAMENTE COCINADO
  • Haya sido CONGELADO PREVIO al consumo en crudo

 

  • Podrás olvidarte del anisakis del pescado y DISFRUTAR tranquilamente 

Saludos, María Coronilla.

 

Si te gustó el artículo y quieres ver más de María Coronilla, en este enlace tienes sus consejos para organizar y planificar las comidas.  

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Pepa Tabero

 

6 consejos para comer más sano y ahorrar en la compra

Ahorrar en la compra y comer sano hoy en día, se ha conviertido en un ejercicio de malabares a la hora de ir al supermercado. La cesta de la compra es la base de una buena alimentación y una vida sana. Los horarios de trabajo que tenemos, unidos al bombardeo constante de la publicidad, hacen que consumamos muchos productos precocinados. Están llenos de productos químicos, conservantes y saborizantes como el famoso glutamato monosódico, que distan mucho de ser sanos. Lo sabemos, y aún así, rara es la cesta de la compra que no los lleva..

¿Por qué compramos alimentos precocinados?

Aunque intentamos ahorrar en la compra y comer sano, hay varios motivos por los que compramos alimentos altamente procesados:

  • Normalmente, recurrimos a ellos por la comodidad de no tener que prepararlos en casa. Es mucho más cómodo llegar a casa, abrir un paquete directo al microondas, que cocinar.
  • En muchas ocasiones nos encontramos con recetas que resultan más baratas compradas hechas, que si tenemos que comprar nosotros los ingredientes y prepararlos en casa.


 

Recurrir a los platos precocinados por cuestiones económicas, resulta una cuestión de peso en muchos hogares.

 

Aun así, preparando una lista de la compra cuidadosa, es posible y hasta sencillo, ahorrar en la compra y comer sano.

Hace falta planificación, así que te voy a ayudar con 6 consejos infalibles que te van a ayudar a ahorrar en la compra y comer sano. Siguiéndolos te garantizo que la alimentación general de tu familia va a mejorar sin que tu bolsillo se resienta.

6 Consejos para ahorrar en la compra y comer sano

  1. Para ahorrar en la compra y comer sano, lo primero que hay que hacer es preparar los menús que vamos a consumir durante la semana. Resulta sencillo si lo haces iguiendo las directrices del “plato nutricional“. El “plato saludable” (tambíen se le llama así), sustituye a la antigua pirámide alimentaria. Presentar los alimentos en forma de plato hace que sea muy fácil calcular las proporciones necesarias de cada nutriente.
  2. Olvídate de los platos precocinados y reserva un poco de tiempo a cocinar. La dieta mediterránea clásica es barata y está considerada de las mejores del mundo. Sin embargo se está perdiendo. Está basada en un modo de cocinar que estamos dejamos de lado para dar paso a las nuevas modas alimentarias, más caras y menos saludables.
  3. Vuelve a los platos de cuchara de tu infancia. Los guisos, estofados y potajes on los menús más baratos de preparar y las legumbres, una fuente excelente de proteínas. Además, su precio es muy bajo.
  4. Los huevos son una buena fuente de proteínas completas y una de las proteínas más baratas del mercado. Mucho más que la carne o el pescado. El estigma del colesterol que han llevado arrastrando tanto tiempo, quedó obsoleto hace años.
  5. Compra verduras y frutas de temporada. Tenemos la suerte de vivir en un país productor y exportador a nivel mundial de verduras y frutas. Eso nos convierte en unos privilegiados. Podemos adquirirlas frescas en el mercado a precios muy asequibles.
  6. Aprende a cocinar. El principal impedimento para que la cesta de la compra sea saludable y a la vez económica, es la falta de conocimientos culinarios. No saber cocinar, unido a la falta de tiempo y de ganas resulta fatal para la economía y para la dieta. Para ahorrar en la compra y comer sano, no hay más remedio que meterse en la cocina.


¿Que pasa con los productos ecológicos?

La moda de consumir productos ecológicos sube mucho el presupuesto mensual de una familia.  “Ecológico”, implica que es un producto libre de pesticidas y cultivado de un modo sostenible. Aún así, cuando cocinas, no hay diferencia entre que la verdura sea ecológica o “normal”.

Para ahorrar en la compra y comer sano, tienes que ajustar tu presupuesto a tus necesidades. Si puedas permitirte comprarlo todo ecológico, sostenible y de comercio justo, hazlo sin pestañear. En caso de que necesites ajustar gastos, compra productos normales. También son sanos y sobre todo, son mucho más baratos.

Acostúmbrate a leer y entender las etiquetas de los productos envasados

Necesitas hacerlo para saber realmente lo que estás comprando. En muchas conservas de verduras, nos venden el “estilo casero” . Supuestamente es más sano y desde luego, resulta bastante más caro que el normal. Lee las etiquetas y verás que muchas marcas le añaden más del doble de azúcar que su opción barata. No por ser más caro y denominarlo “casero” en letras grandes, es mejor. Es muy fácil hacer conservas en casa. Las mermeladas, tanto de frutas como de verduras (tan de moda -y tan carísimas- para hacer maridajes) son facilísimas de hacer y duran todo el año.

 

Te dejo este enlace a un artículo que escribí hace algún tiempo para el periódico La Razón, en el que abordo el tema de ahorrar en la cesta de la compra y comer sano de una forma un poco más amplia.

Seguro que esta otra entrada, acerca de cómo planificar las comidas también te resulta interesante-

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Pepa Tabero

Truco cómo limpiar el microondas de forma ecológica

¿Quién no tiene horno microondas hoy en día?

Hoy te voy a explicar mi truco para limpiar el microondas de forma ecológica y muy sencilla. Vivimos una época en la que, una casa sin horno de microondas es una auténtica rareza.

En prácticamente todas las cocinas hay uno. La mayoría de las veces está infravalorado. Pocas veces se usa para cocinar realmente, pero resulta casi imprescindible para calentar un vaso de leche en el desayuno, o recalentar un plato de comida. Al calentar los platos ya preparados, a veces salpica por todas las paredes y hay que limpiarlo.

También hay ocasiones en que los mismos alimentos que calentamos dan olor. Por todo esto, el microondas puede coger olores raros, de modo que tenemos motivos sobrados para colocar la limpieza el microondas dentro de nuestras rutinas habituales de limpieza.



Mantenimiento básico del microondas

Para evitar en lo posible los salpicones, sobre todo de comidas, es imprescindible utilizar una tapadera especial para microondas, que cubra por completo el recipiente. Si no tienes tapadera de microondas, puedes apañarte con un simple plato apto para microondas, pero son muy baratas y resulta tremendamente útil tener una. Aunque normalmente no van a estar con contacto con alimentos, es mejor asegurarse de que estén libres de BPA.

Lo puedes encontrar en Amazon

Cómo limpiar el microondas de forma ecológica

Lo cierto es que limpiar el microondas de modo ecológico es mucho más fácil de lo que puede parecer.

Necesitamos:

  1. Un cuenco amplio apto para microondas.
  2. Dos vasos de agua a temperatura ambiente.
  3. Un limón a rodajas, o zumo de limón del comprado ya exprimido.
  4. Jabón de lavar los platos.
  5. Estropajo que no arañe.
  6. Una bayeta limpia.
  7. Un paño que no deje pelusa.

 

 Realización:

  1. Coloca en el cuenco el agua con las rodajas de limón o con medio vaso de zumo exprimido.
  2. Conecta el microondas a máxima potencia durante unos cinco minutos, con el cuenco con el agua con limón en su interior. Tiene que hervir un ratito así que el tiempo depende de la potencia de tu microondas.
  3. Una vez terminado el tiempo, deja otros 10 minutos de reposo sin abrir la puerta, de modo que el agua se enfríe un poco y para que al vapor producido por el agua con el limón hirviendo, le de tiempo a ablandar toda la grasa y toda suciedad pegada a las paredes.
  4. Abre ahora la puerta y saca el cuenco con cuidado de no quemarte. Ya no saldrá demasiado vapor porque se ha quedado pegado en las paredes, pero el agua seguirá estando bastante caliente.
  5. Moja un poco el estropajo en el agua caliente con limón, y añade unas gotas del jabón de platos. Si tu microondas no está excesivamente sucio, puedes saltarte los pasos 5, 6 y 7 y pasar directamente al número 8.
  6. Frota bien el microondas por dentro. Cómo está todo muy ablandado, no hará  falta frotar mucho. Utiliza guantes de goma si lo crees necesario, para no quemarte con el agua caliente al coger el estropajo.
  7. Aclara bien el jabón de platos de las paredes del microondas con la bayeta limpia, humedecida si hace falta en el agua con limón caliente.
  8. Por último, sólo tienes que secar bien con el paño limpio y seco.


Y así es cómo limpiar el microondas de forma ecológica

Con este sencillo truco, podrás limpiar el microondas de forma ecológica y mantenerlo siempre como nuevo. Cuéntame cómo lo haces tú. Me encantará leerte. ¿Has visto mi truco para limpiar el horno fácilmente y sin químicos? Te lo dejo en este enlace.

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Pepa Tabero.

 

 

Sobrevivir a la cuesta de enero

No es sencillo sobrevivir a la cuesta de enero. Sobre todo a partir de ahora, que estando ya a mediados de mes, se está volviendo cada vez más empinada..

Hace unos días, escribí un artículo para el periódico La Razón. Lo puedes leer pulsando aquí. En él, te doy 5 consejos para superarla con éxito y poder llegar a la cima (a fin de mes) sin demasiadas apreturas.

Estamos ya a mediados de mes. Los niños ya se incorporaron hace tiempo al colegio, de modo que ya nos ha dado tiempo de sobra para reorganizar las rutinas y los gastos del día a día… ¿cómo los llevas? ¿Estás cumpliendo los objetivos económicos?



¿Te está costando sobrevivir a la cuesta de enero?

A veces es duro. Lo sé, pero céntrate y piensa únicamente en positivo… lo principal, que ya mismo llega el fin de mes, la nómina y se acaban las penurias. Eso sí, para comenzar febrero limpio de deudas, ahora toca apretarse un poco el cinturón… y esperar a las segundas, terceras, o cuartas rebajas 😉  (he pedido la cuenta de por cual vamos ya)

Te dejo una entrada SÚPER IMPORTANTE ahora que comienza el año:

RECUERDA QUE HAY QUE VOLVER A SOLICITAR EL BONO SOCIAL DE LA LUZ. La ley ha cambiado y hay que volver a solicitarlo. Aquí te lo explico todo.



Cuéntame cómo te está yendo el nuevo año. Me encantará leerte. Suscríbete al blog, y a mí canal de YouTube   y sígueme en mis redes sociales como @PepaTabero en Twitter, en Instagram y Pinterest, para estar al día de las novedades que voy publicando y encuentra las respuestas a todas tus dudas de organización y limpieza en mi libro, el Manual de la Casa Limpia y Ordenada, que puedes encontrar en cualquier librería y en Amazon

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Pepa Tabero.

 

Organizar y planificar las comidas para ahorrar tiempo y comer sano

Con los horarios que tenemos y las prisas, a todos nos viene bien una ayuda a la hora de organizar y planificar las comidas. Para conseguir ahorrar tiempo, comer sano y no sucumbir a la rapidez de las comidas precocinadas industriales.

La entrada de hoy del blog es especial. Hoy contamos con la colaboración de María Coronilla, que nos va a explicar cómo se organiza ella. Os dejo con la entrada:

Buenos días, y ante todo mil gracias a Pepa por la confianza depositada en mí.

Soy madre de familia numerosa, trabajadora y apenas tengo  tiempo durante la semana para preparar la comida. La necesidad agudiza el ingenio, por eso quiero compartir mis trucos para salvar las comidas del día a día.



Organizar y planificar las comidas

  • Utilizo mucho el congelador, por lo que es importante recordar que lo que se congela en un alimento es el agua y que tenemos que desengrasar al máximo para evitar que se enrancie la grasa y nos estropee el sabor esperado.
  • Una cosa que nunca debe faltar en casa son las legumbres ya remojadas (excepto las lentejas, que no necesitan remojo). Cuando pongo a remojo los garbanzos, pongo en agua todo el paquete, aunque no vaya a utilizarlos todos de momento. Una vez remojados, se escurren y se ponen en una bolsa en el congelador. Si se apelotonan no hay problema. Se soluciona con algo tan sencillo como dejar caer la bolsa contra la mesa y ya podremos añadir la cantidad que necesitemos directamente a la olla.
  • Siempre tengo cebolla, ajo, puerros, pimientos,etc, cortados y picados, para poder ahorrar tiempo en un momento de apuro.
  • La carne picada preparada en una boloñesa o congelada simplemente con salsa de tomate, congelada y lista para añadir a la pasta cocida, el resultado es muy bueno y rápido de preparar.
  • Un plato que también admite muy bien la congelación son las albóndigas, siempre y cuando las congeles directamente con salsa o las congeles una vez fritas y la salsa se congela aparte.

 

Hay que cocinar más cantidad y congelar

  • Las croquetas las preparo en mucha cantidad. Las congelo por tandas, colocadas sobre un plato o una bandeja pero separadas unas de otras para que no se peguen entre ellas. Deben estar ya empanadas y preparadas para freír (como las que se compran congeladas). Una vez congeladas las pongo en una bolsa y así quedan ideales para simplemente freír las que necesite. Se fríen tal cual, sin descongelar previamente.
  • Los Buñuelos de pescado, se preparan y se congelan igual que las croquetas: en un plato o bandeja listos para freír.
  • Cuando preparo paella o arroz casero, el sofrito lo hago primero y en más cantidad de la necesaria. El que no utilizo en el momento, lo concentro y congelo en porciones. De este modo lo tengo listo para añadir únicamente agua y arroz. Queda ideal de este modo para arroz con pollo, con calamares, con sepia…


  • Los guisos de carne se preparan con antelación con el mismo sistema anterior: preparo más cantidad del sofrito, añado la carne y preparo el guiso. Luego concentro mucho la salsa para que ocupe menos espacio en el congelador (el mío es muy pequeño).  Así luego, simplemente hay que añadir más líquido y unas patatas.
  • Cuando hago empanada de atún preparo siempre el doble. La masa se puede congelar si la receta que usemos lleva levadura. El relleno lo congelo en un tupper para rellenar otra. Otras veces lo cogelo en porciones para hacer pasta con aún y tomate, unas empanadillas, o lo que más nos apetezca. Hay que tener en cuenta que el huevo cocido no admite bien la congelación (su textura varía). Yo los huevos cocidos se los añado al relleno antes de hornear. Nunca los congelo.

Aprovechar los restos

  • Cuando hago pollo y otra carne guisada, y me sobra, hago lo siguiente. Preparo un sofrito con cebolla y la verdura que tenga por el frigorífico y le añado el pollo desmenuzado. Una vez rehogado, añado un poco de líquido. Eso le otorga al pollo jugosidad y hace que congele mucho mejor. Así no queda reseco al descongelar. Cuando lo voy a usar le doy un golpe de calor rápido. De este modo recupera el líquido perdido. Queda ideal para rellenar canelones o acompañar alguna pasta.

Caldos concentrados

  • Con los huesos de jamón (perdonad, tengo la suerte de vivir en Salamanca, y una buena paleta…), hago caldo de jamón. Pongo los huesos en la olla rápida cubiertos de agua y una vez bien concentrado el caldo, al congelador en la cubitera, y luego a la bolsa de congelados. Por supuesto, no olvidar etiquetar de qué son los cubitos y la fecha.
  • Cuando hago caldeirada de pescado siempre reservo el fumet y como muchas veces suelo tener mejillones, gambas u otro marisco, lo aprovecho. Añado las verduras y lo cuezo, luego lo cuelo y lo concentro. Por último, lo congelo en una cubitera. Para que ocupe menos sitio paso los cubitos a una bolsa de congelados y ya tengo mis pastillas de caldo de pescado.


Reglas de oro a la hora de congelar y descongelar:

  • Hay que envolverlo todo bien y utilizar recipientes herméticos. Así se evitan las quemaduras por frío.
  • Las bacterias no se mueren durante la congelación. Hay que extremar las medidas higiénicas antes, durante y después de manipular los alimentos.
  • Lo que se congela de los alimentos es el agua que contienen. Esto significa que lo que se descongela, es también el agua.
  • Tira siempre los líquidos que suelten los alimentos crudos que no has cocinado previamente.
  • Cuando congeles alimentos con caldo o salsas hay que hervirlo al menos durante 5 minutos, para matar a las posibles bacterias.

Y sobre todo, recuerda que lo congelado también caduca, así que si podéis poner la fecha de congelación, y tenerlo en cuenta.

 

Un beso grande a todos.

 

Y hasta aquí los consejos de María para organizar y planificar las comidas, que como ves son muchos y todos muy prácticos. ¿Cuál te resulta más útil? ¿Y tú cómo lo haces?