Pintar un mueble con pintura de tiza o chalk paint es una forma de renovar el aspecto de nuestros muebles de una forma muy sencilla y resultona. Y es que los muebles pintados con chalk paint tienen un estilo propio.
Este tipo de pintura es adecuada para cualquier estancia. Sólo necesitamos un poco de imaginación para lograr un resultado precioso con el acabado rústico o desgastado tan de moda en los últimos tiempos.
Características de la pintura de tiza o Chalk Paint
La pintura de tiza o Chalk Paint es una pintura de interior casi sin olor y que se limpia fácilmente con agua. Tiene una alta cantidad de polvo de yeso en su composición. Esto hace que sea muy cubriente y necesitemos dar pocas capas.
Dependiendo del modo de aplicación, del material base y del aspecto que queramos conseguir necesitaremos más o menos capas, pero normalmente con dos es más que suficiente. La podemos encontrar en lata o en spray. Las texturas finales son diferentes según el formato que elijamos.
En spray el acabado es muy liso, típico de este tipo de aplicación. Con la pintura en lata aplicada con una brocha el acabado es más rústico porque se aprecian los brochazos.
Lijando con un taco de lija fino eliminamos las posibles marcas o defectos. En este caso tendremos que aplicar varias capas de pintura porque es fácil desgastarla toda por algunas zonas y llegar a sacar el color inicial del mueble.
Si te gusta ese efecto desgastado, verás que es muy fácil de conseguir.
La parte más interesante de pintar un mueble con pintura de tiza o chalk paint, es que no es necesaria la imprimación previa ni el lijado entre capas. Simplemente hay que limpiar bien la superficie que queremos pintar. Frotamos con un trapo mojado en amoniaco disuelto con un poco de agua y esperamos a que se seque.
Se puede pintar prácticamente sobre cualquier material sin necesidad de tratamiento o preparación previa. Esto nos ahorra muchísimo trabajo.
Al secarse, el color queda muy mate, como empolvado y el acabado resulta muy poroso, de modo que cualquier roce podría dejar una mancha que quitaremos con una goma de borrar o lijando un poco y pintando de nuevo en caso de que no salga con la goma.
Para evitar este inconveniente necesitamos aplicar al mueble un producto de acabado. Se le puede poner barniz, pero a mí me encanta como queda con la cera especial para pintura de tiza, que una vez aplicada, protege el mueble de golpes y suciedad y deja un brillo satinado muy bonito.
Pintar mueble con pintura de tiza o Chalk Paint
La mejor forma de comenzar es desmontando las puertas, los tiradores y las demás parte metálicas (bisagras…) y comenzar aplicando la pintura de tiza por las molduras con una paletina fina (una brocha plana)
Una vez listos los detalles y las zonas más complicadas, con una paletina más ancha pasamos a rellenar los paneles. Los tableros más extensos los hacemos con un rodillo para cubrir la superficie rápidamente. Como la textura que proporciona el rodillo es muy diferente de la de la brocha, la segunda capa de pintura conviene aplicarla a todo el mueble con la brocha, de modo que la textura de toda la superficie quede unificada.
Las irregularidades de la primera capa de pintura las quitamos lijando un poco cuando esté bien seca. Quita el polvo del lijado con un paño limpio y seco y ya está el mueble preparado para aplicar la segunda capa de pintura de tiza.
Terminación del mueble con cera
Para aplicar la cera hay que esperar a que la pintura está completamente seca. Lo mejor es seguir los tiempos que nos marca la lata, porque varía un poco entre las distintas marcas.
La cera se puede aplicar haciendo una muñequilla de tela o con una brocha. Yo prefiero la brocha porque me parece mucho más rápido. Se aplica una primera capa, se deja secar y se aplica una segunda capa que una vez seca se pule con un paño de algodón para lograr un poco de brillo. Cuanto más se pule, más brillo sale, pero es mejor no pasarse porque podríamos acabar retirando toda la capa de cera y la pintura quedaría desprotegida. Con pulir un poco es suficiente.
Y para terminar, aquí os dejo el video que he hecho en el que renuevo un aparador de aspecto provenzal pintándolo con pintura de tiza o chalk paint de color blanco. ¡Ya veréis qué cambio más impresionante!
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Hoy os traigo una receta de salmorejo cordobés clásico para hacer con la Thermomix o sin ella (con video incluido). En verano, cuando empieza el buen tiempo y aprieta el calor, pocas cosas resultan más apetecibles para comer que una crema fresquita como el salmorejo cordobés.
Se trata de una crema espesa de tomate que se toma bien fresquita.
Receta de salmorejo cordobés clásico (con Thermomix y sin ella)
Ingredientes:
Un kilo (aproximado) de tomates, bien rojos y maduros, mejor recién sacados del frigorífico para que no se recalienten al batir.
Medio vaso de aceite de oliva virgen extra.
Vinagre de jerez al gusto.
Un trozo de pan de unos cuatro dedos (puede ser tierno, aunque se suele aprovechar el del día anterior o un trozo duro que tengamos en la panera).
Un diente de ajo.
Una cucharadita de sal.
Realización:
Si tu batidora no es especialmente potente y los tomates están muy maduros, lo mejor es pelarlos y pasarlos por un colador tipo chino, para que la textura final sea muy fina. Si tienes Thermomix o una buena batidora tipo americana, este paso te lo puedes saltar.
Coloca en el fondo del vaso de la batidora (si tu batidora es de brazo tipo minipimer, en lugar del vaso de batir utiliza una olla) el diente de ajo pelado y quitado el germen, para que no repita, y cubre con los tomates en trozos o en puré.
Encima del tomate pon el pan empapado en el vinagre, la sal y comienza a batir a máxima potencia. Si no tienes ni idea de cuánto vinagre echar, prueba con un par de cucharadas.
Cuanto veas que todo va quedando triturado, ve añadiendo el aceite poco a poco, como cuando se hace mayonesa. Verás cómo va cambiando la textura y espesando.
Bate a velocidad máxima hasta que haya emulsionado un par de minutos, hasta que no queden grumos. Prueba de vinagre y de sal por si fuese necesario rectificar. Aprovecha para comprobar también la textura por si necesitara batirse un poco más.
De éste modo tan sencillo hemos realizado un salmorejo cordobés clásico ideal para ofrecer como primer plato.
Se sirve en en cuencos individuales adornando con un hilo de aceite de oliva virgen extra y una guarnición de jamón y huevo duro picados, bien ya servidos por encima o en un cuenco aparte, para que cada cual se sirva lo que le apetezca.
Pues hasta aquí ha llegado esta sencilla receta de salmorejo cordobés, para hacer con la Thermomix o sin ella.
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Teñir ropa en la lavadora es la forma más rápida y sencilla de recuperar el color de esas prendas que nos encantan, pero que acaban gastadas y descoloridas con los lavados y el roce.
Recuperando nuestra ropa:
Lo mejor de este método de reciclaje es que hacerlo es muy sencillo. Los resultados son espectaculares, sobre todo si hablamos de prendas de tejidos naturales y colores oscuros. Resulta ideal para resucitar pantalones de loneta, camisetas de algodón… Sobre todo va bien para prendas resistentes, de mucho trote que se desgastan antes de romperse y que acabamos desechando por su aspecto usado pero que son básicos que mantendríamos en el armario si no fuese por el color tan feo que adquieren con el uso.
Además de la función de recuperar/reciclar ropa descolorida, poder teñir ropa en la lavadora a mí me ha salvado más de de una vez la papeleta cuando me han pedido para los teatros del colegio camisetas de colores poco habituales, porque ¿dónde encuentras, a mitad de curso una camiseta MARRÓN OSCURO, de manga corta, lisa sin estampados, y que sea exactamente de la talla necesaria?
¡Eso tiene fácil solución! : acércate al supermercado, compra una caja de tinte del color necesario y saca de la caja de verano una camiseta blanca básica… ¡Y listo!
Detalles a tener en cuenta antes de teñir ropa en la lavadora:
El único límite que tiene teñir ropa en la lavadora, lo marca la composición del tejido, que debe ser natural.
Debemos revisar la composición de la prenda en la etiqueta y asegurarnos que no sea sintético ni mezclas, para no llevarnos un chasco porque haya cogido el color a parches.
Una cosa importante que hay que tener en cuenta, es que el tinte NO tapa las manchas previas. Es decir, si se nos mancho el pantalón oscuro con lejía, antes de tratar de teñirlo para arreglarlo, tenemos que decolorarlo por completo poniéndolo a remojo entero en lejía, o dándole un lavado en la lavadora con el producto específico decolorante de tejidos que podemos encontrar en el estante del supermercado, junto a los tintes.
Este decolorante previo al tinte, da muy buen resultado cuando queremos teñir para eliminar manchas de lejía. También cuando lo que queremos es cambiar por completo el color de una prenda (de amarilla a azul marino, p.e., y que no nos quede verde)
Por último, hay que saber también que dependiendo del peso de la ropa a teñir y del tono final que busquemos, necesitaremos más o menos sobres de tinte. Si hay más ropa de la indicada para los sobres que tengamos, los colores quedarán más claros, de modo que tal vez busquemos conseguir un marrón chocolate y nos encontremos al abrir la lavadora, con las prendas de color café con leche, o igual queremos un azul marino y al sacar la ropa está celeste. Si eso nos pasa, la solución es hacer otro lavado de teñido ajustando el peso de la ropa mojada, a la cantidad de sobres de tinte que le pongamos.
¿Cómo teñir la ropa?
He teñido un pantalón de loneta de algodón azul para enseñaros paso a paso lo fácil que es y lo bien que queda. Podéis ver el proceso en el siguiente vídeo. El tono final del pantalón se ve ligeramente morado por efecto de la cámara, pero en realidad ha quedado un azul marino oscuro impecable.
Importante hacer casos a los consejos finales del video, acerca de la limpieza posterior de la lavadora. Tenlos en cuenta para que no se manchen las siguiente coladas. En caso de que una colada de ropa blanca saliera con algo de color, te recomiendo la entrada que publiqué hace un tiempo para solucionar los desteñidos de la colada.
Hoy vengo con una entrada un poco diferente. En lugar de un nuevo truco de limpieza o una receta, se trata de una manualidad fácil y resultona de la que estoy segura de que os va a encantar el resultado. Cómo hacer un posavasos de silicona romántico que no requiere materiales especiales y que se hace en cinco minutos.
Un juego de estos posavasos pueden ser un detalle estupendo para regalar a una amiga especial sin necesidad de invertir mucho dinero y resultan casi imprescindibles en casa para decorar de modo original una velada especial a la que quedamos dar un toque elegante y sofisticado.
Necesitaremos muy pocos materiales, y fáciles de conseguir en cualquier comercio multiprecio a muy bajo precio:
Pistola de silicona caliente.
Recipiente plano de cristal.
Crema facial o corporal.
Sobra de ojos metalizada.
Esmalte para las uñas transparente.
Abajo os pongo el video tutorial que he realizado para enseñaros cómo hacer estos posavasos tan ideales. Y con este video estrenamos un nuevo canal en YouTube. Espero que os guste.
Este truco sirve para quitar manchas de cera de la ropa y sirve para cualquier tipo de prenda, ya sean túnicas de nazareno, un traje o un mantel.
Hace unos días que terminó la Semana Santa, yo todavía tengo la ropa de nazareno por guardar. Los niños me vinieron este año con mucha cera en las túnicas. La verdad es que sólo de pensar en tener que ponerme a sacarla me ha dado una pereza tremenda.
Un poco más abajo, te pongo un vídeo dónde puedes ver la forma de quitar manchas de cera de la ropa fácilmente, tanto de una túnica de nazareno como de cualquier otra prenda.
Quitar manchas de cera de la ropa
Lo primero que hay que hacer, es poner el tejido manchado de cera sobre la mesa, y con un cuchillo de hoja recta bien afilado (no sirve de tipo sierra porque podría engancharse y arañar la tela) hay que raspar bien todo lo que podamos quitar. Para ayudarnos, es muy útil apoyar la tela en una tabla de cortar de cocina pequeña. Necesitamos tener una superficie firme y lisa.
Cuando ya no quede cera palpable, sino sólo “la mancha”, encendemos la plancha a temperatura alta. Tiene que estar bien caliente, pero SIN vapor.
Tradicionalmente, para absorber la cera se utiliza papel de estraza. Es ese papel grueso gris, típico de la frutería o la pescadería. Hoy en día es muy complicado encontrarlo. En los supermercados te meten el pescado y la fruta en bolsas de plástico. Lo solucionamos utilizando papel de cocina, que sirve igual.
Cómo quitar manchas de cera de la ropa
Colocamos una porción de papel sobre la tabla, encima, la prenda con la mancha de cera bien localizada, y encima de la tela otro cuadrado de papel de cocina, y simplemente ponemos la plancha sobre el papel. No hace falta “pasar” la plancha, porque con el simple calor de la base ya vemos como la cera pasa al papel.
Según vamos viendo las gotitas, tenemos que ir cambiando la porción de papel, tanto el de abajo del tejido como el de arriba, hasta que no queden restos de cera en la tela. Eso lo vemos porque llega un momento en que el papel ya no se mancha.
Y esto lo hacemos con todas las marchitas de cera que tengamos. Si son muchas, como es mi caso, tardaremos un rato, pero al final salen todas y no es difícil, sólo un poco entretenido…
Quitar manchas de cera de la ropa en pana o terciopelo.
Si el goterón de cera cayó en una prenda de pana o terciopelo, la forma es la misma. Raspar con el cuchillo (con mucho cuidado, para no cortar el pelo). La única diferencia es que planchamos el tejido del revés, con el pelo hacia abajo, para no aplastarlo. En ese caso, lo ideal es poner doble papel por debajo. Hay que comprobar que la cera vaya empapando el papel de abajo. Si no lo hace, habrá que subir la temperatura de la plancha. Siempre hay que proteger el envés del tejido. Si hace falta, pon con un pañuelo de algodón sobre el papel de cocina para que no se queme el tejido. Son tejidos gruesos y delicados y el calor tiene que poder traspasarlo para derretir la cera.
Una vez quitada la cera la prenda se lava normalmente. Si se puede, en casa. Si necesita lavado en seco, llévala a la tintorería.
aunque la lleves a la tintorería, conviene quitar las manchas de cera de la ropa en casa. No todas las tintorerías (sobre todo las grandes cadenas) saben cómo quitar bien la cera. Si lo haces en casa, te aseguras que realmente queda bien limpia tu prenda.
Y hasta aquí llega mi truquito de hoy. Espero tus comentarios contándome si te sirvió y te invito a suscribirte para no perderte las próximas entradas 😀
En esta entrada os explico cómo hacer jabón casero, concretamente el jabón de Castilla. Éste es un jabón auténticamente multiusos realizado con la receta base original sin añadidos de esencias, colorantes u otros productos químicos. Es por eso que se puede utilizar sin riesgo de reacción alérgica o en caso de personas con sensibilidad a los productos químico.
Sirve para limpiar todo lo que necesite limpiarse con agua. Desde cuidar la piel por un brote de dermatitis, a sacar una mancha rebelde incrustada en un tejido. Rallado y disuelto en un cubo de agua caliente, usado con regularidad, proporciona un brillo muy bonito y natural a los suelos de mármol o terrazo.
Ingredientes
1 litro de aceite de oliva (nuevo, o de la freidora bien filtrado)
1 litro de agua
200g de sosa cáustica en escamas
Materiales
Un barreño de plástico
Una paleta de madera
Molde no metálico (fiambrera de plástico, caja de madera, brik de leche cortado a lo ancho…)
Papel de periódico o de cocina
Protecciones (delantal, guantes, mascarilla…)
Vinagre (del barato)
Cómo hacer jabón casero o jabón de Castilla
Ponemos el agua en el barreño.
En un lugar bien ventilado y, desde lo más lejos que podamos (la distancia del brazo), volcamos “de una vez” la sosa cáustica en el agua. Suelta vapores tóxicos, así que hay que tener precaución. La reacción desprende mucho calor, así que esperamos un rato, hasta que deje de hervir.
IMPORTANTE: Si en cualquier momento nos salpicase la preparación, lavar rápidamente la zona afectada con vinagre evitará la quemadura porque el vinagre neutraliza la mezcla.
Cuando toquemos el barreño y este caliente pero no queme, vamos poniendo el aceite poco a poco y vamos removiendo con la paleta en movimientos circulares, siempre en la misma dirección.
Removemos hasta que quede el aceite bien integrado y la textura de la mezcla se vuelva espesa y amarilla pajiza, como la mayonesa.
Volcamos la mezcla en el molde y dejamos reposar y endurecer hasta el día siguiente, en que lo cortaremos en pastillas del tamaño deseado; envolvemos de forma individual en papel de periódico o de cocina y dejamos en el trastero un mes madurando.
Al cabo del mes ya se puede utilizar porque con el reposo la cáustica ha quedado totalmente neutralizada.
Y aquí os dejo un video que he hecho con todo el proceso, para que veáis lo fácil que es, y os quede todo claro. Espero que os guste. Si tenéis alguna duda, preguntadme en los comentarios.
Pues esto es todo. Es realmente sencilla esta receta de cómo hacer jabón casero. Animaos y comentadme si tenéis alguna duda.
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