Este truco sirve para quitar manchas de cera de la ropa y sirve para cualquier tipo de prenda, ya sean túnicas de nazareno, un traje o un mantel.
Hace unos días que terminó la Semana Santa, yo todavía tengo la ropa de nazareno por guardar. Los niños me vinieron este año con mucha cera en las túnicas. La verdad es que sólo de pensar en tener que ponerme a sacarla me ha dado una pereza tremenda.
Un poco más abajo, te pongo un vídeo dónde puedes ver la forma de quitar manchas de cera de la ropa fácilmente, tanto de una túnica de nazareno como de cualquier otra prenda.
Quitar manchas de cera de la ropa
Lo primero que hay que hacer, es poner el tejido manchado de cera sobre la mesa, y con un cuchillo de hoja recta bien afilado (no sirve de tipo sierra porque podría engancharse y arañar la tela) hay que raspar bien todo lo que podamos quitar. Para ayudarnos, es muy útil apoyar la tela en una tabla de cortar de cocina pequeña. Necesitamos tener una superficie firme y lisa.
Cuando ya no quede cera palpable, sino sólo “la mancha”, encendemos la plancha a temperatura alta. Tiene que estar bien caliente, pero SIN vapor.
Tradicionalmente, para absorber la cera se utiliza papel de estraza. Es ese papel grueso gris, típico de la frutería o la pescadería. Hoy en día es muy complicado encontrarlo. En los supermercados te meten el pescado y la fruta en bolsas de plástico. Lo solucionamos utilizando papel de cocina, que sirve igual.
Cómo quitar manchas de cera de la ropa
Colocamos una porción de papel sobre la tabla, encima, la prenda con la mancha de cera bien localizada, y encima de la tela otro cuadrado de papel de cocina, y simplemente ponemos la plancha sobre el papel. No hace falta “pasar” la plancha, porque con el simple calor de la base ya vemos como la cera pasa al papel.
Según vamos viendo las gotitas, tenemos que ir cambiando la porción de papel, tanto el de abajo del tejido como el de arriba, hasta que no queden restos de cera en la tela. Eso lo vemos porque llega un momento en que el papel ya no se mancha.
Y esto lo hacemos con todas las marchitas de cera que tengamos. Si son muchas, como es mi caso, tardaremos un rato, pero al final salen todas y no es difícil, sólo un poco entretenido…
Quitar manchas de cera de la ropa en pana o terciopelo.
Si el goterón de cera cayó en una prenda de pana o terciopelo, la forma es la misma. Raspar con el cuchillo (con mucho cuidado, para no cortar el pelo). La única diferencia es que planchamos el tejido del revés, con el pelo hacia abajo, para no aplastarlo. En ese caso, lo ideal es poner doble papel por debajo. Hay que comprobar que la cera vaya empapando el papel de abajo. Si no lo hace, habrá que subir la temperatura de la plancha. Siempre hay que proteger el envés del tejido. Si hace falta, pon con un pañuelo de algodón sobre el papel de cocina para que no se queme el tejido. Son tejidos gruesos y delicados y el calor tiene que poder traspasarlo para derretir la cera.
Una vez quitada la cera la prenda se lava normalmente. Si se puede, en casa. Si necesita lavado en seco, llévala a la tintorería.
aunque la lleves a la tintorería, conviene quitar las manchas de cera de la ropa en casa. No todas las tintorerías (sobre todo las grandes cadenas) saben cómo quitar bien la cera. Si lo haces en casa, te aseguras que realmente queda bien limpia tu prenda.
Y hasta aquí llega mi truquito de hoy. Espero tus comentarios contándome si te sirvió y te invito a suscribirte para no perderte las próximas entradas 😀
Los trucos caseros con vinagre son muchísimos. Es un producto sencillo, barato y auténticamente multiusos que no debe faltar nunca en ninguna cocina.
En una entrada anterior te comentaba acerca de los distintos vinagres que podemos utilizar y las diferencias entre el culinario y el específico de limpieza.
En este nuevo artículo, te sigo enumerando más de sus múltiples cualidades:
Limpia y mejora el sabor de las hortalizas y frutas
Pon los vegetales a remojo con agua y vinagre (de ensalada)
Sobre todo si son vegetales provenientes de cultivo ecológico, lo necesitarán para eliminar los pulgones, caracolillos y restos de tierra que traigan de la huerta.
Llena el fregadero de agua y añade medio vaso de vinagre. Mete en este agua los vegetales, de modo que se cubran por completo y déjalos a remojo unos minutos. Luego aclara bien bajo el grifo abierto, para eliminar los restos de la huerta que hayan podido quedar entre los pliegues de las hojas.
Hazlo sólo cuando los vayas a utilizar para cocinar o comer.
Los vegetales comprados en el supermercado no los pongas a remojo. Ya llegan a las tiendas limpios de restos de tierra o bichos porque en los cultivos intensivos se utilizan pesticidas. Si los pones a remojo, esos pesticidas entrarán por los cortes de la piel o las hojas. Lo mejor en este caso, es lavarlos bajo el grifo abierto. Frótalos bien con las manos o con un cepillo para limpiar verduras. Añadir vinagre mientras los lavas, ayudará a eliminar los posibles patógenos que no soporten la acidez del vinagre.
Recuerda aclarar bien después con agua limpia
¿Te gustan las fresas y los fresones?
Un rato antes de comerlos, lávalos bien y trocealos en una fuente o ensaladera. Añade dos cucharadas soperas de vinagre por cada kilo de fresas. Remueve con una cuchara y déjalos reposar hasta la hora de comerlos.
El sabor que toman es simplemente espectacular.
Si te gustan muy dulces, añade dos cucharadas soperas de azúcar a la vez que las de vinagre y mezcla bien. El azúcar formará un jarabe tan delicioso con el jugo de las fresas, que te será difícil volve a tomarlas de otro modo.
Como limpiador multiusos:
Resulta estupendo para limpiar los cristales:
Pon en un bote pulverizador vinagre y agua a partes iguales. Con la mezcla pulveriza los cristales y sécalos con una bayeta de microfibra o con papel de cocina.
Para limpiar el horno microondas
Pon un recipiente de pírex o un plato sopero adecuado al microondas con dos tazas de vinagre de lo que se usa para aliñar ensaladas. No utilices el específico de limpieza, porque podrías intoxicarte.
Programa el tope de potencia hasta hervir. 3 ó 4 minutos deben ser suficientes. Una vez termine el tiempo, deja unos pocos minutos de reposo para no quemarte al abrir la puerta.
El vapor acumulado ablandará la suciedad y bastará con pasar una bayeta humedecida en agua y luego un trapo limpio y seco, para secar nuestro microondas. Con esto hay que tener un poco de cuidado, porque los vapores que suelta el vinagre hirviendo son muy desagradables. Es un producto que huele muy fuerte.
Y ya sólo nos queda ventilar bien la cocina, y dejar la puerta del microondas abierta un ratito, para que se ventile y el olor del vinagre desaparezca por completo.
Pule y abrillanta metales: cobre, aluminio, acero inoxidable
Si tienes calderos, cucharones o cualquier otro artículo de cobre, límpialo poniendo en una palangana una parte de vinagre y dos parte de agua limpia. Con una bayeta o un paño suave, frota bien y verás cómo se va limpiando. Después aclara con agua limpia y sécalos bien con un paño suave y seco, de algodón o microfibra.
El aluminio o el acero inoxidable se abrillantan con una bayeta humedecida y escurrida en vinagre sin diluir. Después sécalos directamente con un paño suave y seco. No es necesario aclarar.
Más trucos caseros con vinagre: ¿Tienes una tubería obstruida?
Si notas que alguna cañería va lenta o tienes un desagüe atascado, vierte por el sumidero dos cucharadas soperas de bicarbonato de sodio y a continuación medio vaso de vinagre caliente.
Dale tiempo a que se produzca la reacción química del vinagre con el bicarbonato (un par de minutos o hasta que veas que deja de salir espuma)
A continuacion, vuelca una olla de agua hirviendo o abre el grifo del agua muy caliente, para aclarar bien la cañería por dentro.
Y hasta aquí llega esta segunda parte de los múltiples y variados usos del vinagre.
Os traigo este primer artículo sobre los distintos usos del vinagre como limpiador. El vinagre es un producto sencillo, barato y de uso muy habitual en la cocina. Tiene muchas más utilidades que aliñar ensaladas. Vamos a ver las diferencias entre el vinagre comestible y el de limpieza. También algunos usos del vinagre como limpiador.
Diferencias entre el vinagre de ensalada y específico de limpieza
En el mercado, podemos encontrar muchos tipos de vinagre, pero aquí nos centraremos en los dos más habituales: el de cocina corriente (el barato) y el especial de limpieza.
La diferencias básicas: aparte del precio (el de limpieza suele ser más caro), es el color, la acidez y la concentración.
El vinagre de cocina tiene un color dorado y su olor es más suave que el que venden como específico de limpieza.
Da lo mismo utilizar vinagre de vino blanco o de manzana, así que compra el que más te guste.
El vinagre de limpieza es transparente y tiene un olor más fuerte.
Un punto importante:
El vinagre de cocina: ES COMESTIBLE y además puede usarse para limpiar. El vinagre de limpieza: NO ES COMESTIBLE. Resulta tóxico por ingestión. ÚNICAMENTE sirve para limpiar
Uno de los puntos más negativos que le encuentro al vinagre específico de limpieza es que la botella es idéntica a la del vinagre comestible, sólo se diferencia en el color (transparente) y que en la etiqueta que pone “de limpieza”.
Yo soy muy cuidadosa en cuestión de seguridad doméstica (y más teniendo niños en casa). No me gusta tener un producto tóxico transparente como el agua, en una botella idéntica a la de un ingrediente habitual de cocina. Además ambos productos huelen igual, se llaman igual y en los dos la etiqueta indica “VINAGRE” .
La única diferencia es el añadido de la coletilla “de limpieza”.
Incluso sin tener niños en casa, sólo fijándome en el ritmo de vida apresurado que llevamos la mayoría, me parece innecesario arriesgarse a aliñar la ensalada con un producto de limpieza.
¿Qué tipo de vinagre utilizar?
En mi caso, suelo comprar vinagre de vino blanco o de manzana (el que esté más barato en ese momento). He probado el de vino blanco, el de manzana y el de limpieza, y no he encontrado diferencia salvo el color y el olor (el de manzana tiene un aroma más suave)
Utilizar para limpiar un vinagre comestible tiene la tranquilidad de que no lleva productos tóxicos incluidos. Esto hace que no sea necesario aclarar la superficie después de usarlo.
Dicho esto, y para no alargarme demasiado, paso a enumerar algunas de sus muchas utilidades:
5 usos del vinagre en La Cocina
Abrillantador:
El primer uso y más básico de todos, es el de utilizar el vinagre para abrillantar el fregadero y los grifos de la pila. Sobre todo si son de acero inoxidable, es fácil que queden restos de cal, gotitas y pequeñas marcas de agua difíciles de limpiar.
Para solucionarlo mojamos una bayeta con vinagre y limpiamos con ella esas manchas. Luego secamos bien con un paño de algodón. No hace falta aclarar, y aunque mientras está mojado huele, al secarse el olor desaparece por completo.
Antical:
Derivada de la primera utilidad, viene la de su uso como producto antical. A veces no solo tenemos “mancha de agua”, sino que tenemos el grifo y el fregadero con incrustaciones de cal.
Utilizaremos el vinagre puro, sin diluir, para fregar esas incrustaciones del mismo modo que cualquier producto de los que venden específicos contra la cal. Al terminar, secamos bien con paño suave de algodón que no suelte pelusa o una bayeta de microficha.
Pulir las placas de cocción:
Las placas, ya sean vitroceramica o inducción, quedan estupendas si después de limpiarlas con nuestro producto habitua le pasamos una bayeta humedecida en vinagre puro y secamos luego.
Limpiar las encimeras:
Si la encimera no es de mármol límpiala con una bayeta y vinagre diluido con agua. Pon el vinagre en un bote pulverizador. Mitad vinagre y mitad agua.
Pulveriza hasta mojar bien con esta mezcla la encimera y pasa un paño o bayeta secos para secarla a la vez limpias.
Si la encimera es de mármol o no estás segura de si el material es sensible al ácido (el vinagre recuerda que tiene ácido acético), hay que aclararla rápidamente con una bayeta empapada en agua y secarla después.
En cualquier caso de duda, haz una prueba antes en un sitio poco visible, porque puede estropearse y perder el brillo.
Limpiador de muebles de cocina y despensas:
Los muebles de la cocina quedan estupendos en la limpieza diaria. Pulveriza con vinagre diluido en agua y seca a continuación.
Es una limpieza que se hace en un momento y un modo de mantener siempre las puertas de los muebles limpias.
Para la limpieza interior de la despensa tiene la ventaja de que al no ser tóxico, no hay riesgo si tiene contacto con alimentos y no necesita ser aclarado.
Únicamente hay que dejar la puerta abierta un ratito para ventilar el mueble porque al ser un producto de olor fuerte, podría pasar el olor a ciertos alimentos.
En esta entrada os explico cómo hacer jabón casero, concretamente el jabón de Castilla. Éste es un jabón auténticamente multiusos realizado con la receta base original sin añadidos de esencias, colorantes u otros productos químicos. Es por eso que se puede utilizar sin riesgo de reacción alérgica o en caso de personas con sensibilidad a los productos químico.
Sirve para limpiar todo lo que necesite limpiarse con agua. Desde cuidar la piel por un brote de dermatitis, a sacar una mancha rebelde incrustada en un tejido. Rallado y disuelto en un cubo de agua caliente, usado con regularidad, proporciona un brillo muy bonito y natural a los suelos de mármol o terrazo.
Ingredientes
1 litro de aceite de oliva (nuevo, o de la freidora bien filtrado)
1 litro de agua
200g de sosa cáustica en escamas
Materiales
Un barreño de plástico
Una paleta de madera
Molde no metálico (fiambrera de plástico, caja de madera, brik de leche cortado a lo ancho…)
Papel de periódico o de cocina
Protecciones (delantal, guantes, mascarilla…)
Vinagre (del barato)
Cómo hacer jabón casero o jabón de Castilla
Ponemos el agua en el barreño.
En un lugar bien ventilado y, desde lo más lejos que podamos (la distancia del brazo), volcamos “de una vez” la sosa cáustica en el agua. Suelta vapores tóxicos, así que hay que tener precaución. La reacción desprende mucho calor, así que esperamos un rato, hasta que deje de hervir.
IMPORTANTE: Si en cualquier momento nos salpicase la preparación, lavar rápidamente la zona afectada con vinagre evitará la quemadura porque el vinagre neutraliza la mezcla.
Cuando toquemos el barreño y este caliente pero no queme, vamos poniendo el aceite poco a poco y vamos removiendo con la paleta en movimientos circulares, siempre en la misma dirección.
Removemos hasta que quede el aceite bien integrado y la textura de la mezcla se vuelva espesa y amarilla pajiza, como la mayonesa.
Volcamos la mezcla en el molde y dejamos reposar y endurecer hasta el día siguiente, en que lo cortaremos en pastillas del tamaño deseado; envolvemos de forma individual en papel de periódico o de cocina y dejamos en el trastero un mes madurando.
Al cabo del mes ya se puede utilizar porque con el reposo la cáustica ha quedado totalmente neutralizada.
Y aquí os dejo un video que he hecho con todo el proceso, para que veáis lo fácil que es, y os quede todo claro. Espero que os guste. Si tenéis alguna duda, preguntadme en los comentarios.
Pues esto es todo. Es realmente sencilla esta receta de cómo hacer jabón casero. Animaos y comentadme si tenéis alguna duda.
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Los desteñidos de la colada es algo que a todas las personas responsables de poner la lavadora, nos ha pasado alguna vez. Se nos cuela una prenda de color con la ropa blanca, y al abrir la lavadora es un desastre. Nos encontramos con toda la colada, o bien llena de manchurrones, o directamente teñida de un color imposible.
Solucionando los desteñidos de la colada blanca
Si las prendas son blancas, lo que mejor resultado da de todo lo que yo he probado, son los sobres de quitadesteñidos. Son muy fáciles de usar. Lo único que hay que hacer es separar la prenda culpable y volver a poner la lavadora con uno de estos sobres. Siempre siguiendo las instrucciones de la caja y respetando las temperaturas máximas de las prendas. Cuanto más caliente, mejor es el resultado.
Cuando los desteñidos ocurren en la ropa de color
Si la ropa estropeada es de color es un poco más complicado.
Si te das cuenta justo en el momento de sacar la ropa de la lavadora:
Vuelve a lavarla poniendo varias toallitas antitransferencia de colores. Aunque en principio son para evitar que una prenda destiña y manche el resto de la ropa de la colada, si nos damos cuenta enseguida y volvemos a poner la lavadora sólo con las prendas manchadas, muchas veces ayudan a sacar el tinte de la ropa manchada.
Si te diste cuenta mientras la doblabas, estando ya seca:
hierve un puñado generoso de hojas de laurel en unca cazuela. Ahora introduce las prendas desteñidas en el agua con el laurel de modo que queden sumergidas. Déjala en ese remojo hasta que se enfríe por cómpleto. Cuando se enfríe el agua, saca la prenda y ponlaca secar.
Puede resultar un poco tedioso, porque lo tienes que hacer con las prendas una en una y dependiendo del tipo de tinte y del tipo de tejido, los resultados varían. Algunas quedarán impecables y otras seguirán con las manchas. Eso sí, no lo hagas nunca con ropa blanca porque perdería el blanco brillante (aunque eso se puede solucionar fácilmente como explico en este vídeo)
En esta entrada os explico como mantener limpias las juntas del suelo si se han oscurecido. Lo que generalmente es una tarea pesada, resultará muy sencilla con este método.
En mi casa, los suelos tanto la cocina como los cuartos de baño, tienen baldosa de gres y entre baldosa y baldosa, juntas. Unas juntas, que cuando te vienes a vivir estrenando, están blancas relucientes pero que con el tiempo y pisoteo se acaban poniendo grises o directamente negras, dando al suelo aspecto descuidado y sucio aunque esté recién fregado.
Cómo mantener limpias las juntas del suelo
Para mantener blancas las juntas del suelo, si están muy mal, lo primero es limpiarlas bien. Yo lo hago de la siguiente manera:
Primero, barro bien el suelo y paso la fregona como siempre. Ya tenemos limpio el suelo.
Cuando está seco, cojo una botella de lejía tipo pato de esas de pitorrito, como las que se usan para limpiar el inodoro, y le voy poniendo un hilo de esa lejía densa por todas las juntas de losas del suelo. Cierro la puerta y me marcho.
No se cuanto tiempo lo dejo. Mucho. A lo mejor lo pongo a primera hora en cuanto acabo de desayunar, y no lo limpio hasta que necesito volver a entrar en la cocina después de arreglar la casa e ir a la compra, o lo hago justo después de cenar, mientras los niños se ponen el pijama y se lavan los dientes, y ya lo dejo hasta que me voy yo a la cama. En cualquier caso, procuro que sea siempre al menos una hora, pero intentado que sea el máximo posible.
Viene bien dejar el cubo de la fregona con agua limpia delante de la puerta cerrada. Así no se te olvida que cuando vayas a entrar a la cocina, tienes primero que recoger la lejía del suelo. Si es lejía con detergente como la que yo pongo, sale mucha espuma y hay que cambiar el agua del cubo varias veces para que el suelo quede bien aclarado.
Si es la primera vez que lo haces, tus juntas están muy feas, y ves que no quedan bien puede ser que necesites ponerte guantes, y de rodillas (con ropa vieja y delantal), ir frotando con un cepillo las juntas reblandecidas con la lejía antes de pasar la fregona.
Para ésto, es mejor usar un cepillo pequeño, como los que tienen en mercadona para limpiarse las uñas. Como es sólo para la junta, más grande pesa más y es más incómodo de manejar, cubre más superficie de manera innecesaria, y te cansas antes.
Luego ya coges la fregona para aclarar normalmente con agua limpia.
Con hacerlo una vez al mes es más que suficiente para mantenerlas blancas.
Hasta aquí esta entrada par mantener limpias las juntas del suelo. Déjame un comentario aquí abajo y suscríbete al blog para no perderte las novedades.